02/18/2026
Capítulo 33
Esto es un hasta pronto.
alex's pov.
Estacione rápidamente mi motocicleta en el estacionamiento y corrí a mi clase de
biología.
Solo son cinco minutos de retraso Alex, nada más.
Corrí por los pasillos hasta llegar a mi salón. Toqué tres veces la puerta y el resto se
lo pueden imaginar. Morrison observándome con su peor cara.
— Éstas no son horas de llegar señorita Collins — espetó.
Mordí mi labio y respondí.
— Lo sé, es que... se me hizo tarde, lo siento.
Sonrió y observó a la clase. Demonios esto no puede ser algo bueno.
— Queridos alumnos ya que nuestra especial señorita aquí presente llegó justo a
tiempo. Se ofrecerá con su pareja a demostrar la clase de hoy.
Hizo un ademán para que ingresara al salón y luego me dejó en frente de todos.
— Señor Dawson hágame los honores y venga aquí adelante.
Matt que se encontraba en el último asiento a regañadientes se levantó y caminó
hacia donde estaba yo.
— Bien, la clase de hoy trata de saber qué hacer en caso de una emergencia—se
detuvo y hizo un ademán para que le trajeran una mesa— súbase señorita Collins.
Me recosté en la mesa y tragué en seco. Esto no se ve nada de bien. Nada.
— El primer ejercicio consiste en tomar el pulso de la persona afectada, Señor
Dawson—lo apuntó— proceda. Dos dedos en la yugular— susurró con voz seca.
Matt se acercó a mi mesa y llevó dos de sus dedos a mi cuello. El simple contacto
de su piel con la mía me produjo escalofríos y un magnetismo en el cuerpo alarmante. Lo miré
con desprecio cada vez que movía sus dedos a lo largo de mi cuello, no tolero tenerlo cerca.
Tardó unos segundos en encontrar el pulso y luego Morrison comenzó a hablar.
— Bien, así se toma el pulso, pero en el caso de que no logren hallarlo deben tomar
las precauciones pertinentes como; acercarse al pecho del afectado, sentir los latidos de su
corazón y luego proceder a darle reanimaciones. Señor Dawson, demuestre a la clase lo que
indiqué— dijo.
¿Es enserio? ¿Morrison tienes algún tipo de odio hacia mí? porque si es así
podríamos solucionarlo, porque joderme con Matt definitivamente no es la mejor manera de
hacerlo.
Matt resopló y llevó su cabeza hasta la altura de mi pecho. Mi corazón rápidamente
comenzó a acelerar y de pronto todo se tornó negro y borroso...
— ¿Alex?— susurraba Matt, ¿o era Morrison?— ¡Joder Alex, esto no es divertido
abre los ma***tos ojos! — gritaba nuevamente esa voz— ALEX MALDITA SEA POR FAVOR
ABRE LOS OJOS, NO... NO ME DEJES— susurraba pero yo no podía producir respuesta alguna.
y de pronto... los colores llegaron a mis ojos y logré visualizar a todos los alumnos a
mi alrededor.
— Señorita Collins, ¿se encuentra bien?— susurraba Morrison pero yo no podía
apartar los ojos de Matt.
— Ss...sí, me encuentro bien. Solo fue una des compensación— susurré y posé
nuevamente mis ojos en Matt que se encontraba apoyado en la pared con los ojos fijos en el
suelo.
— Bueno, muchas gracias a ambos por su presentación. Pueden sentarse, creo
que tuvimos bastante por esta clase—dijo.
Matt caminó hasta nuestro cubículo y se sentó mientras yo me levantaba de la
mesa. Una vez que me bajé caminé hacia él y tomé asiento a su lado pero la sorpresa me la llevé
al notar que se levantó de golpe y salió disparado por la puerta desconcertando a toda la clase.
Incluyéndome.
(...)
El resto de la hora siguió lenta y en agonía, repase mentalmente mi desmayo y
agradecí que Kate no asistió hoy a clases o de ese modo, me habría hecho infinitas preguntas
sobre las palabras de Matt. Matt... a medida que iban pasando las horas pensaba en sus últimas
palabras y en las infinitas razones por las que se pudo levantar de forma tan abrupta pero luego
rápidamente quitaba la idea de mi cabeza.
Tocaron la campana y yo guardé mis libros para caminar a mi siguiente clase.
Literatura universal, solo espero que Matt salga disparado de esa asignatura también, creo que
no soportaría verlo por las siguientes dos horas.
Caminé por los pasillos hasta llegar al salón designado y tomé asiento por primera
vez en una de las primeras filas. La profesora ingresó y todo quedó en silencio. Al parecer Matt no
llegará a esta clase, mucho mejor. La señorita Robinson anotó en el pizarrón el debate de hoy,
nada menos que todo un hombre. Me alegró un poco la idea ya que he leído ese libro más de
cinco veces y no tendré mayor dificultad en debatirlo.
Comenzó a explicar el tema central de la clase cuando fue interrumpida por la
puerta. Los ojos de todos se dirigieron hacia ella ya que el director Smith entraba al salón y detrás
le seguía Matt con una venda envuelta en cada una de sus manos. El director saludó a la clase y
luego susurró algo en el oído de la profesora seguido de entregarle un papel, para luego
marcharse por la puerta.
Matt tomó asiento en uno de los asientos de atrás y la maestra prosiguió con el
debate.
—Bien, quiero abrir este debate con el siguiente planteamiento ¿Qué postura toman
con respecto al libro? ¿Justifican el actuar de Alejandro con respecto a la muerte de Julia?
—preguntó.
Levanté mi mano para dar mi opinión y la profesora asintió.
—Bien yo creo que justifico el actuar de Alejandro porque su profundo amor hacia
Julia lo llevó a cometer tal acto de amor. Como lo es el morir por la persona que se ama, aunque
no justifico su horrible personalidad—dije.
La profesora asintió con la cabeza y luego unas risas se escucharon desde atrás.
Es evidente que no hizo falta girar para darme cuenta de quién era.
—Señor Dawson, ¿tiene algo que añadir? —preguntó la señorita Robinson.
— Pues claro que sí y es que estoy en total desacuerdo con mi querida compañera.
El acto que cometió Alejandro no fue de amor claro está, más bien de estupidez absoluta. Julia
era una malagradecida, Alejandro siempre intentó demostrarle su amor, aunque a decir verdad le
costaba demasiado pero aún así la cabezota de Julia no entendía las evidentes señales de que él
la amaba. Además la jodida Julia nunca tuvo el coraje de confesarle de una vez por todas que ella
también sentía lo mismo. Discúlpame mocosa, pero no justifico el acto de Alejandro porque fue de
suma estupidez dejar su vida por alguien que no lo merecía — respondió.
Mi cuerpo estaba ardiendo. Estoy furiosa, MUY furiosa. De alguna forman siento
que sus asquerosas palabras van dirigidas hacia mí y vaya que no es cierto todo lo que dice.
Además...¿MOCOSA? ¿y éste qué se cree?
La profesora Robinson iba a hablar pero la interrumpí.
—Pues déjame decirte Dawson, que Julia no era una malagradecida. Al contrario,
Alejandro se comportó como un total estúpido desde un principio con ella, fue su ego y su
ambición lo que alejaron a Julia de él. Y con respecto a lo de confesar su amor, quizás Julia
quería decirlo pero la total arrogancia de Alejandro se lo impidió, ¡¿No crees?! — dije y lo observé
a los ojos.
—Pues no, no lo creo. Admite que Julia era una cabezota de cajones que no tenía
la valentía suficiente como para confesar su amor hacia Alejando—espetó tomando los bordes de
la mesa evidentemente molesto.
¡DIOS ES QUE ES INSUFRIBLE!
— Falso, total y absolutamente falso. ¡Julia simplemente era una víctima de los
malos tratos de Alejandro! ¡Quizás si Alejandro hubiera sido diferente el rumbo de su historia
hubiera sido completamente distinto!—ahora elevé la voz.
— Ay sí, pobre Julia ¡es por eso que a p***s Alejandro se daba media vuelta corría
a los brazos del conde lame pollas!—gritó y levantó sus brazos enfurecido.
¡¿EL CONDE QUÉ?!
— Dawson en este salón no se aceptan las grose...
—¡PUES ESO NO ES CIERTO! ¡Ella solo fue con el conde porque no valía la pena
humillarse por el estúpido de Alejandro que lo único que hacía era demostrarle que no la quería!
Además ¿te recuerdo que Alejandro la compró? ¡como si fuera una jodida apuesta!—grité pero
Matt contra atacó.
— ¡JODER ALEX PORQUE ERES TAN CABEZOTA! Sabes que nunca significó
una apuesta al menos para mí no, y ¡JODER! ¡si Julia no le hubiera dicho a Alejandro que no lo
quería sin darle ninguna explicación del por qué todo sería distinto! ¡¿Hace falta recordar que
pasaron un día casi perfecto en una jodida cabaña y luego LA CABEZOTA DE JULIA LO
ARRUINÓ POR COMPLETO?!—gritó.
DIOS, ¡ES QUE NO LO SOPORTO!
— ¡POR FAVOR! ¡SI JULIA JAMÁS DICE ESO EN EL LIBRO!—grité y agité mis
manos.
— Chic...—y la maestra fue interrumpida por Matt.
—¡BUENO PUES PORQUE ME REFIERO A TI JODER, A TI! — gritó y todos en el
salón permanecieron en silencio, incluyéndome.
Silencio absoluto, tanto que si caía una hoja de papel todos la escucharíamos.
—Bueno chicos, ese si que fue un debate acalorad...—y fue interrumpida por Matt
que salió por la puerta.
No, no lo harás nuevamente, no dirás la última palabra jodido im***il. Y salí tras él.
Una vez que crucé la puerta lo divisé caminando hacia la cancha de lacrosse. Lo
seguí y me observó por sobre su hombro.
— JODER ALEX, ¡SOLO ALÉJATE!—Gritó y siguió su camino.
Llegó hasta la tribuna de la cancha y comenzó a dar repetidos golpes en los
asientos.
— ¡JESÚS, DETENTE! —grite al notar que sus vendas estaban bañadas en
sangre.
— Alex vete antes de que escuches algo que no deseas oír— dijo entre dientes.
— No. No me iré, ya no más. Es suficiente, no me dejarás como una estúpida
hablando sola. — dije y me acerqué a él pero detuvo sus golpes y me observó.
—Pues entonces si no te marchas tú, me marcho yo— y dicho eso caminó en
dirección a el estacionamiento y desapareció.
Lo hizo. Otra vez. Y estoy muy enfurecida por eso.
Cuatro días después.
—Señorita Collins su examen— Morrison me entregó un sobresaliente.
— Gracias — musité.
— Señorita Collins — susurró una vez que me entregó el examen—¿ha visto al
señor Dawson? Algunos alumnos rumorean que se fue de la ciudad pero ya sabe como son de
mentirosos así que me gustaría saber si usted sabe algo de él—dijo con expresión alarmada.
¿Irse de la ciudad? ¿Sin decírmelo antes?
— No...yo no sé nada de él, tan igual que usted— musite.
Asintió y prosiguió entregando los exámenes. Hace cuatro días que Matt desapareció, hace
cuarto días que no sé absolutamente nada de él. Hace cuatro días me dejó en la cancha de
lacrosse sin decir más.
¿En verdad se ha ido? ¿Y si es así, dónde?
Debo preguntárselo de alguna forma a Lily, sin lucir una auténtica patética.
Tocaron el timbre para dar finalización a la jornada de clases y yo literalmente corrí
en busca de las chicas. Abrí paso entre los estudiantes y llegué hacia el salón de química.
Encontré a Kate quitándose unos anteojos y un overol blanco pero Lily no se encontraba a su
lado. Lily no se encontraba en el salón.
Me acerque hacia Kate exaltada.
— Kate, necesito que me respondas con la verdad. Absolutamente la verdad
¿dónde está Lily? — levante mis cejas en señal de advertencia.
Comenzó a mover su cabello nerviosa hasta que al fin respondió— De acuerdo,
pero prometo que Lily me obligó a ocultártelo. Ella está...bueno, buscando a Matt. Él desapareció
hace cuatro días y sus padres han estado buscándolo pero por lo que han averiguado, sus
amigos aseguran que se fue de la ciudad...
Mi corazón se detuvo.
Así que es cierto. El ma***to cobarde se ha ido. Ha huido porque no sabe hacer otra
cosa. Lo odio, lo odio, lo odio. Me alegro que se haya marchado, me alegro que al fin haya
desaparecido de mi vida. Se acabó el ciclo matt-alex que arrasa con todo a su paso. Se acabaron
sus estúpidos juegos sin sentido, se acabó toda posibilidad de el y yo juntos en un futuro. Dios,
que ridículo suena eso ahora...
Giré mis talones y caminé en dirección al estacionamiento. Oí los gritos de Kate
preguntando si me había enfadado pero los ignoré y seguí mi camino. Patee furiosa una bola de
papel arrugada sobre el suelo y giré en una esquina para llegar a mi motocicleta cuando de
pronto todo se volvió negro.
Abrí mis ojos con dificultad y me levanté de la acera.
—Alex dios, lo siento— dijo Logan acercándose a mí.
—No es nada, he sido yo la que no me he fijado por donde camino— respondí.
— Vale, ¿hoy a las cinco?—preguntó sonriendo.
— ¿Cómo? ¿qué sucede a las cinco? — Lo miré confundida.
—¿Lo olvidaste? Nuestra cita, bueno, salida de amigos— dijo con voz apagada.
La cita...lo que más deseo en este momento es algo que me quite de la cabeza a
Matt y salir con Logan es lo mejor, me siento a gusto a su lado.
—¡Cierto! Si quieres podríamos ir ahora mismo—sonreí.
Abrió sus ojos como platos y sonrió.
—¿Es enserio? ¡Claro, vamos!
Caminamos hacia su auto mientras yo le enviaba un texto a Chad para que
remolcara mi motocicleta. Una vez arriba Logan comenzó a reír.
—¿Qué sucede?— dije.
Siguió riendo pero ahora me observaba a los ojos.
—Nada, es que antes lo tenía todo planificado pero ahora que saldremos antes
todos mis planes se desordenaron, pero no te preocupes mi mamá estará feliz de
conocerte—respondió alegre.
Un momento...¿Su qué?
Iba a responder pero me hizo un ademán con la mano para que guardara silencio,
así que eso hice durante todo el transcurso del camino. Durante el largo transcurso del camino...
Llegamos a una gigantesca casa, que en realidad era casi una mansión. Logan aparcó el coche
en la entrada y yo bajé intimidada frente a semejante derroche de dinero. Me llevó hacia la puerta
en donde nos abrió una señora de aproximadamente cuarenta años.
—Hola tesoro — dijo apretándome en un fuerte abrazo.
—Hola—respondí avergonzada.
—Mamá...—nos interrumpió Logan— no la asustes por favor.
—Calla caramelito, ¿Cuál es tu nombre querida?—preguntó.
¿Caramelito? Jesús, me voy a orinar en mis pantalones.
—Alex, Alex collins— respondí conteniendo la risa.
Me tomó de las manos y me dirigió al interior de la gigantesca casa.
— Acompáñame a la cocina Alex, estoy preparando unos pasteles deliciosos— dijo
la madre de Logan.
Llegué a la cocina y pude notar lo aún más gigantesca que era en comparación con
la mía. Una encimera se encontraba en medio y tras ella un enorme ventanal que daba hacia el
patio trasero. Mis ojos se detuvieron en la mesa y en la cantidad enorme de ingredientes que
había; desde moldes para horno hasta mangas pasteleras. Ella sí que le pone dedicación a la
cocina...
— Tesoro, ¿comenzamos? — dijo y asentí.
Oficialmente me convertiré en una cocinera... o al menos si no lo logro, espero
poder quitarme de la cabeza el no tener más a Matt como vecino.
(...)
— Bien este sería el último pastelillo y estaríamos listas— dije secando las
pequeñas gotas de sudor de mi frente.
— Si cielo, ahora ayúdame a guardarlas en esta cesta. Logan me pidió que se las
guardara— dijo Marie la madre de Logan.
Me obligó a llamarla Marie o de otro modo pondría arsénico en mis pastelillos. No
cabe duda que nos llevaríamos bien. Una vez que terminamos de poner suficientes pastelillos en
la cesta Logan entró en la cocina.
— Mi auto está listo, ¿vamos hermosa damisela?— dijo ofreciéndome su brazo.
Asentí y me tomé de él. Hice señas a la madre de Logan en son de despedida y
sonrió lanzándome besos. Llegamos al auto y Logan abrió la puerta para mí, entré y dejé la cesta
sobre mis piernas. Una vez que Logan subió emprendimos el rumbo, como siempre, a un lugar
desconocido.
— ¿Nerviosa?— dijo sonriendo.
— Depende— respondí— si me vas a asesinar o algo parecido, sí.
Comenzamos a reír y seguimos hablando cosas sin sentido durante al menos
treinta minutos hasta que por fin estacionamos. Era un gigantesco parque que en la entrada
citaba Japanese Garden. Nos bajamos del coche y entramos. Logan pagó nuestras entradas y
luego comenzamos a caminar por el gigantesco lugar. Todo era realmente hermoso,
árboles musgosos y repletos de flores adornaban nuestro entorno. El suelo, que era de madera
color caoba se encontraba sobre un río repleto de peces de diversos colores que danzaban por el
pequeño espacio.
Caminamos por un largo transcurso admirando la hermosa vegetación hasta que
por fin Logan habló.
— ¿Es hermoso verdad?— preguntó.
Asentí embobada hasta que llegamos a una escalera. Subimos y nos encontramos
con un mirador que mostraba toda la ciudad, nos sentamos en una pequeña banca y
comenzamos a comer pasteles.
—Están verdaderamente deliciosos Alex— dijo llevándose el segundo pastelillo a la
boca— mira que hermoso está el cielo, es la perfecta combinación con tu rostro.
Susurró observando el cielo. Dios...no me gustan los halagos y por desgracia su
ma***to comentario me recordó al estúpido de Matt.
—Bien... es hora de explicarte todo esto—Logan dio un suspiro—¿recuerdas por
qué te cité aquí?
Asentí y me llevé un pastelillo a la boca.
—bueno, Alex esto... esto es un hasta pronto. Yo...demonios, me voy—susurró
observando el paisaje.
No... esto no puede ser cierto. Tú, él, no...
_________________________
Nota de autoras:
Ay logan rompes mi frágil corazón
¿Doble despedida? ¿Matt la ha dejado? ¿Dónde habrá ido? ¿Dónde irá Logan?
Espero que hayan disfrutado este capítulo,
¡Las queremos!
*Domi
Continuará….
Creditos a sus autoras
Elefante Rosa En La Luna 🌙