03/02/2026
El día que ya no te necesite para jugar
Un día vas a recoger los juguetes…y no estarán desordenados.
Un día vas a pasar frente a su habitación…y no escucharás; “¡papá, mira esto!” “¡mamá, ven rápido!”
Un día no tendrás que interrumpir tu trabajo para jugar. Y ese día… lo vas a extrañar.
Hoy te busca.
Hoy insiste.
Hoy te pide que entres en su mundo imaginario donde tú eres el dragón, el paciente, el alumno, el superhéroe.
Y tal vez tú estás pensando en la comida, en el correo pendiente, en la ropa sin doblar.
Pero para él…ese momento contigo es todo.
No recordará si la casa estaba perfecta. No recordará si el piso brillaba.
Recordará si te arrodillaste. Si hiciste voces tontas. Si te reíste de verdad. Si lo miraste como si fuera lo más importante del mundo.
Porque cuando juegas sin prisa, le estás diciendo algo que no se olvida:
“Elegí estar contigo.” “No eres una interrupción.” “Eres mi prioridad.”
El juego no es perder el tiempo. Es construir recuerdos que un día lo sostendrán cuando tú no estés al lado.
Las tareas van a seguir mañana. Pero esta versión pequeña de tu hijo… no.
Así que hoy, aunque estés cansado, aunque no tengas energía, aunque el día haya sido largo…
Siéntate en el suelo.
Porque un día el silencio será más ordenado…pero también más vacío.
Con mucho cariño
Claudia Ramírez Arauzolamagiadecreser