12/19/2025
El término autismo, que probablemente comenzó a usarse a principios del siglo
pasado, tuvo originalmente un significado diferente al que se le da hoy en día. Se
refería este a la condición de un paciente que pareciera estar viviendo en su mundo interior, haber perdido comunicación con los demás. Es con este significado que Bleuler lo tomó para sus cuatro A’s que caracterizaban la
esquizofrenia (autismo, afecto, ambivalencia, asociaciones)
Gradualmente el término pasó a definir condiciones completamente distintas de
las psicosis funcionales. Hoy en día autismo, más propiamente “trastorno del espectro del autismo” como lo ha rebautizado la Clasificación Diagnóstica DSM5 es un grupo de condiciones es decir un “espectro”, una secuencia progresiva de intensidades, es caracterizado por deficiencias en la comunicación y la interacción sociales y por patrones de conducta, intereses y actividades notablemente restringidos y repetitivos. Este problema probablemente afecta al 1% de la
población a nivel mundial.
Además de redefinir el trastorno autístico (autismo) la DSM5 eliminó de las categorías diagnósticas el transtorno de Asperger, el mal de Kanner, el transtorno desintegrativo de la infancia, el de Rett, y el transtorno de desarrollo penetrante y generalizado (Pervasive Developmental Disorder) A muchos médicos y familiares de pacientes no les ha gustado mucho el cambio, sobre todo a aquellos relacionados con pacientes a los cuales se les había aplicado el diagnóstico de trastorno de Asperger.
Aquí debemos señalar que muchos individuos con autismo sufren también de transtornos intelectuales (previamente llamados retraso mental y hoy en día “trastorno de deficit intellectual”, IDD por sus siglas en inglés ) además de transtornos del lenguaje. Muchos de ellos también sufren de problemas motores neurológicos y otros trastornos psiquiátricos (comunmente parálisis cerebral, ansiedad, depresión) Se encontrará uno aquí y allá, sin embargo, con algunos individuos con autismo que poseen inteligencia normal o incluso superior.
Lo que caracteriza al autismo, son los problemas de comunicación e interacción
social. En los casos más leves éstos se limitan a la dificultad que tiene el individuo
para iniciar una conversación, seguido lo hacen en forma intempestiva e
inapropiada, causando sorpresa al interlocutor. Muchas veces el muchacho
autista rehuirá tal circunstancia. Los demás lo verán como un individuo que no responde correctamente a las invitaciones y esfuerzos de los demás para comunicarse con él. Comúnmente los demás notarán la deficiencia en la comunicación no verbal, dirán “como que no hay espíritu en ese cuerpo” o en casos menos severos lo calificarán de raro, extraño, diferente. En casos más severos el individuo habla usando frases muy simples, que utiliza en contadas y particulares ocasiones y el defecto en la comunicación no verbal (gestos,
expresiones) es mucho más marcado. Finalmente en los casos más severos el
individuo nunca iniciará una interacción, su lenguaje estará limitado a unas pocas
palabras o ruidos, sus respuestas a los estímulos provenientes del medio que lo
rodea se han tornado escasas, mínimas o estarán totalmente ausentes.
En el área de las conductas, intereses y actividades restringidas y repetitivas es
proverbial el interés que el niño autista tiene en las partes de un juguete más que
en el todo. Así imaginamos al niño autista poniendo el carrito boca abajo y entretieniéndose girando sus ruedas. O bien la fascinación que tienen muchos de ellos por los objetos rotatorios como abanicos y rehiletes.
Los individuos con autismo tienen una gran dificultad con el cambio. De ambientes, de personas, del mobiliario. Una vez que han aprendido a hacer algo tienden a hacerlo siempre exactamente de la misma forma, siguiendo la misma y única secuencia. Algunos parecen ritualistas otros como que se atascan en un paso de lo que están haciendo y no pueden seguir adelante.
Finalmente diremos que falta mucho que conocer respecto a las causas del autismo y mucho por hacer para tratar a los individuos que lo padecen y adaptar el medio en que se mueven de una manera que alivie las severas limitaciones que hemos ennumerado.