23/01/2026
PERMITIME CONTARTE UNA HISTORIA:
IKER, un adolescente de 14 años, arquero de su categoría de futbol de campo, (2011) de su escuela de futbol, fue a su práctica deportiva una calurosa tarde de noviembre.
Durante la práctica deportiva, ocurre un choque entre compañeros, común en un deporte de contacto, e Iker cae al suelo y sufre un golpe en la rodilla.
En ese momento todos los actores de la comunidad deportiva asumieron que, fue un golpe sin relevancia por lo que decidieron no dar aviso a su madre, no solicitar asistencia sanitaria.
Iker, menor de edad, queda recostado, hasta que la madre puede terminar su jornada laboral y pasar a buscarlo. Una vez allí su madre, se percata que estaba lesionado por un golpe ocurrido hacia mínimamente dos horas.
El primer instinto fue comprar hielo e intentar bajar la inflamación, no obstante la situación a simple vista alertó los sensores de la madre y solicitó se la acerque a un centro asistencial a otros padres presentes.
El recorrido fue sin éxito porque en Paraguay una resonancia magnética es a veces un lujo no permitido para comunes asalariados.
Después de la peregrinación en hospitales de varios días, finalmente se consigue la realización del estudio, y el resultado fue significativamente desolador: rotura de ligamentos y menisco.
Con diagnóstico en mano la madre comunica via WhatsApp al responsable de la escuela de futbol, quien, en una omisión injustificable, decidió no dar retorno, no responder, ignorar la situación que se le informaba.
Dicen por ahí que la Comisión Directiva esperaba que la madre se acerque de manera presencial a solicitar ayuda. “La forma de la comunicación” fue tomada como excusa para ningunear el hecho objetivo de que un chico, alumno de la institución haya sufrido una lesión importante en horario de práctica oficial.
Estimado lector: aparentemente la comisión responsabiliza a la madre de haber dejado al chico solo durante la práctica deportiva!!! Se imaginan que si ese argumento fuese mínimamente atendible, deberíamos asistir todos los padres con nuestros hijos en las escuelas. Algo a todas luces absurdo.
Hasta la fecha la institución deportiva no se comunicó con la madre para intentar siquiera cerciorarse del caso de IKER., es decir: aparte de que la comisión directiva no activo ningún protocolo del socorro al niño teniendo la obligación de hacerlo, también dispersan fundamentos que, los ubica muy lejos de la humanidad que deben reflejar estas comunidades deportivas.
Hoy Iker necesita mucho dinero para poder acceder a una cirugía para recuperar su rodilla, los materiales e instrumentales son costosos y no están al alcance de su familia.
Necesito tu ayuda, para que mi hijo sane su afección, y vuelva a la normalidad.
Estimado Lector; te pido un favor, cerrà tus ojos e imaginá es que tu hijo!!!
Atentamente; una madre desesperada.