10/04/2026
A veces, cuando la medicina ya no tiene más respuestas, aparece una de las decisiones más valientes: elegir cómo vivir el final.
La historia de Sônia Fumagalli, paciente oncológica, nos recuerda que no siempre se trata de seguir luchando, sino de encontrar sentido, paz y dignidad en el tiempo que queda y decidir viajar, estar con la familia, cumplir un último deseo… no es rendirse... es priorizar la calidad de vida, el amor y los momentos que realmente importan.
Y como profesionales, acompañar también es respetar esas decisiones, sostener emocionalmente y cuidar hasta el final.
Porque morir también es parte de la vida… y merece ser vivido con humanidad.
Hoy más que nunca, recordamos la importancia de los cuidados paliativos y del respeto por la autonomía del paciente... 💜🩷✨️🙌🏻