01/05/2026
Las emociones no resueltas no se heredan como los genes, pero sí influyen biológicamente en la salud.
La ciencia ha demostrado que el estrés crónico, el trauma y la carga emocional sostenida pueden alterar el sistema nervioso, el sistema inmune y los procesos inflamatorios del cuerpo.
A través de la epigenética, los estados emocionales prolongados pueden activar o silenciar genes relacionados con enfermedades, aumentando la vulnerabilidad a padecimientos físicos.
Además, los niños aprenden y regulan sus emociones según el entorno emocional en el que crecen. Un ambiente con estrés constante puede modificar la respuesta al estrés del cerebro y del cuerpo a largo plazo.
👉 No heredamos las emociones, heredamos patrones emocionales.
Y esos patrones pueden transformarse con conciencia, regulación emocional y nuevos hábitos.