15/09/2025
hay un momento en la vida de una mujer en que se da cuenta de que ha estado viviendo como un personaje secundario en una historia que se suponía que era la suya.
es un despertar, a menudo silencioso y a veces brutal. te das cuenta de que has cedido el lápiz, permitiendo que las expectativas de otros, las circunstancias o las heridas del pasado escriban los capítulos más importantes.
veo que tú lo entiendes. lo sientes. esa inquietud no es una señal de que algo está mal contigo, es la señal de que la autora original está lista para reclamar su obra.
y aquí es donde la mayoría se queda atrapada. confunden la "culpa" con la "autoría".
la culpa es un peso mu**to. es una cadena que te ancla al pasado, obligándote a releer una y otra vez las páginas dolorosas.
la autoría, sin embargo, es una llave. es el poder silencioso de la causa y el efecto. no niega la injusticia que pudiste haber sufrido. no borra el dolor. simplemente declara con una calma de acero: "reconozco los hechos. y a partir de este punto, yo escribo el siguiente párrafo".
el desafío que te propongo no es que cargues con el peso del mundo. es que reclames el poder de tu propio universo. es el acto de soberanía más puro que existe. cada decisión es una palabra en esa nueva historia.
en mi carta diaria te entrego una de esas palabras. un principio. una estrategia. una herramienta para asegurarte de que la mano que sostiene el lápiz sea, siempre, la tuya.
la encontrarás aquí: https://landing.gutenberg.rocks/newsletter/
– esteban constante