17/04/2015
DESINFLAMAR ES CURAR
La naturaleza de toda dolencia del interior del cuerpo es inflamatoria. Inflamación, congestión o irritación sabemos que es “fiebre”. Y es ese proceso, que se inicia en las mucosas del aparato digestivo, el que se extiende a los demás órganos afectados por cualquier dolencia, determinando la clasificación de “enfermedades” que constituye la patología.
De la zona digestiva parte de la ofensiva inflamatoria al órgano más débil o afectado por cualquier dolencia.
Según esto, el arte de curar es el arte de desinflamar, cosa que además se logrará con cirugía, inyecciones o radium, cobalto. Desinflamar es refrescar, o sea, es cuestión térmica solamente.
Esto solo será posible afiebrando la piel para descongestionarla, el tejido del cuerpo, o derivando directamente el calor de las entrañas. Cualquiera que sea el nombre o manifestación de trastorno orgánico que sufra una persona, él siempre se origina y mantiene por desarreglos digestivos de intensidad variable, a su vez derivandos de desequilibrio térmico del cuerpo.
Sabemos que el normal funcionamiento de nuestro organismo requiere la existencia de una temperatura uniforme de 37° C sobre la piel como sobre las mucosas del aparato digestivo. Esto determina el estado que el cuerpo del enfermo revele más calor e intenso en su interior y menos sobre su piel y extremidades.
Sabemos que la fiebre gastrointestinal es raíz y punto de apoyo en toda dolencia. En enfermos crónicos, por debilitamiento de su energía nerviosa, la fiebre no sale a la superficie de su cuerpo, concentrándose en el interior de su vientre, donde origina y mantiene nutre facciones intestinales que desnutre e intoxican progresivamente, dando lugar a las diversas manifestaciones morbosas que erróneamente se clasifican como males diferentes.
Cualquiera que sea el nombre con que se clasifique su dolencia al tratamiento salvador debe dirigirse siempre a procurar normalizar la digestión del paciente y activar su eliminación cutánea. Todo esto se obtendrá equilibrando el calor interno y externo de su cuerpo y también con dieta cruda de fruta o ensaladas.
DOLENCIAS DEL HOMBRE
Pulmonía, Pleuresía, Bronquitis, Gastritis, Enteritis, Colitis, Apendicitis, Hepatitis, Meningitis, Nefritis, Orquitis, Metritis, Ovaritis, Cistitis, Sinusitis, Uretritis, Prostatitis. Solo la naturaleza cura, porque solo ella posee la fuerza de reacción necesaria para restablecer la normalidad funcional del organismo pero en equilibrio térmico, congestionando su pie y refrescando sus entrañas.
ALIMENTOS QUE REFRESCAN Y ALIMENTOS QUE AFIEBRAN
Los alimentos se dividen en dos grupos: Alimentos que refrescan y alimentos que afiebran el aparato digestivo. Alimentos que refrescan son los que se comen crudos en estado natural como frutas, semillas de árboles, tallos, hojas verdes y algunas raíces. Todo alimento cocido, exigiendo prolongado esfuerzo digestivo congestiona las mucosas del estómago, elevando así su temperatura.
Esta fiebre interna se agrava con alimentación cadavérica de fábrica, bebidas alcohólicas y aderezos. El pulso contralor de la fiebre interna, lo demuestra si comemos fruta cruda no tiene variación, en cambio alimentos cocidos, conservados y condimentados, exigiendo laboriosa digestión elevan la temperatura interna como lo comprueba el alza de las pulsaciones.
Alimentación natural es el que puede comerse tal como lo ofrece la naturaleza, sin preparación previa como frutas, semillas, los productos más nobles y perfectos de los árboles, vegetales de hojas, tallos, raíces. Así como en el reino animal es el hombre la criatura más perfecta. En el reino vegetal son las frutas y semillas de árboles, vegetales son perfectos. Se comprende entonces que bien se merecen y complementan uno al otro.
El Mortal estreñimiento la adolecencia más grave que aqueja a la humanidad es el atraso de insuficiencia en las evacuaciones intestinales. Hay varios grados de estreñimiento, desde una evacuación diaria, lo que constituye principio de estreñimiento hasta los casos donde se evacua una vez a la semana.
En las ciudades es donde las personas sufren de estreñimiento debido a la alimentación inadecuada y falta de ejercicio. Sabemos que la actividad intestinal es energía nerviosa, depende de la pureza de la sangre.
Muchas personas no saben que sufren estreñimiento porque creen que una evacuación diaria es normal, sin embargo lo normal y lo lógico sería que las evacuaciones fuesen tantas como comidas hechas.
Reteniendo productos tóxicos en el cuerpo, el estreñimiento permite que sean absorbidos por la sangre y distribuidos en todos los órganos y tejidos, envenenando el sistema nervioso, irritando los órganos del interior del vientre y transtornando la normal circulación de energía vital hasta afectar el cerebro.
Puede asegurarse que las dolencias orgánicas más graves como: cerebrales, sistema nervioso, oídos, garganta, pulmones, corazón, hígado, ovarios, vejiga, matriz, cáncer, impotencia, etc.
tienen por causa el estreñimiento.
Todas las enfermedades propias de la mujer, por lo común, no reconocen otras causas de este mal.
Limpieza Orgánica Profunda
Para mantener o recuperar la salud es indispensable la limpieza del Organismo cada 6 meses. La salud es limpieza orgánica profunda, la enfermedad es intoxicación.
Así como el funcionamiento es un motor depende de la limpieza de todas sus partes, el funcionamiento del organismo humano será normal si esta limpio y anormal si esta sucio.
Nosotros sugerimos los siguientes pasos para limpiarle y recuperar la salud perdida:
PASO 1: Examen y diagnóstico con técnicas Chinas y de iridología.
PASO 2: Tratamiento de limpieza profunda, según resultados de su examen.
PASO 3: Tratamiento específico después de terminada la limpieza.
Usted quedará sorprendido de todo lo que expulsará su cuerpo con el tratamiento de limpieza orgánica profunda, al segundo o tercer día de tratamiento le costará creer que toda esa suciedad la mantuvo innecesariamente.
Su cuerpo se lo agradecerá mostrándose mas ágil, liviano y libre de enfermedad. Estas son solo algunas de las manifestaciones que su cuerpo experimentará con la limpieza profunda orgánica.