23/01/2026
¿Lo percibes? ¿Notas cuando alguien sigue respirando, pero ya no parece habitar la vida?
¿Cuando el cuerpo está presente, pero la chispa del entusiasmo se ha ido apagando en silencio?
Viktor Frankl nos recordó algo incómodo y profundamente humano: el mayor sufrimiento no es el dolor,es vivir sin sentido...
No es la vejez lo que apaga la vida. Son las pérdidas no elaboradas, el sentirse innecesario,
el creer que ya no hay nada que aportar ni nada que esperar.
Frankl sostenía que mientras exista un para qué,
la vida conserva su dignidad, incluso en medio del cansancio, la enfermedad o la dependencia.
Acompañar emocionalmente no es entretener ni distraer. Es ayudar a reencontrar significado
cuando la vida parece haberse vuelto repetición.
Quizás, si ese es el caso, déjame ayudarle a reencontrar su sentido, con dignidad.
Toca seguir...
ÁGAPE Centro de Consejería