31/12/2025
No fue un año fácil.
Ni en lo personal, ni en lo laboral.
Fue un año de cambios que no pedí, de decisiones que dolieron, de máscaras que se cayeron y de silencios que enseñaron. Hubo momentos de cansancio profundo y otros de volver a empezar, una y otra vez.
Me tocó reinventarme muchas veces. Ajustar, soltar, aprender de nuevo. Y aun así, elegí no bajar el estándar: seguir dando lo mejor de mí en cada consulta, acompañando con respeto, presencia y excelencia; y también como docente, sosteniendo cada curso con responsabilidad y ética.
No todo fue fácil, pero sí fue auténtico.
Y en medio de todo, el apoyo sincero de unos pocos —real, silencioso, leal— estuvo ahí. Y eso hizo la diferencia.
Llegamos hasta acá. De pie. Con cicatrices, pero con propósito.
Gracias a quienes caminaron cerca.
Seguimos 🤍
Mara Acosta