26/08/2014
¿SUFRES O CONOCES A ALGUIEN QUE SUFRE DE ULCERAS EN LAS PIERNAS?
Las ulceras venosas son lesiones con pérdida de sustancia (tejido, piel) que asientan sobre una piel dañada por una dermatitis secundaria a una hipertensión venosa, la cual constituye la complicación principal de la insuficiencia venosa crónica.
Tienen una evolución crónica y escasa o nula tendencia a la cicatrización espontánea.
Son lesiones dolorosas que dificultan la movilidad y alteran la propia imagen corporal, el dolor es frecuente y puede ser grave en las de origen arterial, en las de origen venoso generalmente no producen dolor a menos que estén infectadas. Poseen un carácter crónico y recidivante con una alta tasa de recurrencia.
Constituye el último grado de una insuficiencia venosa crónica, que es una enfermedad que puede comenzar con aparecimiento de várices.
Normalmente aparece en la region arriba del tobillo, en su parte interna o externa, su tamaño es variable. La piel que rodea la úlcera, normalmente muestra todos los signos de la dermatosis de la insuficiencia venosa, con pigmentación ocre, lipoesclerosis, cianosis, induración, en ocasiones hasta osificación (apariencia de cartón)
Frecuentemente se halla alrededor de la úlcera una vena insuficiente, con marcado reflujo. Actualmente las teorías más aceptadas sobre su origen la relacionan con el desencadenamiento sobre una base preulcerosa de un proceso de hipertensión venosa produciendo un exudado de proteínas de alto peso molecular hacia el exterior de los vasos, acompañando la extravasación de hematíes o siguiendo a pequeñas hemorragias locales.
Todo ello tendría como resultado la existencia de una zona alrededor de los vasos de bajo contenido en factores de crecimiento, cuya carencia provocaría la falta de regeneración de los tejidos una vez se pierde la capacidad protectora de la epidermis. Así la reepitelización y formación de nueva dermis se vería alterada por el efecto de este estado cuando se produce una rotura de la piel.
Las úlceras venosas representan entre el 80-90% del total de las úlceras vasculares. El 2,5% de los pacientes que acuden al médico de atención primaria padecen úlceras por hipertensión venosa. Son más frecuentes en mujeres, con una relación varón-mujer de 1-3. La incidencia es mucho mayor a partir de los 65 años con un porcentaje del 5,6% de la población.
CAUSAS:
Dos procesos principales pueden ser su origen: las varices esenciales o primarias (ulceras varicosas) y la enfermedad posflebitica secundaria a trombosis venosas profundas (ulceras postflebiticas o postrombóticas).
Del 30 al 40% son consecuencia de venas varicosas superficiales, en presencia de un buen funcionamiento de las venas profundas, aunque otros estudios hablan de un 50% para cada proceso etiopatologico.
Es preciso realizar siempre una historia clínica al paciente para evaluar distintos aspectos como: molestias venosas típicas, piernas cansadas, pesadas, hinchadas, dolor urente, prurito, calambres nocturnos; factores de riesgo como: bipedestación prolongada, estreñimiento crónico, obesidad, neoplasias, sedentarismo; antecedentes como predisposición familiar (el factor hereditario se descubre en el 50% de los padecimientos venosos), haber padecido alguna trombosis venosa, posparto, cirugía ortopédica, escleroterapia, o estados de malnutrición.
Sea cual sea la etiología, cualquier situación que provoque un incremento de la presión venosa en las EEII va a provocar una serie de alteraciones a nivel de la microcirculacion cutánea, (hiperpresion intracapilar, extravasación de suero, hematíes, depósitos de fibrina, microtrombos, reducción de la difusión de nutrientes y de oxígeno en la epidermis, eliminación insuficiente de desechos metabólicos) las cuales se van a manifestar con la denominada dermatitis de estasis, asiento de la ulcera venosa.
TRATAMIENTO DE LAS ULCERAS POR ESTASIS VENOSO
Siempre debe realizarse un estudio completo mediante Eco-Doppler para valorar la posibilidad de realizar un tratamiento quirúrgico (flebectomía, ligadura de perforante o escleroterapia), el cual va a corregir la hipertensión venosa.
Como medidas generales:
1. Tratar factores de riesgo.
2. Tratar el dolor si existe.
3. Insistir en las medidas posturales, hacer reposo varias horas al
día con los miembros elevados, dar paseos diarios, o evitar estar
demasiado tiempo de pie sin moverse.
4. Primordial el uso de la contención elástica, aún con ulceras
activas, para favorecer el retorno venoso.
5. Administrar analgésicos prescritos previos a la cura si la ulcera
fuera dolorosa.
6. Retirar con suavidad los vendajes, humedeciéndolos
previamente si son de gasa.
7. Limpiar la ulcera con suero fisiológico, eliminando todo resto de
exudado.
8. Promover la eliminación de tejidos necróticos con
desbridamiento quirúrgico, enzimático o autolítico.
9. Si hay signos de infección, tomar cultivo, suministrar antibiótico
sistémico, cambiar el apósito con regularidad, hasta la
desaparición de los signos clínicos de infección. No usar cura
oclusiva. Aplicar apósito bactericida con plata.
10. En caso de exudado, usar apósitos absorbentes, como los de
alginato cálcico, los de hidrofibra de hidrocoloide o las mallas de
carbón y plata, y si es posible la cura con apósitos semioclusivos
aplicaremos el adecuado, dentro de la gama de apósitos
hidroactivos (hidrocoloides, espumas, etc) al nivel de exudado,
vigilando posibles signos de maceración local. No se usarán
apósitos con adhesivo si la piel perilesional está afectada.
11. Una vez que el lecho ulceral presente tejido sano, usar un
apósito hidrocoloide o una espuma polimérica y cambiarlo solo
cuando sea necesario.
12. Procurar la higiene y protección usando emulsiones cutáneas
hidratantes en la piel perilesional y zonas atróficas.
13. No abusar de productos sensibilizantes como corticoides
tópicos, aunque en caso de eccemas amplios puede ser
necesario usarlos algún tiempo. El prurito local debe ser tratado
de forma sistemica para evitar el rascado.
14. Tratar y evitar el edema.
EN CLÍNICA MÉDICA QUIRÚRGICA TRATAMOS ESTAS ÚLCERAS CON CURACIONES ADECUADAS Y DIAGNÓSTICO DE LA CAUSA DE BASE, PROMOVIENDO LA RÁPIDA CICATRIZACION.
CONSULTANOS.
Teléfono USA: 516-300-9894
El Salvador: (503) 2235-2607