30/11/2025
“¡DOCTOR, MI HIJA NO SE CANSA!”
“Doctor, mi hijita sube, baja, corre, salta, no obedece y nunca se cansa… ¡ya no sé qué hacer!”, me dice angustiada una mamá mientras abraza a su pequeña.
La niña, tímida al inicio, se ve muy distinta a la descripción. Pero conforme avanzamos con la consulta, empieza a moverse, toca todo lo que encuentra, explora cada rincón del consultorio e ignora los constantes “no agarres” de su mamá. Se comporta, simplemente, como una niña sana y curiosa.
La mamá está preocupada porque “antes no era así” y porque compara a su hija con sus sobrinos, que, según dice, “siempre obedecen”. Incluso pregunta si existe algún medicamento para “tranquilizarla”, pues ha escuchado que podría ser hiperactiva.
Entonces llega el momento de explicar con calma: todo niño sano es inquieto. La actividad, la curiosidad, el movimiento constante y las ganas de explorar forman parte natural del desarrollo. Los niños necesitan tocar, mirar, trepar, preguntar y comprobar por sí mismos cómo funciona el mundo. Así aprenden, así crecen y así construyen su seguridad y experiencia.
A veces, en el día a día o por comparación con otros niños, los padres interpretan esta conducta normal como algo “excesivo” o “anormal”. Pero moverse, jugar y explorar no es un problema: es su manera de crecer. La mayoría de casos que los padres llaman “hiperactividad” no son una enfermedad, sino etapas normales del desarrollo infantil.
Al final de la consulta, la mamá respira más tranquila. Comprende que su hija es una niña completamente normal, con energía, curiosidad y todas sus capacidades en pleno desarrollo. Ser padres “primerizos” suele traer dudas, y es natural; la experiencia y la orientación profesional ayudan a entender mejor este maravilloso, a veces agotador, pero siempre fascinante mundo infantil.
Y, si somos sinceros, ¿quién no recuerda con cariño lo inquietos que éramos de niños? A veces, incluso, dan ganas de volver a esa etapa tan libre y llena de descubrimientos.
Dr. Juan Escudero
Médico Pediatra de Trujillo
PEDIATRIX : Niño sano, familia feliz