10/05/2026
Hoy celebramos a la mujer que es motor y refugio, a esa madre peruana que lucha día tras día con una valentía inquebrantable. Reconocemos a quien antepone el bienestar de sus hijos al suyo, que transforma el cansancio en caricias y el sacrificio en la mejor de las sonrisas. Para ella no existen distancias, dolor ni fatiga cuando se trata de proteger, proveer y ver felices a los suyos.
Pero este reconocimiento también abraza con especial ternura a aquellas madres que el corazón eligió. A las mujeres que, sin haber engendrado, la vida las convirtió en madres a través de la crianza, el cuidado y un amor que no conoce de biología, sino de entrega genuina. Ustedes, que han decidido sanar, atender y guiar a niños y niñas con la misma devoción, son el vivo ejemplo de que la maternidad nace de la voluntad de amar.
A todas ustedes, las que crían con el alma y sostienen nuestro país con su esfuerzo invisible pero poderoso: ¡Gracias! Gracias por ser el primer ejemplo de resiliencia y por enseñarnos que el amor es la fuerza más grande que existe.
¡Feliz Día de la Madre!