11/09/2025
💡 "Un gran poder conlleva una gran responsabilidad…" y un trasplante renal no es la excepción.
Cuando vives en diálisis, sueñas con escuchar esas palabras: “hay un riñón para ti.” Imaginas que todo cambiará: dejar atrás la máquina, las restricciones y la incertidumbre. Y sí, el trasplante es un renacer, una segunda oportunidad.
Pero lo que casi nadie te cuenta es que, junto con ese regalo, llegan también nuevos retos:
👉 La disciplina de los medicamentos inmunosupresores de por vida.
👉 Los chequeos médicos constantes.
👉 El miedo silencioso al rechazo.
La gente te ve “bien”, pero no siempre entienden que aún eres un paciente renal. Cada comida, cada esfuerzo, cada pequeño descuido puede marcar la diferencia entre mantener o perder esa oportunidad.
El trasplante no es una cura, es un tratamiento. Es aprender a convivir con un nuevo órgano que se convierte en parte de ti, pero que exige cuidado, respeto y conciencia diaria.
El miedo existe, pero también la gratitud. Porque este regalo nos recuerda que seguimos aquí, viviendo lo que otros aún esperan.
💚 Por eso deben cuidarse. Porque esta segunda oportunidad vale cada esfuerzo.