30/04/2026
Es una de las consultas más frecuentes en la práctica clínica.
El tratamiento farmacológico actúa principalmente sobre la neurotransmisión sináptica, modulando sistemas como serotonina, dopamina o noradrenalina.
Sin embargo, no siempre logra normalizar la dinámica funcional de las redes cerebrales implicadas en la depresión o la ansiedad.
En muchos pacientes, el problema no radica únicamente en la disponibilidad de neurotransmisores, sino en cómo se comunican regiones como la corteza prefrontal y estructuras límbicas.
Cuando esta conectividad permanece alterada, la respuesta clínica puede ser parcial o insuficiente.
En estos casos, la neuromodulación permite intervenir directamente sobre la actividad cortical, actuando sobre circuitos específicos que no están respondiendo adecuadamente al abordaje farmacológico.
No siempre es cambiar la medicación.
A veces es cambiar el nivel de intervención.