30/09/2025
Cada niño es un reflejo de lo que experimenta.
Si viven en la crítica y la queja, aprenden a condenar.
Si viven en la hostilidad, aprenden a ser agresivos.
Si viven en el miedo, aprenden a estar ansiosos.
Si viven en la lástima, aprenden a autocompadecerse.
Si viven en el ridículo, aprenden a ser tímidos.
Si viven en los celos, aprenden a sentir envidia.
Si viven en la vergüenza, aprenden a sentirse culpables.
Si viven en el ánimo, aprenden a tener confianza.
Si viven en la tolerancia, aprenden a tener paciencia.
Si viven en el elogio, aprenden a apreciar.
Si viven en la aceptación, aprenden a amar.
Si viven en la aprobación, aprenden a quererse a sí mismos.
Si viven rodeados de reconocimiento, aprenden que es bueno tener un propósito.
Si viven compartiendo con los demás, aprenden a ser generosos.
Si viven con honestidad, los niños aprenden a respetar la verdad.
Si viven con equidad, los niños aprenden a ser justos.
Si viven con bondad y consideración, los niños aprenden a respetar.
Si viven con seguridad, los niños aprenden a confiar en sí mismos y en los demás.
Si viven con amistad, los niños aprenden que es agradable vivir en el mundo.