
26/08/2025
El fraude corporativo en las corporaciones profesionales es un asunto grave en Puerto Rico. Estas corporaciones están regidas por la Ley 94 de 1975 y la Ley General de Corporaciones, y exigen que todos los socios sean profesionales con licencia. Alterar documentos, falsificar resoluciones, usar nombres o correos sin autorización, o desplazar a un socio sin su consentimiento son actos que no solo afectan lo económico, sino también el ejercicio de la profesión. Cuando se utiliza el nombre de un profesional incapacitado o con condiciones como Alzheimer para mantener control corporativo o seguir facturando, se trata de fraude. Las consecuencias incluyen nulidad de los actos corporativos, reclamaciones civiles por daños y perjuicios, sanciones éticas y disciplinarias, y hasta responsabilidad penal por falsificación, estafa o conspiración. En una corporación profesional, el fraude no es solo un asunto administrativo: compromete la licencia, la ética y la dignidad de la profesión.