01/08/2026
Me encantaría que si te llama la atención el título del post, lo leas hasta el final porque hay una explicación para resumirlo de esta manera, “Si tu hijo te dice “Soy tonto”, no le digas “eres listo”.
🧩Cuando tu hijo te dice cómo se ve, no le digas cómo lo ves sin escucharle antes
🧩Es reconfortante ser comprendido, pero mucho más ser escuchado
🧩Los niños necesitan contarnos lo mal que se sienten.
🧩No le digas cómo se tiene que sentir
🧩Conecta con su dolor, no reacciones desde el tuyo.
🧩“Hijo, veo que esta situación te genera mucho malestar, pensemos juntos qué puedes hacer... ”
🔝Cuando nuestros hijos describen una imagen devaluada de sí mismos nos duele tanto que no les escuchamos, directamente les hacemos una lista interminable de cómo se tienen que ver, “eres listo, guapo, fuerte, capaz, bueno,etc.”
🔝Los niños que dicen frases como “soy tonto” no siempre es porque lo crean de verdad, sino porque no encuentran palabras mejores para describir cómo se sienten cuando las cosas les cuesta tanto o se comparan con otros.
🔝Cuando un niño se siente mal lo cuenta con sus palabras, con el vocabulario que conoce aunque sea de forma autodestructiva. Eso nos duele mucho, pero ellos necesitan saber que por duro que sea escucharlo, siempre nos lo pueden contar porque intentaremos conectar con su dolor y no reaccionar desde el nuestro.
🔝Explora con tu hijo qué le hace sentir así y ayúdale a usar palabras más amables:
- Sé que te cuesta mucho esta materia y eso te hace sentir incapaz...
-Soy consciente de que llevas mucho tiempo estudiando y has avanzado poco, eso es frustrante para ti...
🔝Cuando tu hijo habla de forma negativa de sí mismo, necesita ver que soportas sus palabras porque lo importante no es tanto cómo se siente sino que juntos vais a descubrir caminos para superar lo que le preocupa, frustra o inquieta.
🔝El problema no está en que puntualmente pueda etiquetarse de forma negativa sino que entre en una espiral sin salida llegando a la indefensión aprendida convencido de que no hay solución posible.
🔝Conecta con su dolor y no reacciones desde el tuyo. Los hijos te necesitan para compartir su malestar, callar supone enfermar.