27/05/2021
Alimentar las articulaciones
Para un funcionamiento normal, nuestro sistema musculoesquelético necesita vitaminas y sustancias necesarias, que se pueden obtener con la ayuda de complejos vitamínicos y minerales, o mediante la inclusión en la dieta de más alimentos ricos en vitaminas, A, B, C, e, D, calcio. Si le preocupan los dolores en las articulaciones, preste atención a su menú y al lugar que ocupan los platos de carne grasosa. Por un lado, no se pueden excluir completamente de la dieta, ya que la carne contiene proteínas y vitamina F, el ácido araquidónico graso que necesitamos. Pero, por otro lado, su exceso puede causar inflamación de las articulaciones, por lo que el consumo de productos cárnicos (especialmente en forma ahumada y frita) tendrá que ser limitado. Se debe dar preferencia al Ave y la carne magra.
Es mejor comer más pescado, ya que contiene cantidades adecuadas de ácidos grasos Omega-3 poliinsaturados que evitan que el ácido araquidónico se acumule en el cuerpo. Los ácidos Omega-3 también ayudan a producir sustancias antiinflamatorias para reducir el dolor y la inflamación en la artrosis y la artritis. Estos ácidos se encuentran en grandes cantidades no solo en el pescado, sino también en el aceite vegetal sin refinar (oliva, sésamo, lino).
Con la osteoartritis, tendrá que limitar el consumo de café, chocolate, alcohol, papas, maíz, cereales y cereales. La dieta debe incluir mantequilla, muchos productos lácteos ricos en calcio, verduras y frutas que contengan bioflavonoides (oxidantes naturales) y vitaminas a, C y E, minerales selenio, zinc, cobre y hierro, así como ácido nicotínico y pantoténico. El primero reduce el dolor y da movilidad a las articulaciones, mientras que el segundo, junto con el grupo de vitaminas B, restaura el tejido cartilaginoso.
Las vitaminas B, muy importantes para los pacientes con artrosis, se encuentran en pan integral, frijoles, guisantes, lentejas, naranjas, plátanos, pasas, huevos, carne de pollo, papas al horno, nueces, repollo, productos lácteos.