25/05/2026
Hace 4 años nació Alessandro.
También Hace 4 años me quedé ciega y terminé en terapia intensiva Gracias a la Preeclampsia .
Si mi corazón explota de felicidad con cada bebé , se pueden imaginar lo que significaba el nacimiento de mí hijo, para mi era más que la felicidad plena. Yo celebré todo, desde el positivo , la revelación , cada baby Shower , en cada ecografía aumentaban mis ganas de verlo. El venía después de una dolorosa pérdida así que mis ansias eran mayores , mi embarazo transcurrió de maravillas obviamente con los malestares propios del primer trimestre y el cansancio de los trasnochos que acompañan a mi vocación. Al fin ese día , mi habitación se llenó de flores y champagne , al fin mi Alesso , estaba entre mis brazos. Entre las visitas de amigos que en Paraguay son mi familia llegó la hora de irnos a la casa con una gran alegría a acuestas y 3 kilos de amor en los brazos. Todo iba perfecto hasta el tercer día, cuando un tambor en mi pecho y la sensación de que me faltaba el aire me anunciaban que algo no estaba bien. Me llevó literalmente segundos encontrar mi tensiómetro para comprobar lo que tanto temía: mi presión estaba alta , de inmediato vino esa palabra-diagnóstico- a mi mente: PREECLAMPSIA. Yo médico , yo GINECÓLOGO , previamente sana, con toda mi vida dedicada a cuidar de las mujeres y sus bebés estaba haciendo una preeclampsia. El resto transcurrió muy rápido, me vestí de inmediato e intentaba en vano calzarme, en ningún zapato entraban mis pies hinchados como sapos , me despedí de mis hijos con el corazón hecho trizas dándole la bendición como es la costumbre en mi país. De camino llamé al doctor de emergencia para advertirle que estaba haciendo una preeclampsia post parto y que prepararan todo para mi tratamiento, cuando llegué al hospital sentí un dolor intenso como si un rayo invisible atravesara mi cabeza, pocos minutos después perdí la visión. Sabía que era inminente una convulsión , gritaba la dosis del medicamento y pedía a gritos que se apresuraran y que contaran los minutos necesarios para repetir la dosis del antihipertensivo. Pensaba… si yo con un diagnóstico inmediato estoy en estas condiciones , que pasará con las mujeres que no saben lo que es la preeclampsia , que no saben reconocer sus síntomas y peor, con las que van a un servicio médico y no son tratadas adecuadamente. Juro por mis hijos que me preocupé por mi pero pensaba en aquellas mujeres que no tienen la oportunidad de ser tratadas rápido o que no tienen acceso inmediato a los sistemas de salud. Qué sería de ellas pensaba y también me contestaba… Se mueren Susan, se mueren. Mentalmente me dije que si salía de estas condiciones iba a hacer lo posible para que cada embarazada supiera lo que es la preeclampsia y sus complicaciones. Pensé en Thiago mi hijo mayor, él era un alma buena y yo lo había educado para ser un ser un hombre con valores , pero Alesso, mi bebé de 3 días de nacido ni siquiera lo había bañado en la casa por primera vez ! Quién iba a darle todo ese amor que tenía guardado? Quién ?
- Doctora la vamos a subir a terapia su presión no baja
- Ya lo sé
Me resigné y sentí la camilla arrancar y girar tan rápido que la brisa llevó mi cabello a mi cara. Se abrió el ascensor y en terapia intensiva fue todo como lo esperaba. Pinchazos, agujas entrando en las diferentes partes de mi cuerpo al mismo tiempo, sonda para mi o***a, el calor del sulfato de magnesio entrando por mis venas… lo recuerdo todo, lo sentí todo, pero no podía verlo. Manos sin rostro que me desvestían, mis pechos hinchados de leche que Alessandro no tomaría, Resulta que si , es verdad, cuando no ves, tus otros sentidos se agudizan. Lo escuché suave pero lo escuché … además de mis riñones mi hígado había comenzado a fallar, mis plaquetas a descender … F**k ! , mi cabeza iba a explotar , sé por mi papá neurólogo cuántas neuronas mueren en una sola convulsión. Mis recuerdos ! Mis estudios !
Escuché de lejos al doctor Guido Caballero, me hice consiente del dolor, de la hinchazón mi cuerpo, de mi cerebro por estallar y entendí que podía pasar lo peor; me resigné…
hágase tu voluntad señor.
Al final no morí y estoy aquí sana y fuerte para poder contarles esta historia que me llevó 4 años reunir el coraje escribir.
Hoy sigo Trabajando con un gran equipo de la Fundación Juan Rassmuss Echecopar para que no exista ni una sola muerte por preeclampsia en Paraguay y creo que poco a poco con la ayuda de todos podemos hacer que eso suceda.
22 de mayo
Día mundial de concienciación sobre la