27/09/2019
MI EX ME SIGUE LLAMANDO. ¿Qué hago?
Relaciones… ¿Hay algo más complicado?
Chic@ conoce chic@, chic@ se enamora… que bonito cuando conocemos una persona que nos gusta… en cuestión de días nuestras vidas cambian. Se nos olvidan nuestros planes, nuestras prioridades. De repente lo único que cabe en nuestras cabezas es el nombre de la otra persona. Interesante, misteriosa, dando lo mejor de sí y sacando nuestro mejor lado. Todo son emociones, risas y mariposas en el estómago. Estamos convencidos que esa persona es nuestra media naranja y que compartiremos el resto de nuestras vidas con ella.
Pero los meses pasan y la realidad invade nuestro sueño. La persona que hasta ese momento era simplemente perfecta, empieza a ser humana, a tener defectos y a mostrar también, de vez en cuando, su peor cara. Eso nos asusta, empezamos a dudar y a preguntarnos si deberíamos seguir o no. Cuando decidimos seguir, lo podemos hacer por muchas razones:
-Puede ser que las diferencias que vamos descubriendo no sean tan importantes como para echarnos para atrás;
-Puede ser que pensemos que podremos cambiar al otro a nuestro parecer, que haremos de el una versión mejor;
-También es posible que nuestro miedo a estar solos sea tan grande que no nos atrevamos a romper, que incluso decidamos ser nosotros mismos los que cambiemos para que el otro nos acepte. Cualquier cosa, menos estar solo.
Cuando decidimos seguir por estas dos últimas razones, es muy probable que la relación a largo plazo no funcione, porque desde el principio, no será una relación sana. Y es cuando aparece la separación. …Separación…difícil palabra…
A lo largo de las relaciones pasamos por momentos de crisis, pero cuando hablamos de separación en una pareja la podemos considerar como una de las experiencias más traumáticas después de la muerte de un ser querido. Y cada persona reacciona en función de sus propios aprendizajes y de su propia manera de ser y de pensar. Por ello, nos encontramos, a lo largo de la vida, con personas que, después de haberse separado de su pareja, incluso cuando lo hayan decidido ellas mismas, vuelven a llamar.
¿Qué razones pueden tener? ¿Deberíamos pensar que es por amor? Aunque esa actitud pueda confundir, no, NO ES AMOR.
Algunas veces puede ser por nostalgia. No hay tristeza más grande que revivir en soledad los recuerdos felices… y eso hace que llamemos. Se nos olvidan los motivos por los que la relación no funcionaba y se nos ocurre volver a intentarlo. Pensamos que esta vez será diferente, que hemos aprendido de los errores. Pero lo que llamamos errores, no necesariamente lo son. Pueden ser simplemente diferencias, maneras de ser de cada uno, por lo que no cambiaran. Por ello no funcionará, porque detrás de esos recuerdos felices, está la realidad, la que nos hizo decidir romper.
También puede ser por miedo. De repente nos vemos solos y ¿a quien no le da miedo la soledad? Y nos engañamos diciéndonos que podremos cambiar, o, lo que es peor, que haremos que el otro cambie. Y esa, desde luego, no es la solución. Cuando amamos a alguien, entendemos que lo aceptamos tal y como es. Si no es así, en realidad lo que queremos es la ilusión de una persona que podría ser y no a la persona que es. Por ello, lo mejor que podemos hacer es aceptar nuestra soledad y descubrir sus ventajas. Si, digo ventajas porque las tiene. Cuando salimos de una relación que no funcionaba y aceptamos estar solos, nos reconectamos con nosotros mismos. Nos conocemos mejor y nos ofrecemos la oportunidad de querernos y respetarnos, de descubrir que es lo que realmente queremos.
Otras veces puede ser por ego. Nos cuesta aceptar que la otra persona nos olvidará, o incluso que será feliz, tal vez más feliz de lo que nosotros pensamos que seremos. Y tenemos que tener claro que si una persona nos vuelve a llamar por ego, perderá el interés cuando nos tendrá de nuevo o cuando encontrará algo mejor.
Muchas personas confunden la dependencia emocional con el amor. Simplemente no se sienten capaces de vivir solas o de separarse de su pareja, ni siquiera cuando la relación es muy mala. Eso hace que sigan llamando, que sigan insistiendo en volver, que sigan prometiendo que cambiaran, aunque nunca será así. Cuando alguien te dice “vuelve, no puedo vivir sin ti”, mi consejo es: huye!!! Porque eso, aunque suene a película romántica, no es amor, es dependencia.
Entonces… ¿es bueno volver cuando mi ex me sigue buscando? NO. DEFINITIVAMENTE NO. Por lo menos, no en los casos expuestos antes. Porque no funcionara, porque no es por amor, sino por miedo, por ego, por nostalgia, por dependencia, o por todo. Los problemas que hicieran que no funcionara siguen ahí. Además, una vez rota la confianza, es muy probable que nunca se pueda recuperar. Recuerda que si ha llegado a ser tu ex, es que, a pesar de haberlo intentado, no funcionó. Déjalo en el pasado, aprende de tu experiencia y sigue caminando hacia el futuro.
Y… ¿Qué hago cuando este comportamiento me hace dudar de mis propios sentimientos, de si me he equivocado, de si me he precipitado en aceptar la decisión de separarnos? Pues podría confiar en mí y en mi instinto, aunque ahora mismo empiece a dudar. Entender que lo que me pasa es normal, que el sufrimiento hace que quiera volver a lo conocido, a mi zona de confort, incluso cuando lo conocido duele. Y entender también que ese sufrimiento, ese miedo, esas dudas que estoy sintiendo, pasaran. De alguna manera, es como el que intenta curar una adicción. No hay nada más difícil que mantenerse alejado de la droga, pero es LA UNICA MANERA DE CURARSE Y DE VOLVER A ESTAR BIEN. Mientras mantenga el contacto, mantendré las dudas, mantendré vivo el recuerdo y con ello, el dolor.
No hay manera de saber si era amor verdadero si no me doy tiempo para curarme y para descubrirlo. Y para eso, necesito tiempo, mucho tiempo… y cero contacto. Necesito volver a vivir, a estar a solas, a conocer gente, a ir al gimnasio, a cuidarme…y lo más importante: A QUERERME. Solo entonces podre plantearme si lo que teníamos era amor y si vale la pena volver. Y no tengas miedo por si ya no estará disponible, porque si no lo estará, tal vez no era amor.
…Porque si ha llegado a ser tu ex, lo más probable es que ese sea su papel en tu vida, aunque ahora mismo te duela tanto, que no puedas ni respirar…
CONSEJOS PRCTICOS PARA MANTENER LA DISTANCIA
-Ten una conversación que pueda suponer un final, no dejes las cosas en el aire. Dile lo que piensas, escúchale y date la oportunidad de decir adios
-Después de eso, no contestes a sus llamadas, recuerda que no hay nada más que deciros
-Cuando estés mal, escríbele una carta que nunca le mandaras, te ayudara
-Bloquea sus mensajes
-No mantengas contacto en las redes sociales
-No mantengas contacto con sus amistades y familiares
Lo único que conseguirás si haces lo contrario será reforzar su comportamiento, darle falsas esperanzas, crearte más dudas y alargar el sufrimiento.
En cambio:
-Invierte tiempo en ti, no hay nada mejor que reconectarte contigo mism@
-Conoce gente, haz amistades que te aporten cosas nuevas
-Retoma tus aficiones olvidadas y descubre otras nuevas
-Apóyate en tu familia y en tus amigos
-No te niegues el sufrimiento que sientes, es normal, estas pasando un duelo, acabas de vivir una perdida, permítete llorar y estar triste, habla de ello, pero no caigas en la trampa de castigarte sin hacer nada más que eso
-Y lo más importante, QUIERETE. El fin de una relación no es un fracaso. Y tampoco tiene culpables. Las relaciones son complejas, igual que las personas. Si te pones a pensar, es normal que muchas relaciones no funcionen. Conocemos muchas posibles parejas, pero se supone que solo muy pocas serán nuestras parejas. El resto, tendrán que pasar por nuestras vidas para ayudarnos a aprender sobre nosotros mismos.
Por ello, cuando llega a ser “ex”, déjal@ ir, incluso si te sigue buscando.