02/05/2026
El Día del Trabajador no es solo para quienes tienen un título. No pertenece únicamente a oficinas, consultorios o espacios reconocidos. También es de quienes sostienen la vida desde lo cotidiano, de trabajos que no siempre se nombran… pero que siempre están.
Les voy a contar la historia de un niño. Creció viendo a sus padres trabajar todos los días, trabajos silenciosos, de esos que no salen en fotos, pero sostienen hogares. Aprendió temprano que el cansancio también educa, que hay responsabilidades que llegan antes que los sueños, y que muchas veces no se trata de querer… sino de poder. Ese niño creció, salió adelante, avanzó, hizo lo que estaba en sus manos. Pero se llevó una certeza: que hay personas que construyen, limpian, reparan, cuidan… y que, sin hacer ruido, hacen posible todo lo demás. Que hay vidas enteras dedicadas a sostener lo básico, con pocas pausas, con descansos breves… cuando los hay. Hoy no se trata de idealizar el esfuerzo, sino de reconocerlo con dignidad.
Porque el trabajo no debería medirse por estatus… sino por lo que sostiene.
Soy Madaly Moreno, tu psicóloga de confianza. 🤍