03/06/2026
Razonablemente, no sólo está perfectamente bien ejercer cierto escepticismo conmigo en consulta, incluso retarme, sino que es lo más prudente y saludable. Lo endorso. Pero eso es una cosa, y otra cosa es tener una porfiadera eterna, innecesaria, pedorra y pesimista, donde casi todo lo que te digo lo aguas, distorsionas, dudas o activamente niegas, y como regla general es especialmente con predicciones que te convienen. Semejante comportamiento majadero constituye una falta de respeto, dificulta trabajar tus propias cosas, sabotea el entendimiento, crea resentimiento y activamente impide que se cumplan las bendiciones que se vaticinan. Ya no entretengo semejantes actitudes en clientes.