01/15/2026
Cuando intento controlar lo que sucede a mi alrededor, en mi vida o la de mis seres queridos y eso llega a mi mente para hacerme perder la calma, esta oración es mi herramienta favorita. Tomo algunos segundos para repasar mentalmente esas frases y pedirle a Dios que me dé la sabiduría.
Con ella me cuestiono ¿Esto que está pasando es parte de lo que puedo cambiar o no?
Para saber si puedo no influir en el cambio de algo, entonces pido la SABIDURÍA.
Si lo puedo cambiar, a veces siento miedo o incertidumbre ante cómo hacerlo, para ello pido VALOR.
Si no lo puedo cambiar, tengo el instinto de resistirme, de pelear, de oponerme e intentar controlar, entonces pido SERENIDAD.
Cuando lo que sucede afuera me agobia al punto de quitarme la paz, me detengo y recuerdo que no camino sol@ y que no necesito ni puedo tener todas las respuestas, hay una sabiduría más grande que me conduce. Y acudo a la versión corta de la oración ¿Sabías que hay una larga?
Te comparto la versión completa. Se le atribuye a muchos autores, hay quienes a Reinhold Niebuhr, otros a San Francisco de Asís, aunque parece de tiempos más contemporáneos. Sea quien sea que la haya escrito, es una joya, te invito a meditar cada palabra y a memorizarla. Está llena de realismo, fe y madurez. Hay mucho para aprender en ella
Dios, concédeme la serenidad
para aceptar las cosas que no puedo cambiar;
el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar;
y la sabiduría para reconocer la diferencia.
Viviendo un día a la vez;
Disfrutando un momento a la vez;
Aceptando las adversidades como un camino hacia la paz,
Confiando que nuestro poder superior hará bien todas las cosas
si yo me rindo a Su voluntad;
Que yo sea razonablemente feliz en esta vida
y supremamente feliz con Él
Para siempre en la próxima.
Amén.
Fuego de vida no somos religión pero si espiritualidad 🤗