15/04/2018
La parálisis facial periférica consiste en un síndrome agudo con debilidad de la musculatura facial por afectación del nervio facial después del núcleo de este nervio (infranuclear), si el origen es anterior al núcleo (supranuclear), no es parálisis periférica, sino parálisis central, teniendo importancia en medicina distinguir las 2 afecciones (la parálisis facial central es contralateral a la lesión afectando a la hemicara inferior mientras que la parálisis facial periférica es ipsilateral afectando a toda la hemicara)
Según su origen puede dividirse en dos grupos:
-Parálisis facial periférica idiopática o primaria, también llamada parálisis de Bell o parálisis a frigore. Es la más habitual y no se conoce la causa que la origina.
-Parálisis facial sintomática o secundaria. Su frecuencia es menor, en este caso la parálisis facial es uno de los síntomas de otra enfermedad.
Parálisis facial periférica idiopática o parálisis de Bell
La parálisis facial periférica idiopática o primaria, es aquella que tiene comienzo agudo y no tiene causa conocida. Se asociaba con el enfriamiento brusco del rostro (parálisis a frigore), sin embargo, actualmente la etiología se atribuye a un proceso inflamatorio en el nervio debido a una infección viral (particularmente de la familia herpes virus).
Cuando se produce la parálisis de Bell, se interrumpe la función del nervio facial, causando la interrupción de los mensajes que el cerebro le envía a los músculos faciales.
Síntomas
Del lado afectado presenta aplanamiento de arrugas frontales, descenso de la ceja, imposibilidad de ocluir el párpado, con epífora o lagrimeo. Cuando se le pide al paciente que cierre los ojos, el globo ocular del lado paralizado se dirige hacia arriba (signo de Bell). El surco nasogeniano se borra, con desviación de la comisura bucal hacia el lado opuesto. Según el nivel de la lesión pueden afectarse las funciones secretorias, del músculo del estribo y del gusto.1 Con mayor frecuencia estos síntomas, que generalmente comienzan súbitamente y llegan al máximo en 48 horas, llevan a una distorsión facial significativa.
Otros síntomas pueden comprender dolor o molestias alrededor de la mandíbula y detrás del oído, zumbido en uno o ambos oídos, dolor de cabeza, pérdida del gusto, hipersensibilidad al sonido del lado afectado, deterioro en el habla, mareos y dificultad para comer o beber.
Parálisis facial secundaria
Se diferencia de la forma idiopática o primaria en que se conoce la causa que la ha provocado. Algunas de las más frecuentes son infeccciones por el virus del herpes zóster pura, síndrome de Ramsay-Hunt, meningitis, síndrome de Guillain-Barré, sarcoidosis, enfermedad de Lyme, toxoplasmosis; asociada a tumores localizados en el ángulo pontocerebeloso intracraneal, neurinoma del acústico, quiste epidermoide, meningioma del cavum de Meckel, metástasis, y a fracturas del hueso temporal. También se da por el estrés, ya que se afecta el sistema nervioso central.