16/05/2023
La razón por la cual todos podríamos recibir TERAPIA PSICOLÓGICA.
Hay muchos motivos por los que la gente se cierra ante la idea de recibir psicoterapia. La pura idea de sentarse 45 minutos con una persona que no es un amigo cercano o un familiar, únicamente a hablar de emociones y problemas, resulta abrumante para mucha personas.
Además, existen estigmas sobre las personas que acostumbran visitar psicólogos.
Se dice que estas personas deben tener un problema especialmente grave o que carecen de la fuerza suficiente para llevar un control de sus vidas por su propia cuenta.
Irónicamente, esto hace que muchos consideren desahogar sus malestares con otras profesiones que no garantizan la seguridad que un psicólogo ofrece.
Muchas personas prefieren hablar con profesionistas como lectores de cartas, taxistas, guías espirituales, chamanes, coaches motivacionales, bartenders o incluso invertir dinero en libros de autoayuda.
Estas ideas sobre la psicoterapia, alejan a las personas de la realidad de que todo mundo esta apto para recibir terapia, ya que es completamente normal sentirse desmotivado, ansioso, quizá estresado por el trabajo, quizás frustrado por temas de familia o de pareja, o en general confundido por la dirección que esta tomando la vida.
¿Por qué no simplemente hablar con un amigo?
Esta bien tener confianza en las personas que nos rodean y abrir nuestras vulnerabilidades a quienes nos inspiran confianza. Sin embargo, lo más normal es que tus amigos no estén del todo entrenados para escucharte.
Nuestros amigos pueden interrumpirnos, pueden darnos puntos de vista y hasta pueden aconsejarnos. Pero nunca debemos olvidar, que el punto de vista de un amigo siempre será subjetivo. Lo que ellos retroalimentan hacia nosotros, es lo que en su situación podría funcionar, pero no necesariamente en la nuestra.
No importa el grado de confianza en la amistad, si el no tiene el entrenamiento y el conocimiento sobre que observar en tu persona. Sin embargo, esto no es motivo para evitar confiar en nuestras amistades, ya que es sano contar con una red de apoyo en caso de que sea necesario.
El efecto de sentarte con una persona que puede garantizar la confidencialidad, que no te conoce previamente, que no te va a juzgar de ninguna manera y esta entrenada para entender de una forma objetiva todo aquello que acontece por tu vida, crea un efecto diferente sobre el individuo, a sí este decidiera a hablar con cualquier amigo, por más cercano que sea.
El dinero.
Es cierto que ir a ver un psicólogo cuesta dinero. Muchas personas ven este gasto como un lujo, como una manera de deshacerte del dinero que te sobra.
«Prefiero aguantarme y ahorrarme ese dinero.» (Me ha tocado escucharlo.)
Sin embargo, el valor de la terapia depende del valor que tú como persona, decidas darle a tu salud mental.
Una sesión terapéutica puede costar lo mismo que una noche de copas un fin de semana o una cena con los amigos, pero el beneficio es indudablemente es superior. Depende completamente de cuanto valor le de un individuo a su salud.
La idea es que esto pueda ajustarte a ti y que no represente una carga para tu persona.
Nuestra zona de confort.
Tu zona de confort no necesariamente es un posición de comodidad en tu vida. Es un punto donde decidiste establecerte y optaste por adoptarlo como parte de tu persona, aún cuando esto puede resultar tóxico para tu desarrollo.
El cargar con un problema mucho tiempo va a terminar drenando tu energía, resultando en una incapacidad de llevar a cabo las metas que te has planteado, desmotivandote y acumulando más problemas conforme pasa el tiempo.
Es verdad que todo cambio es estresante y requiere un sacrificio. Sin embargo, el asistir a una psicoterapia garantiza resultados positivos tanto a corto como a largo plazo, por lo que todo mundo debería tomarlo en cuenta.
El tiempo
Los psicólogos, por lo general, establecemos desde el principio la cantidad de sesiones que serán necesarias. Lo más recomendado es cumplir con esto, ya que se trata de un compromiso con nosotros mismos.
Conclusión
El acceder a buscar ayuda psicológica ya es una muestra de sanidad por sí misma, pero también esto requiere un compromiso con nosotros mismos. Entender que no esta del todo mal recibir ayuda de vez en cuando, es una muestra de madurez que todos deberíamos aceptar, en algún punto de nuestras vidas.
Tenemos mucho que trabajar para eliminar todos aquellos estigmas que existen sobre la psicología. .
Muchísimos problemas como la ansiedad, la depresión, el suicidio, el bullying y otros, pueden erradicarse, a veces con el simple hecho de aceptar que todos podemos ser escuchados.
«Saber como vivir, no es un instinto. Es una habilidad que se desarrolla…»
Fuente:
– The School Of Life (2015)