01/01/2026
Un nuevo año no llega para que seas otra persona. Llega para que te permitas ser más tú, mas coherente con lo que has aprendido.
No necesitas empezar con listas perfectas, ni metas que te presionen. Este año puede comenzar con algo más simple y profundo: presencia.
*Presencia para escuchar tu cuerpo.
*Presencia para honrar tus emociones sin juicio.
*Presencia para elegir con calma lo que suma y soltar lo que pesa.
Si este inicio de año te resulta confuso, cansado o silencioso, también está bien. Nada cambia de un día para otro, no todos los comienzos son explosivos, radicales. Muchos son suaves, internos, pero muy necesarios.
En este inicio de año puedes preguntarte:
*¿Qué quiero cuidar de mí este año?
* ¿Qué hábito necesito soltar para vivir con más en paz?
*¿Qué emoción merece ser atendida con más compasión?
Entonces, permite que este año se construya paso a paso, con coherencia entre lo que piensas, sientes y haces.
Deseo que este nuevo ciclo no te exija perfección, sino honestidad contigo, presencia y autocompasión en cada momento de tu vida.
¡Que el año nuevo te encuentre en calma, consciente y en conexión con tu verdad!
Dra. Nacha-Lee Soto Pérez