27/04/2026
Los trabajadores sociales y su ERROR más grande:
Las figuras de autoridad de la carrera del trabajo social en la Universidad de El Salvador, tanto como otros personajes en el poder hace algunos años han introducido la maestría en trabajo social clínico, donde intentan, con fines únicamente económicos, abordar las problemáticas sociales de los salvadoreños como algo de naturaleza individual. Sabemos que la práctica clínica no es exclusiva de los psicólogos, y cualquier persona pudiera argumentar que no hay ningún problema en que educadores, enfermeros, trabajadores sociales, etc, utilicen los conocimientos del análisis de conducta.
El problema radica en que dicha maestría no cuenta con conocimiento de esa tipología, sino que está fundamentada en eso mismo que ya se hacía, es decir: “comprender fenómenos desde sistemas teóricos pseudocientíficos, y luego intervenirlos desde pseudotratamientos”. Mi crítica y desacuerdo no radica en que los trabajadores sociales hayan traído el trabajo social clínico al país, sino que, mi análisis y critica es que lo han hecho desde la pseudociencia, perpetuando el problema que ya tenía la psicología y la psicoterapia salvadoreña.
Escenario distinto seria si contaran con programas como los BACB (Board Certified Behavior Analyst) que traducido al español es "Certificación de Analistas de Conducta" o también los RBT (Registered Behavior Technician) conocidos como técnicos del comportamiento humano. Pero traerlo a El Salvador sería muy difícil ya que les exigiría a ellos, a esas figuras de autoridad en la UES y el gobierno, actualizarse y cumplir criterios rigurosos, ya sean estos: académicos, teóricos, científicos y tecnológicos para los que no tienen interés. Pero si tienen interés en la OPORTUNIDAD económica que supuso la psicoterapia después de la pandemia del COVID 19. No ven en esto una innovación tecnológica, mucho menos una contribución a la salud mental del pueblo salvadoreño, siempre vieron y seguirán viendo una oportunidad para hacer más grandes sus bolsillos.
Pero, nosotros, los verdaderos psicólogos basados en conocimientos científico, no somos como ellos, somos diferentes.
Y por eso seguiré poniendo el dedo sobre la llaga, aunque no les guste.