18/04/2026
Unas de las razones por la que tomé la decisión de empezar a hacer ejercicio fue el shock de ver que había tocado las 300 lb, y aunque comencé, al principio, como a todos, fue fuerte, pues no tenía esa disciplina ni la fuerza de voluntad desarrollada para esto.
En una ocasión me encontraba en ese dilema de si ir o no ir a hacer mi rutina de ejercicio, y me vino este pensamiento:
Todos los días, de todas las tareas que me toca hacer, siempre hay algo que no me gusta hacer; más sin embargo, la termino haciendo, pues obtengo algún beneficio, ya sea dinero, lealtad hacia otros o, seamos realistas, hasta por obligación. Entonces fue cuando me dije: c**o, si esto de los ejercicios me va a dar mucha salud física y, sobre todo, emocional, y es literalmente para beneficio mío, ¿por qué tengo que estar poniendo excusas y dejándome para tarde?
Así que, desde ese día, el ir y hacer mis rutinas de ejercicio no es una opción ni obligación; es simplemente el mejor acto de amor que me puedo dar día a día.