Santé Mentale Gabriella Castagnello Psicologa Clinica4338.

Santé Mentale         Gabriella Castagnello Psicologa Clinica4338. Promocionar la salud mental como principal objetivo. Terapia de familia, pareja e infantil. Psicodiagnóstico,terapias grupales, Eva. Psicologicas.

04/12/2020

Almas Salvadoras.

A menudo suele verse personas que asumen en la vida un papel tendiente a "rescatar" a los demás, asumiendo la responsabilidad de los problemas ajenos. Este tipo de personas suelen colocarse en una posición paternal o maternal ante aquellos otros que son sus pares, ya sean parejas, amigos o compañeros.

El comportamiento es lo que los psicólogos denominan "síndrome del salvador" y aseguran que "lo que se oculta detrás de esa actitud es la falta de confianza en la habilidad que pueden tener los otros de asumir y resolver sus propios problemas". Se trata de personas que consideran que sólo ellos tienen la capacidad, los recursos y herramientas para abordar los problemas de otros. Se colocan en un nivel de superioridad, pretendiendo generar una co-depedencia con sus vínculos".

Se trata de personas que consideran que sólo ellos tienen la capacidad, los recursos y herramientas para abordar los problemas de otros

Su modus operandi consiste en ir asumiendo y solucionando los problemas de los demás, anhelando sentirse imprescindibles ya que es esto último lo que le da un sentido a su existencia y no lograrlo les genera frustración y vacío.

Relaciones de pareja

Una de las dos personas quiere salvar a la otra, ayudándola a solucionar sus problemas y su vida (Shutterstock)

El denominado síndrome del salvador es algo muy común en las relaciones de pareja en las cuales prevalece una gran dependencia emocional. "Una de las dos personas quiere salvar a la otra, ayudándola a solucionar sus problemas y su vida; necesita sentirse útil e indispensable al punto de olvidarse por completo de sí mismo".
Es decir, se posterga, se anula y, claramente, tapa la posibilidad de respetar y preservar su propia individualidad".

"Sólo siente que es, si es en función de lo que puede hacer por y para el otro. Y si bien lo que se demuestra es un deseo de ayudar, lo que encierra este supuesto altruismo es un deseo de control así como de sentirse superior –sostuvo–. La relación que se establece entre ambas partes es asimétrica, es decir, prevalece una desigualdad en los roles".

Se debe tener en cuenta que para que exista un salvador también debe haber alguien que desee ser salvado o rescatado. Esto genera que se produzca una modalidad de funcionamiento particular entre quien padece el síndrome y quien acepta su protección.

Características propias del síndrome

Querer salvar al otro es una manera de no querer ver las propias heridas (Shutterstock)

En líneas generales suele ser una persona con rasgos controladores, que tiende a no confiar en la capacidad del otro para resolver sus problemas, motivo por el cual prefiere hacerse cargo de ellos. "Mientras el otro tenga la necesidad de su protección, lo podrá controlar y no correrá el riesgo de ser abandonado. Este tipo de personas frecuentemente tienen miedo a enfrentarse a sus propios conflictos y defectos o carencias, motivo por el cual prefieren asumir los del otro", destacó la especialista, para quien "no asumen en definitiva la responsabilidad de sí mismos, de sus propias elecciones ni de su vida en general".

"Querer salvar al otro es una manera de no querer ver las propias heridas, para no entrar en el propio dolor y enfrentarse a él –analizó–. La elección (inconsciente) es escapar y enfocar toda esta energía en ayudar a la otra persona a salir del dolor provocado de sus heridas".

Prevalece el mecanismo de proyección, llevando hacia afuera el propio dolor. "Al reconocer en el otro la misma herida, aparece la empatía con lo que al otro le sucede y el deseo de ayudarlo. Lo que esta actitud encubre, en realidad, es una necesidad desesperada de resolver en el otro lo que no se quiere ver dentro de sí mismo", enfatizó Lucano, y agregó que "de esas heridas de rechazo, abandono, humillación, traición, que generan tanto malestar, es de lo que se está huyendo".

Rasgos propios de alguien que ocupa el rol del "salvado"

El perfil del "salvado" suele caracterizarse por ser una personalidad dependiente, con poca seguridad en sí mismo y baja autoestima, y al que le resulta dificultoso salir de su zona de confort.
Suelen ser personas que atribuyen lo que les sucede a factores externos que no dependen de ellos (Shutterstock)

"Suelen ser personas que atribuyen lo que les sucede a factores externos que no dependen de ellos, y a la conducta de los demás; es decir, que piensan que no está en sus manos cambiar su situación sintiendo que necesitan tener a su lado a personas que consideren más fuertes que ellos.
Son sujetos muy sensibles que buscan constantemente apoyo y sostén". La especialista destacó que "suelen estar continuamente en algún tipo de dificultad que no saben ni pueden resolver, ya sea de índole familiar, laboral, económica o de salud".

Adicciones, alcoholismo, trastornos de alimentación, entre otros, pueden ser problemáticas propias de este tipo de personalidades. Generan problemas constantemente, por eso, el "salvador" termina siendo un punto de anclaje para ellos; es el bastón que les ayuda a avanzar y tener seguridad en la vida.

Cómo evitar esta dinámica de funcionamiento

Hacer consciente este tipo de patrón de funcionamiento es el primer paso para salir de él (Shutterstock)

"En primer lugar es importante registrar lo que ambos poseen en común, ninguno de los dos perfiles quiere hacerse responsables de sus propias emociones. Uno prefiere hacerse responsable de las heridas del otro y el otro prefiere que alguien lo haga en su lugar: son exactamente lo mismo". Así, "responsabilizarse sobre uno mismo implica tomar poder de decisión, dejar de ceder a otros el poder de elegir sobre la propia vida y empezar a crecer".

Para poder modificar este tipo de funcionamiento, según Lucano, es fundamental entonces tener en cuenta lo siguiente:

* Tomar conciencia de este patrón de funcionamiento. Al tratarse de un patrón inconsciente, seguramente aprendido a través de las primeras relaciones significativas de la vida, hacer consciente este tipo de patrón de funcionamiento es el primer paso para salir de él.

Ayudar al otro puede ser una actitud muy noble y generosa, siempre que sea una ayuda basada en el respeto y la igualdad

* Estar dispuesto a hacer un quiebre en esta modalidad. A través del síndrome del salvador la persona se siente especial, valorada y amada. Por eso muchas veces no quiere salir de él ya que se siente imprescindible. Trabajar en el fortalecimiento de la autoestima así como en el registro del propio malestar implica asumir la responsabilidad de lo que le sucede, dejando de postergarse en pos de "ayudar" al otro.

* Distinguir la empatía de la simpatía. Si bien suele describirse al salvador como una persona empática, es importante no confundir empatía con simpatía. La simpatía es la capacidad que tenemos para solucionar los problemas de los demás desde nuestra propia visión, es decir, desde la forma en que lo haríamos nosotros. La empatía es la capacidad de ponernos en la piel del otro, acompañarlo y ayudarlo a solucionar sus conflictos a su propia manera, permitiéndole que crezca. Esto es inclusive aunque no compartamos lo que el otro piensa o siente.

Gabriella Castagnello.
Psicóloga Clínica.
Reg.4338.
Turnos:
0972251766.

05/09/2020
El amor con límites fortalece y sana.Los límites son parte de la demostración del amor de los padres a sus hijosPara que...
08/08/2020

El amor con límites fortalece y sana.

Los límites son parte de la demostración del amor de los padres a sus hijos

Para que un niño se sienta amado por sus progenitores tiene que recibir amor con límites; estos son un acto de amor y resultan indispensables para que el pequeño crezca sanamente

Miles de personas se sienten no amadas por sus padres y esto repercute en su vida personal, social, y también en la calidad de los vínculos que establecen con sus parejas y amigos. Cuando se indaga en su historia personal se descubre que falló la forma en que sus progenitores les expresaron amor.

En muchas situaciones se brindó amor sin ningún límite, pero esto se siente como carencia y falta de afecto para el que lo recibe. El amor siempre está, pero muchas veces se obnubila por sentimientos displacenteros como la rabia, celos o miedos que se sienten en los vínculos humanos.
Otra situación es la falta de límites durante el largo período de la educación. Para que un niño se sienta amado por sus progenitores tiene que recibir amor con límites; estos son un acto de amor y resultan indispensables para que el pequeño crezca sanamente.

*Miles de personas llegan a consulta psicológica sintiéndose no queridas y buscando desesperadamente en sus relaciones amor en el lugar y forma no adecuada. Muchas de esas personas fueron niños que crecieron con amor pero sin límites por diferentes causas que no detallaremos y que corresponde a situaciones y características de sus padres.

Si un padre permite hacer a su hijo lo que él quiera o le da todo lo que demanda, se sentirá no querido porque el adulto no lo cuida ni lo educa. Los límites protegen, guían a los chicos; sin ellos los niños se sienten descuidados aunque muchas veces se enojan cuando los adultos los fijan. El límite ordena la vida del niño que se siente mirado, tenido en cuenta y valioso. Aunque se enoje y se frustre eso lo fortalecerá emocionalmente.

Con respecto al padre que no fija límites, en algún momento se sentirá desbordado o se olvidará de su propia vida para satisfacer a su hijo y no lo podrá criar eficazmente.
Padres permisivos ,sobreprotectores tienen dificultad en fijar y sostener determinados límites y sus hijos crecen sintiendose emocionalmente débiles.
La falta de límites en la infancia brinda una profunda inseguridad, miedos intensos y el sentimiento de no ser querido.
En la vida adulta observamos una fuerte necesidad de ser amado a todo precio, con personas inadecuadas que pueden llegar al maltrato emocional.
LIMITES CON AMOR: la persona se fortalece afectivamente, se acepta, se ama y se reconoce a sí misma.
Así se cuidará de los peligros y elegirá situaciones y compañeros nutritivos.

Los niños de hoy en día son como trenes , pero no tienen vías por donde transitar.
Las vías son los límites de los padres que muestran el largo camino que los hijos tienen que transitar para llegar a la vida adulta, inmunes a todas las vicisitudes que les toque enfrentar en la vida y poder salir fortalecidos.

Todos los padres dicen que quieren que sus hijos sean felices.
Los límites son el ingrediente imprescindible para dicho fin, son la muestra más profunda de AMOR Y PROTENCION. .

Gabriella Castagnello.
Psicóloga Clínica.
Reg.4338.
Contacto: 0972251766.

ANSIEDAD. Existen diversos tipos de ansiedad que, de alguna u otra forma, afectan a cada persona de manera diferente.¿Qu...
21/07/2020

ANSIEDAD.

Existen diversos tipos de ansiedad que, de alguna u otra forma, afectan a cada persona de manera diferente.

¿Qué es la ansiedad?
La ansiedad es una de las emociones más comunes y universales que podríamos definir como una sensación de angustia e inquietud sin que se pueda asociar a una causa aparente. En este aspecto es lo que lo diferencia del miedo, uno sabe a qué tiene miedo pero en el caso de la ansiedad no tiene claro qué es lo que le lleva a sentir esa sensación de tensión, de preocupación.
Ésta puede afectar en todos los ámbitos de la vida de una persona o simplemente, en uno determinado.
A su vez, puede manifestarse en sus diferentes áreas, a nivel físico, cognitivo conductual y emocional.

✋Síntomas de la ansiedad
También podemos conocer la ansiedad de forma más profunda si nos centramos en sus síntomas:

*Síntomas psíquicos:

Los síntomas emocionales suelen estar relacionados con tensión y un sentimiento de aprensión e inseguridad. Es frecuente que uno tenga ganas de llorar e incluso acabe haciéndolo sin poder contenerse, lo que acentúa la sensación de pérdida de control sobre el ambiente y sobre sí mismo.
Es frecuente que las personas que sufren ansiedad estén pasando por episodios de insomnio con problemas para conciliar el sueño o de disfrutar de un sueño tranquilo y reparador.

*Síntomas cognitivos:
A nivel cognitivo la preocupación es el síntoma por excelencia ya sea una preocupación por sí mismo o por los demás, anticipando una amenaza o un peligro que puede ser real o no pero que sin lugar a dudas genera una sensación de nerviosismo considerable.
Los pensamientos de una persona ansiosa suelen ser negativos y suelen predominar pensamientos asociados a la inferioridad, inseguridad e incapacidad.
Además puede haber una dificultad importante para tomar decisiones por el miedo a equivocarse o no poder pensar con claridad; también es frecuente que haya una dificultad para poder concentrarse.

*Síntomas físicos – conductual.

En muchas ocasiones la ansiedad afecta al organismo y el funcionamiento de éste por lo que podemos encontrar personas que acuden a su médico de cabecera aquejándose de otro tipo de molestias corporales sin ligarlo al estado emocional original.
Muchas personas ven la relación de la ansiedad con su cuerpo a través de trastornos gastrointestinales como puede ser la pérdida de apetito o por el contrario, la necesidad de atracones, diarreas, etc. Es frecuente que cuando la ansiedad es muy elevada pueda producirse vértigos, náuseas, etc.
*Otros síntomas frecuentes de la ansiedad son: las palpitaciones, un síntoma que puede asustar muchísimo a quien lo siente y que a veces se ha confundido con un ataque al corazón pero no tiene nada que ver, tener palpitaciones por ansiedad no tiene riesgo de muerte.
A nivel motor también es frecuente que se produzcan temblores, tanto de manos como piernas o que también se produzca una sensación de debilidad, hormigueo, dolor de cabeza, etc.

&Tipos de ansiedad.

Si bien disfrutar de las pequeñas cosas y afrontar los hechos con más positividad es uno de los elementos que nos ayudarán a combatir la ansiedad, a continuación exponemos diversos tipos de ansiedad que, en el caso de que la podamos tener, nos echará una mano a la hora de conocer exacta y precisamente qué tipo de ansiedad tenemos:

generalizada: Incapacidad para relajarse, aprensión, preocupaciones constantes, facilidad para asustarse, irritabilidad, impaciencia, insomnio.

con agorafobia: Miedo a los espacios abiertos, como plazas, calles, y muchos otros lugares situados al aire libre.

con pánico: Sensación de catástrofe inminente, terror imprevisto, miedo a morir, a enloquecer, de irrealidad.

obsesivo-compulsiva: Aparición de ideas tanto repetitivas como extrañas, actos mecánicos y pensamientos negativos muy desagradables.
*Trastorno de ansiedad inducido por sustancias
*Trastorno de ansiedad no especificado
*Trastorno por estrés agudo

En este caso, y dado que las situaciones consideradas como “ideales” o “perfecta” no existen, se debe afrontar con cierta serenidad los distintos contratiempos que puedan sucederse, y asumir con ello los diversos cambios que se produzcan como una oportunidad para mejorar.

Ante cualquier consulta no dudes en comunicarte.

Gabriella Castagnello.
Psicologa Clinica.
Reg.Prof.4338.

Contacto :0972251766.

Aprender a Soltar.Soltar la visión errónea de la vida, la que nos mantiene en la insatisfacción y que nos hace reacciona...
10/07/2020

Aprender a Soltar.

Soltar la visión errónea de la vida, la que nos mantiene en la insatisfacción y que nos hace reaccionar mecánicamente y hacer cosas que nos imponemos.
Aprender a soltar nos lleva a abandonar la presión interna, es como dejar caer el peso de la mochila que llevamos a nuestra espalda. Esta liberación genera gran alivio y ligereza.
El proceso de soltar tiene mucho más poder que defenderse o aferrarse.
Si echamos un vistazo a la vida humana encontramos una larga lucha elaborada para escapar de nuestros miedos y de las expectativas que hemos proyectado sobre el mundo y las demás personas. En ocasiones intercalamos esta lucha con momentos de celebración cuando creemos que hemos escapado de los miedos. Vivimos sobrepasadas/os y temerosas/os de nuestros sentimientos por la enorme carga que nos suponen.

&Soltar es una habilidad:
Que nos ahorra mucho tiempo de sufrimiento para acceder a vivir con tranquilida emocional.
Si creemos que es difícil es muy probable que así sea para nosotros.
Lo importante es estar dispuestos a viajar ligeros de equipaje. Sintiéndonos mejor cada vez que liberamos aquello que nos pesa tanto.
• “Dejar ir es como el cese repentino de una presión interna o la caída de un peso. Se acompaña de una repentina sensación de alivio y ligereza, y el incremento de la felicidad y la libertad. Se trata de un mecanismo real de la mente y todo el mundo lo ha experimentado en alguna ocasión”.
• “A medida que nos familiarizamos con el dejar ir, nos daremos cuenta de que todo sentimiento negativo está asociado al miedo básico relacionado con la supervivencia, y que todos los sentimientos no son más que programas de supervivencia que la mente cree necesarios”.
 ¿POR QUÉ TENEMOS DIFICULTAD EN SOLTAR?
Detrás de todos nuestros “no es tal fácil dejarlo ir”, “tú no sabes lo que estoy sufriendo”, “no sé cómo se hace”… están miedos profundos, heridas no resueltas y deseos como:
• El miedo al cambio.
• El miedo a perder.
• El deseo de control.
• El deseo de aprobación.
• El miedo a no conseguir lo que deseamos.
Hasta que no hayamos reconocido y observado nuestros sentimientos no podemos soltarlos. Cualquier emoción que nos llegue a la conciencia y que no soltemos se almacenará en el inconsciente. Por esto es importante saber que contamos un mecanismo para atravesarlas y liberarlas en cualquier momento.
Cuando somos conscientes del resentimiento, la culpa, el sufrimiento y el miedo y de las creencias limitantes (“los cambios son dolorosos”, “todo lo que tiene valor implica sacrificio”, “soy víctima de mis circunstancias”, “si no hago lo que los/as demás quieren me dejarán de querer”…) podemos elegir deshacernos y liberarnos de estas ataduras y cargas emocionales poniendo en práctica este mecanismo de soltar. Permitiendo así, que la mente libre de cargas pueda fluir desde su creatividad y espontaneidad.
Soltar no es perder. Es abrirse a incorporar algo nuevo.
Tenemos resistencia a soltar porque creemos que sino nos mantenemos presionando sobre nuestros deseos y expectativas no conseguiremos lo que queremos. Cuando soltamos la presión del querer, nos aclaramos y tomamos decisiones más inteligentes.
Pensamos que nuestra felicidad depende del control de las acontecimientos, y son estos los que nos molestan, pero no es así. Lo que realmente nos molesta son los sentimientos y pensamientos acerca de estos hechos.
El poder que le damos a cada situación depende de nuestra actitud de aceptación o no y de nuestro estado emocional.

&¿Por qué nos quedamos enganchadas/os o atrapadas/os en un sentimiento?
Porque creemos que lograra algo para nosotras/os. Es decir, encontramos ganancias secundarias (atención, valoración, comodidad, evitación…) al mantener ese sentimiento aunque nos dañe.
Otra posible causa por la que no soltamos es porque no confiamos que la vida nos traiga algo “mejor”. Por eso es necesario darnos cuenta que poseemos una confianza intrínseca como el árbol que deja caer las hojas porque sabe que volverán a salir la próxima primavera. Quizá hemos olvidado nuestros ciclos vitales de “muerte y renacer”. Como respirar; sueltas el aire con la confianza absoluta de que dispones de más aire para inhalarlo nuevamente y llenarte de oxígeno renovado.

SUELTA:
o Suelta… los sistemas de creencias, los esquemas mentales y los conceptos. Suelta las imágenes y las formas. Suelta las palabras que crees que te atacan, suelta la ilusión de necesitar pareja, familia, dinero, trabajo, amistades… para ser feliz y poder vivir.
o Suelta ….inercias, comodidades y protecciones con las que te aprisionas a ti misma/o en el cartel de tus miedos. Suelta todos los cuentos que te contaron, te cuentas y que te siguen contando para continuar presa/o en la mente.
o Suelta….. las creencias distorsionadas (no soy capaz, no puedo hacer eso, no soy inteligente, nada merece la pena,…). Suelta las personas que no te hagan feliz. Suelta el miedo a lo profesional.
Suelta la imagen de ti mismo/a.
o Suelta….. el resentimiento ante eventos pasados y personas.
Suelta la necesidad de que las cosas tengan que ser de otra manera.
Suelta frustración, enfado, impotencia, culpa, rabia, ira…
Suelta expectativas.
o Suelta…. todo lo que provoca resistencia, mientras está este en ti no podrás ser libre. Suelta cualquier tipo de lucha.
Suelta cualquier clase de miedo.
Suelta deseos y anhelos.
Suelta rechazos y renuncias.
Suelta la necesidad de soltar.

¿Comprendes lo que intento transmitirte?
Cuando lo comprendes, lo haces parte de tu vida. Cuando soltamos amarres el vuelo comienza, se despliega. Todo tú alrededor se transforma y aparece una nueva visión de la realidad. Desde aquí puedes observarte a ti misma/o, al mundo y a las/os demás, fuera de los condicionamientos, de las fijaciones, del control y de la programación mental. Ya nada tiene la capacidad de dañarte. Te conviertes en observador/a. Puedes observar sin distracción, sin temor y sin renuncias.
Cuando una puerta se cierra otra se abre. Pero a veces nos quedamos tanto tiempo contemplando la puerta cerrada, que no vemos la que ha sido abierta para nosotras/os.

¿CÓMO SOLTAR?

El dejar ir implica ser conscientes de un sentimiento, dejarlo crecer, estar con él, y dejar que siga su curso sin querer que sea diferente o hacer nada en relación con él.
Significa dejar que el sentimiento esté ahí y centrarte en dejar escapar la energía tras él.
El primer paso es permitirte a ti misma/o tener la sensación sin resistirla, airearla, temerla, condenarla o moralizar sobre ella.
Abandonar el juicio y ver que solo es una sensación. La técnica consiste en estar con la sensación y entregar todos los esfuerzos por modificarla de alguna manera. Dejamos de querer resistir la sensación.
Es la resistencia la que mantiene activa la sensación. Cuando renuncias a resistir o tratar de modificar la sensación cambiará a un nuevo sentimiento que será acompañado de una sensación más ligera. Una sensación que no es resistida desaparecerá a medida que la energía tras ella se disipe.

¬Podemos dividir la propuesta en varias fases:
 Dirige tu mirada al interior y date cuenta de la sensación. Respira y siente. Reconoce los sentimientos a medida que van surgiendo. Déjalos aflorar.
 Ponte en contacto con la sensación. Es posible que la identifiques en alguna parte de tu cuerpo. Déjala crecer, deja que los sentimientos estén ahí y que sigan su curso.
 Abandona toda intención de querer modificar los sentimientos, todo juicio sobre la sensación y todo intento de resistencia. En algunas ocasiones nos resistimos a la sensación porque queremos un resultado determinado o una solución concreta a nuestra negatividad. También encontramos resistencia porque en el fondo no queramos aceptar lo que está pasando.
 Céntrate en la sensación, no en los pensamientos. No son más que racionalizaciones de la mente para intentar explicarte la presencia de la sensación. Si prestas atención se auto-reforzaran creando más pensamientos. Deja ir toda expectativa. Siente libremente sin ataduras.
 Enfócate en soltar la energía y deja ir los sentimientos. Estate dispuesta/o a permitir esta liberación, a ampliar tu visión y permanecer en la apertura mental. Una vez liberada la tensión interna, tu mente creativa (previa a todos tus mapas y actitudes mentales) puede fluir dándote nuevas ideas, perspectivas más amables de ti misma/o y del entorno junto con soluciones que no podías ver porque permanecías aferrada/o a los sentimientos.

Una vez incorpores la práctica de soltar en tu vida encontrarás que suele bastar con ser consciente del sentimiento para desencadenar una liberación natural. Lo que dará como resultado la reducción de la tensión en la mente y en el cuerpo trayendo a tu vida más tranquilidad y bienestar.

GABRIELLA CASTAGNELLO.
PSICOLOGA CLINICA.
REG.4338.

Heridas Emocionales de la infancia que persisten cuando somos adultos.Las heridas emocionales de la infancia vaticinan e...
02/07/2020

Heridas Emocionales de la infancia que persisten cuando somos adultos.

Las heridas emocionales de la infancia vaticinan en gran parte de los casos cómo será nuestra calidad de vida cuando seamos adultos.
Son como lesiones psíquicas, como fragmentos sueltos y mal curados que nos impiden llevar una existencia plena e incluso afrontar los pequeños problemas del día a día con mayor soltura y resistencia.

Los signos de esas heridas psicológicas suelen evidenciarse de infinitos modos. Ansiedad, pensamientos obsesivos, mayor vulnerabilidad hacia determinados trastornos, problemas del sueño, actitud defensiva.

No es fácil lidiar con un pasado traumático, sin embargo, aún lo es más cuando esas marcas se originaron en una edad temprana.
En esa primera etapa de la vida de un niño donde carece aún de estrategias personales para manejar y entender ciertas dimensiones.

Así, de alguna forma, es muy común que siempre acontezcan 5 tipos de experiencias dolorosas o heridas emocionales de la infancia que terminarán dejando una impronta muy evidente en nuestra personalidad.

Veamos a continuación cuáles son :

1. Heridas emocionales de la infancia: el miedo al abandono.

La soledad es el peor enemigo de quien vivió el abandono en su infancia.
Por tanto, es común que en la edad adulta se experimente un constante temor a vivir de nuevo esta carencia.
De ahí que aparezca por ejemplo una elevada ansiedad a ser abandonado por la pareja, pensamientos obsesivos y hasta conductas poco ajustadas por el elevado temor a experimentar una vez más ese sufrimiento

El miedo a ser abandonados, lo que genera en gran parte de los casos las rupturas de pareja. Son situaciones donde solo vive la angustia y el temor continuado, algo que genera una elevada dependencia y presión hacia la otra persona.

Las personas que han tenido las heridas emocionales del abandono en la infancia, tendrán que trabajar su miedo a la soledad, su temor a ser rechazadas y las barreras invisibles al contacto físico.

‌La herida causada por el abandono no es fácil de curar, lo sabemos. Así, tú mismo serás consciente de que ha comenzado a cicatrizar cuando el temor a los momentos de soledad desaparezca, y en ellos empiece a fluir un diálogo interior positivo y esperanzador.

2. El miedo al rechazo

El miedo al rechazo es una de las heridas emocionales de la infancia más profundas, pues implica el rechazo de nuestro interior.
Con interior nos referimos a nuestras vivencias, a nuestros pensamientos y a nuestros sentimientos.

En su aparición pueden influir múltiples factores, tales como el rechazo de los progenitores, de la familia o de los iguales. Genera pensamientos de rechazo, de no ser deseado y de descalificación hacia uno mismo.

La persona que padece de miedo al rechazo no se siente merecedora de afecto ni comprensión y se aísla en su vacío interior.
Es probable que, si hemos sufrido esto en nuestra infancia, seamos personas huidizas.

3. La humillación

Esta herida se genera cuando en su momento sentimos que los demás nos desaprueban y nos critican.
Podemos generar estos problemas en nuestros niños diciéndoles que son torpes, malos o unos pesados, así como aireando sus problemas ante los demás; esto destruye la autoestima infantil.

Las heridas emocionales de la infancia relacionadas con la humillación generan con frecuencia una personalidad dependiente. Además, podemos haber aprendido a ser “tiranos” y egoístas como un mecanismo de defensa, e incluso a humillar a los demás como escudo protector.

Haber sufrido este tipo de experiencias requiere que trabajemos nuestra independencia.

4. La traición o el miedo a confiar

El miedo a confiar en los demás surge cuando el niño se ha sentido traicionado por alguno de sus progenitores.
Dimensiones como incumplir promesas, no proteger, mentir o no estar cuando más se necesita a un padre o a una madre origina heridas profundas.
En muchos casos, esa sensación de vacío y desesperanza se transforma en otras dimensiones: desconfianza, frustración, rabia, envidia hacia lo que otros tienen, baja autoestima…

Haber padecido una traición en la infancia construye personas controladoras y que quieren tenerlo todo atado y reatado. Si has padecido estos problemas en la infancia, es probable que sientas la necesidad de ejercer cierto control sobre los demás, lo que frecuentemente se justifica con un carácter fuerte.

Estas personas suelen confirmar sus errores por su forma de actuar. Sanar las heridas emocionales de la traición requiere trabajar la paciencia.

5. La injusticia

La injusticia como herida emocional se origina en un entorno en el que los cuidadores principales son fríos y autoritarios.
En la infancia, una exigencia en demasía y que sobrepase los límites generará sentimientos de ineficacia y de inutilidad, tanto en la niñez como en la edad adulta.

El autoritarismo en el hogar y en la propia educación afecta tanto al desarrollo psicológico y emocional, como al potencial y rendimiento de los propios niños.
Cuando nuestros derechos son vetados y no recibimos apoyo, consideración y una cercanía afectiva válida y significativa, aparecen sin duda graves heridas psicológicas.

Las consecuencias directas de la injusticia en la conducta de quien lo padece será la rigidez, la baja autoestima, la necesidad de perfeccionismo, así como la incapacidad para tomar decisiones con seguridad.

En estos casos, es importante trabajar la autoestima, el autoconcepto, así como la rigidez mental, generando la mayor flexibilidad posible y permitiéndose confiar en los demás.

El amor nunca hará que los niños se malcríen

Querer y demostrar afecto a los niños no hará que se malcríen, porque el amor que se ofrece con Inteligencia Emocional, en realidad es "bien-criar"....

Gabriella Castagnello.
PSI.Cli.
Reg.Prof. 4338.

Relación .Manipulador Emocional. La relación de pareja constituye un vínculo sentimental romántico que se establece entr...
10/06/2020

Relación .Manipulador Emocional.

La relación de pareja constituye un vínculo sentimental romántico que se establece entre dos personas.
Al hablar de una relación, en primera instancia nos vienen varias asociaciones a la mente como por ejemplo, el noviazgo o el matrimonio. Igualmente y en lo que pudiera definirse como una relación abierta, en la actualidad existen parejas que deciden unirse bajo ciertos términos y libertades que no ofrecen los ejemplos anteriores.

El deseo y la acción de estar en pareja demandan de sus implicados un compromiso de responsabilidad, respeto y cuidado hacia el otro. Una vez se comienza a vivir la relación de pareja, la misma transitará por determinadas etapas.

En primera instancia se inicia con el momento del enamoramiento. Este punto es el que mayor disfrute proporciona a los integrantes de la pareja, salen a la luz fuerte sentimientos de amor y deseo por el otro.

El amor es una experiencia, una relación entre dos individuos con todo su contenido de vivida, de actuada y no conceptualizada, es esa vivencia específica de cada pareja que se crea cotidianamente en la relación interpersonal.
El amor implica duración, intimidad compartida en atracción sexual y emociones y el intercambio de confidencias, alianza contra amenazas y agresiones externas; conceder un mínimo de atención al otro, sigue siendo un imperativo por lo que respecta a una relación auténtica.

A continuación convergen varios momentos o etapas importantes de la relación.
La vinculación constituye una fase de conocimiento de ambos miembros, sus comportamientos, sus diferencias, sus valores. Es necesario no perder de vista que la relación va mas allá de los dos implicados para extenderse a la familia y los amigos.
Es en este momento donde resulta vital reconocer la magnitud de las diferencias que se tiene con el otro y romper lazos antes de que se vuelva tóxica la relación.

Luego le siguen varios ciclos como la convivencia, la autoafirmación, la colaboración y la adaptación.
En todas ellas los miembros van haciendo cambios, ajustes y hasta metamorfosis, en un proceso que puede tener picos altos y bajos de felicidad y bienestar.

El peor de los escenarios que le puede ocurrir a una relación de pareja es que uno de los miembros se convierta en un manipulador emocional.
Llegado este punto es posible que no seamos capaces de darnos cuenta.
Las relaciones de pareja que se basan en la manipulación de uno de los miembros sobre el otro ocasionan sentimientos de angustia, culpa o tristeza y poco a poco van lacerando y debilitando la personalidad. De manera general, una persona manipuladora tiene el poder para que te sientas culpable por las acciones que tomes aun cuando en ellas no exista un ápice de maldad.

En muchas oportunidades hasta puede ocurrir que el manipulado sea consciente de ello y ya sea por miedo, dependencia u otras razones, no se atreve a dar el paso hacia la liberación. La manipulación puede llegar al extremo de que aun habiendo situaciones claras y objetivas sobre lo que el otro hace, decidimos hacernos los desentendidos y poner en duda nuestra percepción de los hechos.

Existen algunos elementos que de cierta manera ayudan a descubrir esa manipulación de la que hemos hablado con anterioridad.
Hay una diferencia grande que va de ayudar a tu pareja con hechos objetivos y acciones reales, a ayudarla, como se dice popularmente de la boca para afuera, solo con palabras.
El manipulador te hace sentir en la obligación de estar agradeciendo todo lo que hace por ti, de lo contrario, entra en la comparación del cariño y su superioridad en ese sentido.
Cada pequeña acción que realizan es recordada con frecuencia y todo lo que recibas de ellos provocará sentimientos negativos de varios tipos.

El manipulador se aprovecha de sus propias inseguridades. Utiliza, por ejemplo, sus celos y los enmascara para de esa manera alejarte de los amigos del otro s**o. Proyecta sus inseguridades a través de ti y con ese mecanismo te controla y limita tus capacidades.

Una vez llegado el punto en que tu autoconfianza y autoestima se evaporan, el manipulador habrá logrado otro de sus objetivos, hacer que dudes de ti en toda la extensión.
El clímax lo logran una vez que tu inseguridad llegue al punto de depender solo de las opiniones y criterios.

La ironía sobresale en su comportamiento. La responsabilidad para ellos tiene dos aristas. Primero, te hacen sentir responsables de sus sentimientos siempre que sean negativos y por otro lado se sienten responsables de tomar desiciones por ti, directa o indirectamente y sobre todo influenciarlas.

Iniciar una relación de pareja siempre implica un reto que crece a medida que la unión transita por las diferentes etapas. Surge un cambio en la vida de los implicados, de estar solos, pasan a compartir la vida y sus vínculos. Estar en pareja también significa tener desencuentros, no estar de acuerdo y adaptarse el uno al otro con cordura y determinadas condiciones.
Mas si la relación comienza a encausarse por rumbos de infelicidad, culpas, tristezas, angustias, toma de desiciones inadecuadas, demostraciones de poder exageradas, deviene en imprescindible la pregunta acerca de si estoy en una relación manipuladora.

Nunca es demasiado tarde para recomenzar, para darnos cuenta de los errores y tomar acciones a favor de nuestro bienestar psicológico, nuestra calidad de vida y nuestra salud mental.
Por lo tanto se hace urgente alejarse, soltar el control emocional que te limita.
Si ya lograste deshacerte de él o ella resulta necesario tomar acciones para recuperarse de manera satisfactoria del daño.

A continuación te presentamos
algunos consejos para recuperarse de una pareja manipuladora:

– Bloquear contacto, si es posible

– Deja ir la expectativa de cierre

– Ser parte activa de nuestro autocuidado

– Reconectarse con familiares y amigos perdidos durante la relación

– Permítete momentos de aflicción

– Perdónate de cualquier acción de la que te hayas arrepentido

– Consulta un profesional de salud mental

– Restablece tus límites saludables: tienes derecho a decir que no.

_ Educate basado en experiencias propias.

Gabriella Castagnello.
Psicóloga Clínica.
Reg.prof. 4338.
Consultas: 0972251766.

Dirección

Asunción

Teléfono

+595972251766

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Santé Mentale Gabriella Castagnello Psicologa Clinica4338. publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram