01/10/2019
Los muñecos o fetiches en la Magia
En muchísimas tradiciones, se usan muñecos para realizar un trabajo mágico determinado como forma de potenciar o canalizar la energía adecuadamente hacia el propósito que queramos. Es una herramienta más dentro de la Hechicería que nos ayuda a trabajar.
Como quiera que los muñecos o fetiches se usan en infinidad de trabajos mágicos procedentes de muchas culturas.
En líneas generales, un fetiche es un muñeco de trapo masculino o femenino que puede ser un simple hatillo de tela o puede ir relleno de algodón o cualquier otro material que lo acolche. Para realizar uno, basta con tomar una pieza de tela, dibujar el contorno del muñeco dos veces, cortarlo y coserlo. Después se pueden añadir más detalles, como los ojos, la boca, o lo que se quiera. Si vas a rellenarlo, recuerda dejar sin coser la parte de la cabeza a fin de tener un orificio por donde llenarlo. Hasta aquí, la construcción de un simple muñeco. Pero, la Magia requiere de otras cosas para que ese muñeco se convierta realmente en un fetiche que te ayude.
Los muñecos, en Hechicería, sirven para potenciar o dirigir el trabajo mágico hacia aquello que queramos conseguir, por lo tanto, a la hora de construirlo se tendrán en cuenta las particularidades de cada caso. En algunos casos, bastará con clavarle una fotografía de la persona a la que queremos ayudar, y en otros, se necesitará algún objeto personal, alguna prenda de esa persona con la que confeccionarlo.
En muchas ocasiones me encuentro con personas que se asustan ante la aparición de un muñeco de Hechicería porque lo identifican directamente con trabajos mágicos destinados al dominio, los amarres y cosas por el estilo. Es decir, lo identifican con la Magia oscura. Esto, en gran medida, es responsabilidad de películas que han identificado este objeto de uso cotidiano en todas las Hechicerías con el Vudú o la Santería, y lo han hecho además de forma bastante arbitraria. Ante esto, siempre me hago la misma pregunta: ¿es que una imagen de un santo no es en realidad un fetiche? La respuesta es sí. Por lo tanto, claro que un fetiche puede servir para hacer este tipo de trabajos, pero también nos puede servir para protegernos de cualquier magia oscura, de eventualidades negativas en nuestra vida, o para atraer cualquier cosa que nosotros deseemos.
Otra de las cuestiones que siempre levantan ampollas es el hecho de que en muchas ocasiones el fetiche es ensartado con agujas, alfileres, o incluso con un cuchillo, y eso, entre nosotros, da como mal rollito. Volvemos al mismo punto que antes. Por supuesto, si estamos haciendo una Magia oscura del tipo que sea, encaminada a provocar un daño a alguien, ese alfiler clavado en la zona del bolsillo provocará que la persona víctima del trabajo se arruine. Pero, ¿y si el alfiler se clava en la zona del hígado, por poner un ejemplo, con el objetivo de ayudar a sanar a una persona que padece un problema hepático, también estamos haciendo daño? La respuesta, esta vez, es no. El hecho de clavar un alfiler en el muñeco tiene el símbolo de identificar el problema allá donde esté, a fin de concentrar la energía del trabajo que estemos haciendo en ese punto.
Alguien preguntará ahora por qué no he escrito qué cosas se necesitan para construir un muñeco completamente, y la respuesta es sencilla: cada persona precisa de elementos diferentes para construirlo, y será el profesional que te lo construya quien decida qué le hace falta. En algunas ocasiones será un objeto personal, en otros una fotografía, en otros quizás algún tejido de nuestro cuerpo… Como digo, será el profesional que te lo confeccione quien te diga qué es lo que necesita. Por ejemplo, cuando a mí me llama alguien para confeccionar un muñeco personal, me siento cómodamente, me conecto con mi plano astral pidiendo a mis guías qué es lo que necesito, y después le digo a esa persona qué me tiene que enviar para construírselo.