09/08/2023
Le pido perdón a mi hermano
por haber sido una mala madre,
pero ¿qué sabía yo de maternidad a los ocho años? Me educaron de maneras inhumanas
como reclusa,
como perro de pelea clandestina,
y repetí el patrón.
Lo amaba,
pero tenía que levantar la mano,
alzarle la voz y usar palabras desconocidas con consonantes que lastiman.
Tenía que cuidarlo,
era un niño de dos años,
él quería explorar el mundo,
y yo encerrarlo para evitar que se hiciera daño.
Fui la peor de las madres,
una miembro de la santa inquisición, juro que quería protegerlo,
y con remordimientos vivo hoy.
Dice que me entiende, que me perdona,
que no fue mi culpa, hacía lo que podía. No es cierto...
No es cierto...
no sabía lo que hacía.
—ojalá regresara el tiempo.
Créditos:
Gilraen Eärfalas
Poema de mi libro: Cántame al dormir