27/06/2020
En muchas ocasiones, el niño agredido por un adulto decide olvidar esos abusos, olvidarlos, como si no existieran. Pero antes o después, ese trauma termina saliendo (los expertos lo denominan “efectos durmientes”) y en ocasiones, las consecuencias son muy graves. El consumo desmesurado de alcohol y dr**as es a veces una forma de luchar contra ese trauma ignorado durante años.
Otro de los efectos de los abusos tiene que ver con la propia sexualidad. En el caso de las mujeres, su sexualidad pasa o por mantener conductas de riesgo o, al contrario, huir de ellas. Además, tienen más probabilidades de sufrir abusos en la edad adulta. Los hombres, por su parte, presentan problemas de identidad sexual, falta de satisfacción o alteraciones de la motivación sexual.