03/01/2018
Equinoterapia: un método para tratar el déficit de atención
Con el fin de evitar el uso excesivo de psicofármacos en niños diagnosticados con déficit de atención, los expertos se inclinan cada vez más por fomentar tratamientos alternativos como la equinoterapia.
El contacto con caballos contribuye a mejorar las relaciones sociales Fuente: Universia
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El Síndrome de Déficit Atencional (SDA) es un trastorno de la conducta caracterizado por una hiperactividad motora constante y desordenada, falta de atención e impulsividad. Sus síntomas se asocian frecuentemente a dificultades en el aprendizaje académico y problemas de adaptación social. En nuestro país, se calcula que este síndrome afecta a entre el 7% y el 10% de la población escolar. Si bien la receta de fármacos suele ser el tratamiento aplicado más frecuente, algunos expertos se inclinan cada vez más por alternativas como la equinoterapia que no implica la administración de químicos.
La mayoría de los casos son tratados con un psicoestimulante conocido como Ritalin que busca mejorar las funciones cognitivas, conductuales y sociales del niño. No obstante, este fármaco ha sido objeto de controversia a nivel mundial debido a sus efectos secundarios ya que pueden generar adicción, palpitaciones, arritmia, hipertensión, pérdida de apetito, irritabilidad, confusión, agresividad y nerviosismo extremo.
Para José Antonio Soto, pediatra y neonatólogo de laUniversidad de Chile, un 15% de los niños con SDA están usando químicos para tratarse, cuando en realidad este tratamiento es eficaz solamente en el 3% de los casos.
Uno de los tratamientos alternativos más recomendados para tratar el déficit de atención es la equinoterapia, que tiene como objetivo utilizar el caballo y actividades relacionadas con el mismo para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Los niños con SDA tienden a tener problemas para comunicarse con los adultos y les es más fácil hacerlo con un animal. El contacto con los caballos les produce un gran avance en sus relaciones sociales ya que éstos tienen capacidades altamente perceptivas y están siempre en busca de un líder.
Al establecer un vínculo emocional con el animal, los niños con problemas de concentración comienzan a ganar confianza y pueden enfocarse más en sus tareas. Este también es el caso de los menores autistas que después de un tiempo de tratamiento comienzan a expresarse con frecuencia, utilizando palabras o frases que nunca habían usado con anterioridad.