30/11/2025
“Hay personas que aman… pero solo desde lejos.”
Y sí, duele.
Duele amar a alguien que no te deja entrar.
Duele estar con alguien que te quiere…
pero no sabe cómo quererte cerca.
Hay parejas que te abrazan por fuera
y te empujan por dentro.
Que te dicen que te aman
pero no te dan un lugar donde sentirte segura.
Que te buscan
y cuando por fin te tienen…
desaparecen.
No es que no sientan.
Sienten demasiado.
Ese es el problema:
sentir los asusta.
A la mínima señal de profundidad,
a la mínima muestra de vulnerabilidad,
a la mínima cercanía…
su sistema grita:
“¡Peligro! ¡Aléjate!”
Y tú te quedas con lo peor:
La confusión de recibir cariño a medias.
La ilusión que dura horas.
La distancia que dura días.
El silencio que te mata.
La frialdad que no entiendes.
El vacío de amar a alguien que no se deja amar.
Pero aquí va lo más crudo:
Las personas evitativas no te rechazan a ti.
Rechazan lo que sienten cuando se acercan.
Les da miedo depender.
Miedo necesitarte.
Miedo que los veas.
Miedo desarmarse contigo.
Y si tú eres evitativ@, tú lo sabes:
Te aterra sentir demasiado.
Te cuesta confiar.
Te incomoda el afecto.
Te molesta la dependencia.
Te resistes a soltar el control.
Y odias admitir que también quieres que te quieran.
Y si tú amas a un evitativo, tú también lo sabes:
Tú cargas la relación.
Tú pides claridad.
Tú sostienes la conexión.
Tú lloras lo que la otra persona no puede expresar.
Tú te desgastas intentando llegar a un corazón que está blindado.
Esto no es amor sano.
Es una herida respirando dentro de dos personas.
Una huye.
La otra persigue.
Y ambos duelen.
Si quieres entender por qué tú o tu pareja aman así,
si necesitas respuestas, claridad y herramientas…
si quieres dejar de repetir este ciclo que te deja vací@…
👇“En los comentarios te dejo algo que puede ayudarte a entender lo que estás viviendo.”