Elefante Rosa En La Luna

Elefante Rosa En La Luna Bienvenidos a bordo de esta aventura. Esta pagina es de ustedes.

Esta pagina es para fomentar la lectura aqui hay historias de amor historias eróticas historia de mucha emocion, asi como reflexiones, pensamientos y frases de motivacion personal.

En mi soledadY si acaso un día por curiosidad tú te preguntas, ¿Porque preferí la soledad de mi habitación? Y a puerta c...
05/17/2026

En mi soledad
Y si acaso un día por curiosidad tú te preguntas, ¿Porque preferí la soledad de mi habitación?
Y a puerta cerrada, yo permanecía sin importar ya nada a mí alrededor.
Resulta que esa soledad, se convirtió en mi gran amiga, al principio, silenciosa solo me escuchó, me miraba derramando lágrimas amargas, y miró sangrar mi corazón.
Después, poco a poco se ganó mi confianza, me escuchaba atentamente, cuando le hablaba yo.

Siempre estaba cuando la buscaba, jamás me negó un minuto de atención.
Fue tolerante y paciente, entendía siempre mi dolor.
Jamás cuestionó mis estados de ánimo, siempre atenta a lo que yo decía, a lo que gritaba desde mi interior.
Fue ella, quien sin decir una palabra me entendía, y con su silencio calmaba mi dolor.
Me fuí acostumbrando tanto a ella, que llegó un momento en que ya nada me importó.
Ella me brindó la paz que tanto anhelaba, y a puerta cerrada, con mi compañera descargué mis p***s y mi gran dolor.
Olvide cuanto me dolía tú indiferencia, y que nunca me amaste como te amé yo.
Entendí que a tí, yo no te importaba, y mucho menos lamentabas herir mi corazón.
Con ella mis palabras tienen sentido, y me enseñó la verdadera cara del amor.

Es por eso, que preferí mi encierro, que vivir con la esperanza de que tú descubrieras que existía yo.

He aprendido que la soledad no es tan mala como muchos dicen, y que estar con ella, muchas veces es mejor.

P.D. "Los sentimientos no se editan, sólo se expresan“.
🌹🌹🌹

Elefante Rosa En La Luna 🌙

Se me está haciendo bonita la vida…aunque ya entendí que los atardeceres también vienen a enseñarnos despedidas.Antes un...
05/17/2026

Se me está haciendo bonita la vida…
aunque ya entendí que los atardeceres también vienen a enseñarnos despedidas.

Antes uno corría sin mirar el cielo.
Ahora me descubro contemplando cómo cambia la luz en la tarde,
cómo el café sabe más rico cuando se toma despacio,
cómo el silencio ya no incomoda… acompaña.

La vejez se parece mucho a un atardecer.
Tiene colores hermosos, calma, experiencia,
pero también anuncia que la noche viene acercándose poquito a poco.

Y sí… a veces da miedo.
Porque el cuerpo ya no responde igual,
porque empiezan las ausencias,
porque uno aprende que el tiempo jamás se detuvo por nadie.

Pero también hay algo profundamente bello en esta etapa.
Ya no vivimos para impresionar.
Vivimos para sentir.
Para disfrutar una charla tranquila, una canción vieja, una planta nueva, un abrazo sincero.

Se me está haciendo bonita la vida
porque aprendí a dejar de pelearme con ella.

Y aunque el atardecer anuncie la noche,
qué privilegio haber alcanzado a mirar tantos colores antes de que oscurezca.

☕️🍂🪻🫟©️Milka MagTorre


Elefante Rosa En La Luna 🌙

"Soy buena, pero no un ángel. Cometo pecados, pero no soy el demonio. Simplemente soy una pequeña chica en un mundo gran...
05/17/2026

"Soy buena, pero no un ángel. Cometo pecados, pero no soy el demonio. Simplemente soy una pequeña chica en un mundo grande tratando de encontrar alguien a quien amar..".




Elefante Rosa En La Luna 🌙

A veces la vida no nos vuelve más jóvenes...Nos vuelve más sabias.Hoy miro mis manos, las mismas que cargaron cansancio,...
05/17/2026

A veces la vida no nos vuelve más jóvenes...
Nos vuelve más sabias.

Hoy miro mis manos, las mismas que cargaron cansancio,
Lágrimas escondidas, y también abrazos llenos de amor.

Le doy Gracias al cielo, por permitirme Ser Madre,
Porque entre noches difíciles y días eternos,
Descubrí la fuerza que habita dentro de una mujer.

Ya no camino, con la prisa de antes,
Ahora camino con calma,
Con cicatrices que enseñan,
Con silencios que maduraron el alma,
Y con un corazón que aprendió que el amor propio también es necesario.

Más de cincuenta años,
No son edad...
Son historias,
Son batallas vencidas,
Son huellas en el camino que alguien más un día necesitará seguir.

Hoy dejo atrás lo que dolió,
Sin odio, sin rencor,
Porque entendí que crecer también significa soltar.

Y mientras el tiempo avanza,
Yo florezco distinto,
Más libre, más fuerte, más Sabia,
Más Yo.

Dedicado a todas las mujeres valientes y esforzadas.

Blanca Gómez García.
Colombiana

Elefante Rosa En La Luna 🌙

Capítulo 53Endless Love.El capítulo va dedicado a una lectora que ya no está con nosotros, su nombre esscarlett guerrero...
05/04/2026

Capítulo 53

Endless Love.
El capítulo va dedicado a una lectora que ya no está con nosotros, su nombre es
scarlett guerrero y falleció el 27 de enero (el día de mi cumpleaños) espero que este capítulo lo
esté leyendo desde allí arriba con mucho amor para ti y para todas ustedes por supuesto

POV MATT
— Un frapuccino de oreo y uno de caramelo— digo a la cajera. La veinteañera
sacude sus pestañas con nerviosismo, me observa un par de segundos más y luego endereza su
columna para que sus pechos se levanten.
— Los frapuccinos van por mi cuenta— dice y guiña un ojo.
Joder. Ella...ella, ¿ella pensó que estaba interesado?
— Tengo novia— digo y señalo hacia la entrada— y me espera en mi jeep,
¿podríamos ahorrarnos todo esto? tengo prisa.
Le entrego un billete de diez dólares mientras ella me observa avergonzada. Una
vez que me entrega el vuelto avanzo en la fila para esperar mi pedido. Joder, ni yo lo creo. Matt
Dawson haciendo la filita como lo haría el lame pollas de Logan. Cuando es mi turno el móvil
alternativo guardado en mi pantalón vibra. Observo hacia el jeep y noto que Alex está de
espaldas a mí.
Confisco el móvil y presiono el primer mensaje de voz. Hallé algo que te podría
interesar, llámame, decía Frank. Presiono el segundo con la esperanza de no escuchar malas
noticias pero deseché inmediatamente esa posibilidad al momento de escuchar su voz, su
apellido no es Morrison se lo cambió hace años...su apellido...su apellido es Gray. Llámame.
Menuda mi**da todo esto. Su jodido apellido no es Morrison, es Gray. Su apellido
es Gray...
A L E X
Ella no notará que estuve aquí...
Santo cielo Alex, por qué siempre debes ser tan curiosa. Él...él no podría estar
engañándome, hemos avanzado demasiado como para que desee estropear todo precisamente
ahora. Además, ¿qué sentido tendría ocultar algo si dejarás tu móvil allí, a simple vista, para que
cualquiera pueda leer lo que hay en él? decidí hacerle caso a la vocecilla en mi cabeza que me
incitaba a confiar y por primera vez, a no sacar conclusiones antes de tiempo.
Llegaremos a su departamento y luego se lo preguntaré.
Escucho a lo lejos la campanilla de la puerta de entrada de el café de tobby,
observo hacia allí y diviso a Matt caminar hasta el jeep. Luce diferente, en su rostro puedo notar
nerviosismo y...¿miedo? —¿tiene miedo de que lo haya descubierto? —Sube sin decir nada, solo
me entrega mi frapuccino y el suyo lo deja sobre la guantera. Conduce en silencio hasta que
decide encender la radio pero se detiene en una punk. La canción más ruidosa envuelve el
pequeño espacio entre Matt y yo, le digo que baje el volumen pero me ignora y lo pone al
máximo.
— ¿Puedes bajarle? ¡qué demonios te sucede!— grito en medio de un
impresionante coro gutural.
Matt me ignora y acelera tomando demasiada velocidad, una vez que se introduce
en la carretera.
— ¡Detente, nos vas a matar!— grito y golpeo su hombro con temor.
— Su apellido es Gray, ¡su jodido apellido es Gray! — grita y acelera aún más.
Observo el marcador y diviso que pasó los 120km/h.
— ¿De qué hablas? ¡Detente Matt por favor, nos vas a matar! — lágrimas se
agolpan bajo mis ojos y luego me aferro bruscamente al asiento cuando Matt frena de golpe.
— Vete Alex, vete.
— ¿Qué?
— Joder, he dicho que te bajes ¡necesito estar solo!— espeta.
Miles de insultos se vienen a mi mente pero los detengo antes de que salgan
disparados de mi boca. No haré lo que él desea, no combatiré fuego con fuego como es
costumbre. No dejaré que regresemos al ma***to círculo de amor-odio.
— No— digo.
Me observa confundido.
— He dicho que no. No me iré de aquí, no te dejaré Matt.
Cierro los ojos cuando veo sus ojos furiosos y como una de sus manos se dirige con
velocidad hacia mí; toma mi brazo con brusquedad y cuando pienso que me obligará a bajar del
jeep, cambia su fuerza y me levanta para dejarme sobre sus piernas.
— Bésame, Alex— dice, pero no soy yo quien lo besa, es él. Toma mi cabeza con
necesidad y pega sus labios a los míos con fuerza. Sus labios me piden ayuda y todo su cuerpo
también; jadea, me toma por la espalda y continúa— ¿sabes que eres la única que me ha hecho
sentir así? no te alejes de mí, nunca—intensifica su beso a medida que me susurra cuan especial
soy para él en el oído.
— Te quiero— digo en medio del beso. Su cuerpo se tensa y luego me mira a los
ojos con ternura.
— Y yo a ti princesita. Prométeme que pase lo que pase, haga lo que haga, jamás
me abandonarás.
Lo observo confundida, temiendo la razón de su petición.
— ¿Por qué me pides eso?
— Sh...— me calla con su dedo— solo promételo, prométeme que jamás me
dejarás.
— Lo...lo prometo—Digo y luego me besa. La parte coherente dentro de mi cabeza
sabe que ha cometido un error, he prometido algo que quizás no cumpliré, pero prefiero pensar
en que voy a hacerlo.
Cuando regresamos al departamento una parte de mí se siente orgullosa porque
por primera vez hemos solucionado nuestros problemas sin gritarnos el uno al otro, o al menos,
no gritándonos demasiado.
Busco el suéter de Matt como él lo ha pedido, en el asiento trasero del jeep hasta
que lo hallo. Una vez que dejo todo cerrado ingreso al edificio y como es costumbre el viejo Fred
me espera en su silla dentro del ascensor.
— Buenos días señorita.
— Buenos días, Fred ¿como ha ido el trabajo?— pregunto.
hace un gesto extraño— han habido días mejores.
Intento preguntarle por qué pero no me da tiempo de hacerlo porque su antiguo
móvil resuena en el ascensor. Contesta y luego de muchas maldiciones, finaliza la llamada.
— Es el tocabolas de tu novio, quiere que subas pronto.
— ¿Y por qué no me ha llamado a mí?
— A mí no me lo preguntes.
Las puertas del ascensor se abren y salgo rápidamente pensando en el mensaje de
texto que le ha llegado a Matt fuera del café. Cuando giro a despedirme de Fred veo que me
sigue con una venda negra en sus manos.
— Esto es para ti, cierra los ojos— lo observo confundida pero cuando tapa mis ojos
con la venda entiendo a qué se refería.
— Tranquila, esto no es un secuestro para entregarte a las grandes redes de
prostitución, por si eso estás imaginando— dice Fred con temor.
Sonrío mientras me guía hasta el que supongo es el departamento de Matt. Cuando
llego a él un olor pone alerta a mis sentidos, es comida pero no soy capaz de distinguir qué es. El
ruido de la puerta a mis espaldas me sobresalta y luego lo oigo.
— Sorpresa— susurra Matt en mi oído. Quita la venda de mis ojos y quedo anonadada con lo
que mis ojos ven.
Sobre la mesa descansan dos platos, dos copas, la mitad de un pavo y un par de
velas rojas. Recorro la habitación con la mirada y sobre la pequeña encimera de la cocina hay
fresas, observo a Matt que lleva un delantal y sonrío con ironía.
— Tú no has cocinado todo, eres un mentiroso— pincho su mejilla y me observa
ofendido.
— ¿Desafías mis dotes culinarios? está bien, Lily y Chad han venido a darme una
que otra ayudita— lo observo con picardía— vale, me han ayudado bastante pero en mi defensa
cortar vegetales me sale como la mi**da.
Rompo en carcajadas al ver lo infantil que sonó su última grosería.
— ¿Con que te ríes de mí, eh? ven acá— me aferra a su cuerpo y en un descuido
me levanta en sus brazos hasta llegar a la mesa— la cena está servida princesita.
Corto un trozo de pavo y lo sirvo en el plato de Matt, luego repito lo mismo conmigo.
Cuando Matt sirve un poco de vino en mi copa observo que un cd se encontraba bajo la botella, lo
tomo y leo la caratula disfruten la música torpesdefinitivamente era de Lily. Corro hacia la radio y
pruebo el cd, Matt me observa divertido cuando turning page resuena por los parlantes del
departamento.
— No esperaba menos de mi jodida hermana, crepúsculo es su saga favorita— dice
Matt.
Camino hasta él divertida. Hace un espacio para que me siente sobre sus piernas y
acaricio su cabello.
— Hay algo que te debo enseñar— dice. Me bajo de sus piernas mientras el camina
a la habitación en busca de algo. El nerviosismo me invade así que rápidamente me bebo la copa
de vino hasta sentir como quema mi garganta, cuando viene de regreso trae una pequeña caja
alargada sobre sus manos— sé que mañana es navidad pero joder, quiero que lo lleves puesto y
todos lo vean.
Me toma por la cintura y me sienta sobre la mesa. Observo sus ojos y ésta vez no
soy capaz de descifrar que hay a través de ellos. Abre la diminuta caja y un brazalete se extiende
en ella. No es demasiado grotesco, por el contrario, es delicado; el símbolo del infinito se une
perfectamente a las cadenas que rodean la muñeca, pero el detalle de un grabado llama mi
atención, endless love cita sobre las curvas de éste.
— Quiero que me lleves contigo a donde vayas...
Me quedo sin palabras.
— Ma...tt, yo...
— ¿No te gusta? joder.
— No, me encanta, es hermoso— la emoción me invade y de pronto me dan ganas
de llorar.
— ¿Por qué lloras princesita? — seca mis lágrimas y me aferra a su cuerpo.
— Porque tengo miedo de que esto acabe— confieso.
— No acabará Alex, me temo que soy demasiado egoísta como para dejarte ir.
Ahora ven, alguien debe ponerse el regalo de su chico.
Envuelve el brazalete en mi muñeca. Sonrío ante el cosquilleo de sus dedos cuando
lo abrocha. Observo sus ojos y no sé si es el vino pero me acerco a su boca y lo beso con
lentitud, el sabor de sus labios se mezcla con el del vino y de pronto en un abrir y cerrar de ojos
me encuentro sobre él. Retrocede un par de pasos hasta golpear la encimera, sus manos se
abren paso a través de mi espalda y me aprieta con fuerza. El poco alcohol en mi cuerpo me
descoloca y luego me incita a continuar.
Matt camina hasta la habitación mientras me observa a los ojos como
preguntándolo. Me recuesta en la cama mientras quita su camiseta. Sonrío cuando veo un nuevo
tatuaje en su muñeca.
— ¿Y eso?— pregunto. Me observa y sonríe.
— ¿No creerías que yo no me llevaría algo que me recuerde a ti, no?
me acerco a él e intento leerlo.
— Quería que lo notaras por la mañana.
— ¿Qué dice? — tomo su muñeca y la giro para lograr leerlo— endless love. Amor
sin fin, al igual que mi brazalete. Matt es precioso...
— No llores nena... me cuesta acostumbrarme a la idea de merecerte y hacer todas
estas cosas cursis, pero quiero hacerlo, por ti. Nuestro amor no tiene fin Alex, por alguna
inexplicable manera me siento atado a ti.
Lo beso mientras con sus manos libres comienza a quitarse la ropa. Cada vez que
una idea destructiva sobre nuestra relación aparece en mi cabeza, Matt me da mil razones
buenas para desecharlas y creer que tenemos un futuro.
La música de Lily se mezcla con mis jadeos y los de Matt, el calor de nuestros
cuerpos se junta para ser uno y cuando ya está dentro de mí, me pierdo entre sus brazos.
— Cásate conmigo— susurra y me quedo helada pensando en que solo es otra de
sus bromas.
Ya no hay razones para temer Alex, es momento de ser feliz.
***
Observo como Matt se aferra a mi cuerpo con fuerza mientras balbucea palabras
sin sentido, está dormido. Llevo una mano hacia su cabeza y acaricio su cabello pensando en qué
momento fue que llegamos a este punto. Probablemente si me hubiesen preguntado hace un año
atrás si me interesaría en un chico como Matt, escupiría en su cara producto de mi risa, pero aquí
estoy, aquí estamos; buscando con desesperación soluciones para que esto no acabe. Me
levanto con cuidado, evitando despertar al malhumorado de ojos grises, hasta que lo logro.
Camino por la habitación buscando mi ropa interior y cuando estoy vestida, rebusco en mi bolso
el regalo navideño de Matt.
Lo adjunto con una nota sobre su velador. Feliz navidad adelantada, te quiero. Una
sonrisa se me escapa de los labios al leer la nota, cuando se despierte y vea su regalo espero
que produzca en él, lo mismo que produjo su regalo en mí. Salgo de puntillas de la habitación
para evitar despertarlo y cojo todas mis cosas para salir de allí. Soy consciente de que pareciese
que estuviese arrancando de él pero una extraña sensación me decía que si me quedaba, algo
malo sucedería. Y no quiero que algo malo suceda, mucho menos después de la inolvidable tarde
que acabamos de pasar.
Camino al autobús y cuando voy de camino a casa los recuerdos se vienen a mi
cabeza. Sus caricias, sus besos, todo era tan perfecto que parecía irreal. Recordé su propuesta,
luego de que me pidió que nos casáramos lo ignoré y me concentré en besarlo pero podría jurar
que vi temor a través de sus ojos y cuando ambos nos dormidos, podría jurar que lo oí susurrar
no te alejes de mí.
El camino a casa se hace más corto de lo esperado y cuando ya me encuentro en
ella, el silencio me da la bienvenida. Camino a la cocina y leo una nota de papá indicando que
han salido a hacer las compras navideñas. Aún no lo puedo creer, mañana es navidad; la fecha
en que todos los años estamos tristes por una ausencia en la mesa y cuando papá luego de
hacer su oración por la noche, finge que nadie lo escucha llorar junto a su almohada. La llegada
de Martha me alegra, sé que la ha enviado mamá para que le de color a la vida de papá y si él es
feliz yo también lo seré.
Mientras subo a mi habitación, le envío un texto a Matt disculpándome por
abandonarlo e invitarlo a pasar la cena navideña junto a mí, sé que me ha dicho que navidad es
una fecha desagradable para él pero prometió que haría el intento y la celebraría por primera
vez.
Cuando ingreso a mi habitación la fría brisa de diciembre me eriza el bello de los
brazos. Mi ventana está abierta así que corro a cerrarla antes de que caiga nieve sobre mi
alfombra.
— Qué extraño... juraría que mi ventana estaba cerrada cuando salí esta
mañana— pienso en voz alta.
Lanzo mi móvil sobre la cama para ordenar un poco pero es cuando distingo una
tarjeta de navidad sobre ella; éste Adam Collins... siempre tan cursi. Leo la nota e
inmediatamente la lanzo lejos. Mi respiración se agita y mis manos tiemblan.
»Feliz Navidad, tu ropa huele igual de exquisita que hace cuatro años atrás Ángel.

Nota de autora:
Deeeeespaaaaaaaciroooh(8) por si muchos/as se lo preguntan, aún vivo, pero por
motivos personales que no puedo explicar me he desaparecido durante un buen tiempo. Quiero
informarles que nos encontramos en la recta final de ! quedan aproximadamente tres a
cuatro capítulos para que finalice la historia (inserte todos los emojis tristes existentes, aquí) y se
viene fataaaaaaaaaaaal, si creen que han sufrido antes no se comparará a lo que viene (weno, le
he puesto un poco de drama no se me asusten

Domi

Creditos a sus autoras ✍️

Elefante Rosa En La Luna 🌙

Capítulo 52Pasado, presente y futuro.El capítulo va dedicado al primer comentario;)Alex PovLos rayos de sol logran despe...
05/02/2026

Capítulo 52

Pasado, presente y futuro.
El capítulo va dedicado al primer comentario;)

Alex Pov
Los rayos de sol logran despertarme, abro los ojos desorientada y siento una cálida
mano aferrada a la mía. Sonrío cuando observo a Matt sentado junto a mi cama con los labios
ligeramente abiertos y el ceño fruncido.
No puedo creer todas las molestias que se ha tomado luego de mi desastroso
quiebre emocional hace dos noches atrás. Soy consciente de que por las noches volví a recordar
aquella que me marcó para siempre pero no me acostumbro a la idea de que Matt esté tan
preocupado por mí.
Con mi mano libre pincho una de sus mejillas; abre sus ojos asustado y luego la
expresión de su rostro se relaja al verme.
— No deberías estar aquí Matt, deberías estar en clases...
Me observa confundido y luego toca su pecho ofendido.
— ¿Insinúas que no deseas mi generosa presencia en tu habitación? Las chicas—
suspira— uno nunca sabe cuando vienen y te rompen el corazón con sus palabrotas...
— Amaneciste de muy buen humor hoy... — Pincho su pecho y sonríe.
— De excelente humor, imagínate; protegí a mi chica de sus sueños húmedos y del
jodido lame pollas que se quiere colar en su habitación, ¡ah! Y a todo esto agrégale el fogoso
baile en ropa interior que me dará como recompensa de lo anterior...—eleva una de sus cejas al
final de la oración y yo enarco la mía.
— ¡Sueños húmedos? ¿Baile en ropa interior? Alucinas.
— Está bien, el baile lo puedes dar en cómodas cuotas de cinco minutos por día...
— Matt...
— ¡joder! Está bien, nada de ropa interior.
— ¡Matt!
— ¡Chis! No me dejas acabar, he dicho nada de ropa interior porque el baile
puedes dármelo en pijama...
— No, ninguna de las anteriores pe******do. Ven aquí.
Sube a la cama junto a mí y me aferra su cuerpo.
—Debes asistir a clases Matt, llevas dos días observando como duermo y eso no
te ayudará a aprobar tus exámenes.
—Las clases son aburridas sin ti— confiesa.
— ¿Aburridas? Pues eso no me parecía cuando te besuqueabas en los pasillos
con Lindsey.
Enarca una ceja divertido— ¡hueles eso? eso cariño, es el puro hedor a celos.
— Calla, eso es mentira.
— cilli, isi is mintiri—ruedo los ojos mientras me observa divertido— sabes que ella
jamás me ha importado, aunque me cueste reconocerlo, aún cuando me veías besuqueándome
en los pasillos con Lindsey, me odiaba por desear que ella fueras tú.
— Creí que me odiabas.
— Lo hacía, te odiaba por atraerme hacia ti como un id**ta. Pero ya sabes, luego
descubriste lo grandioso que era y me pediste ser tu novio así que...
— ¡Yo qué!
— Tú, me atrapaste.
Me besa lentamente y olvido la incomodidad de no haberme cepillado los dientes, ni
el hecho de ser una espantapájaros por la mañana, todo desaparece cuando su burbuja atrayente
me absorbe por completo. Permanecimos así durante un par de segundos hasta que unos pasos
en la escalera me alertan.
— El desayuno está listo, Martha ha llegado con pastel de navidad y café.
— ¡No puede ser, es papá! —me pongo de pie rápidamente provocando que Matt
caiga al suelo— ¡levántate y sal por la ventana!
Sus torpes hoyuelos se forman a cada lado de sus mejillas y eso me provoca ligeras
ganas de asesinarlo.
— Creo que prefiero la idea de quedarme a tomar desayuno— se cruza de piernas
y se recuesta en el suelo divertido.
— ¡Eres insufrible! Se supone que estoy castigada y estar castiga para mi padre es
nadadevecinoconaspectoamaleante.
— ¿Tenemos un nuevo vecino? ¿estás saliendo con otro vecino Alex? —me
observa ofendido. Mientras, comienzo a dejar de cuestionarme la idea de asfixiarlo con mi
almohada.
— ¡Eres tú, genio! si no te largas ahora, mi padre te verá y ya no podremos vernos,
ni siquiera a escondidas.
Unos golpecitos en mi puerta interrumpen nuestro acalorado diálogo.
— ¿Alex, estás despierta? ¿puedo pasar?
Fulmino a Matt con la mirada y el me responde el gesto guiñando un ojo.
— Está bien, este soldado abandona su batalla.
Se pone de pie y camina hasta mi ventana pero antes de salir me susurra dos.
Lo observo confundida pero un segundo golpe en la puerta me desconcentra de mi
acción.
— Las chicas suspendidas y castigadas no deberían dormir hasta tar... Vaya, estás
despierta.
— Hola papá, ¿todo bien?
— Sí, todo bien. Quería felicitarte, el auto y toda la casa quedaron relucientes, veo
que estos días en casa te han enseñado a comportarte como una niña normal—ruedo los ojos—
la niña ésta, Crawsford. Ha venido por la mañana y ha dejado flores para ti, creo que su madre la
obligó a ofrecer una tregua entre ambas.
— Dáselas a Jeff el que coge la basura por la tarde, ¿Sí?
— Alex...
— Conozco a Lindsey y ten por seguro que esas flores no son el principio de una
tregua, quizás las roció con pesticidas u algún químico tóxico que provoque mi muerte.
— O quizás solo hizo lo que su madre le ha pedido, no comiences con discusiones
absurdas o ésta vez el castigo será aún mayor. Ahora, baja a desayunar te espero en la cocina.
— De acuerdo.
Cuando estoy sola en la habitación medito sobre el extraño obsequio de paz—
¿será posible que olvidara todas nuestras diferencias y me deje en paz? — ignoro la voz negativa
en mi cerebro que me incita a desconfiar prefiriendo oír a la buena. Luego de asearme escojo una
bata para bajar a desayunar. Cuando llego a la planta baja escucho la voz de Ángel y otra aún
más familiar.
— Te patearé el trasero, soy experto cazando pokemones—decía Ángel.
— Alucinas jodido niño, soy nivel veinte y cinco.
— ¡Alex! —Ángel corre hacia mí y me da un abrazo— ¡Matt me ha desafiado a una
batalla y apostamos el dinero de mi colación!
Ruedo los ojos y lo observo. Va de negro como la noche anterior, exactamente
idéntico a como salió por mi ventana hace cinco minutos atrás. Se lleva un trozo de pastel
navideño a la boca y emite un gemido de placer.
— Buenos días princesita, dos días sin verte son todo un infierno—musita divertido.
Me acerco rápidamente a él— ¿qué haces aquí? ¿Hace cuanto has llegado? Tú...
¡debes devolverle el dinero a Ángel!
Sonríe divertido como diciéndome, ¿no te alegras de verme?
—Chicos desayunen, se enfriará el café—interrumpe Martha.
El desayuno transcurre normal, de vez en cuando papá dedicaba miradas
sospechosas a la reacción para nada disimulada de Matt cada vez que decía lo mucho que me
extrañó. A la hora de levantar los platos Matt se despidió de prisa porque tenía asuntos que
resolver, asuntos que jamás tenían explicación alguna, pero ya no me asustaba, supongo que
comenzaba a acostumbrarme a lo misterioso que podía resultar el gran Matthew Dawson.
Cuando son las dos y treinta en punto cojo una bufanda y mis botas de nieve, la
temporada navideña comienza y junto a ello, la nieve, bendita nieve alegra mis días. Salgo de
casa y camino hasta la parada más cercana, estar suspendida por dos días me costó perder mi
motocicleta y el auto de papá, pero no me disgusta la idea de ir en autobús. Tomo el trecientos
cuatro en dirección al centro de al ciudad, hoy es el gran día, debo comprar un regalo de navidad
para Matt ¿le gustará una camisa negra? «No Alex, de esas tiene muchas» decía una vocecilla
en mi cabeza.
Al bajar del autobús recorro cada tienda en busca del regalo perfecto pero nada
lograba acaparar por completo mi atención. Debe ser algo especial, no una simple camiseta o
simples zapatos. Él lleva tatuado en su piel algo que le recuerda a mí y eso será para siempre, no
puedo darle algo menos que eso. Camino una calle más con la esperanza de hallar algo especial
hasta que diviso como se le cae un pequeño vaso con monedas a una anciana. Me aproximo
hacia ella y la ayudo a recoger las monedas enterradas en la nieve, la anciana me devuelve el
gesto sonriendo, su rostro es particular; rugoso, sus cejas abundantes y sus ojos negros como el
carbón.
— Muchas gracias señorita, ¿le gustaría que le leyera la suerte? — pregunta de
pronto y es ahí cuando noto una improvisada mesa a su lado. Me observa curiosa cuando nota
como proceso toda la información.
— Oh, yo...eh disculpe, pero no creo en esas cosas. Muchas gracias, que tenga un
buen día— digo amable, continúo mi camino pero su susurro me detiene.
— Yo sé donde podrías encontrar el regalo perfecto para tu novio— susurra la
anciana.
— ¿Mi novio? ¿usted cómo sabe que busco un regalo para mi novio?
sonríe.
— No he sido yo, las cartas me lo han dicho. Ven cariño, por ayudarme te leeré tu
suerte gratis.
Niego con la cabeza pero la anciana ignora mi negación y toma asiento junto a la
improvisada mesa sobre la acera. Saca un fardo de cartas rectangulares y las alinea sobre la
mesita.
— Deprisa cielo, no queremos que comience a nevar y congelarnos por
completas— añade sonriendo.
Camino sin otra opción hacia ella y me quedo de pie. De acuerdo Alex, será breve y
no creerás en absolutamente nada de lo que diga.
— Las cartas me han dicho que vendrías y es mi deber advertirte— dice de
pronto— escoge una carta.
Cojo una sin dudarlo, es una completa tontería. Cuando la gira, la ilustración de un
túnel oscuro y musgoso se hace visible. La anciana asiente con la cabeza como lamentándose y
luego posa sus ojos negros como el carbón sobre mí.
— Lo sabía, esta carta representa el futuro. Tu futuro aún no está escrito, pero
puedo ver que hay dos caminos, uno de los dos te llevará a la desgracia, escoge bien cariño, la
respuesta está en ti.
Escojo la segunda carta y esta se ve aún peor, es un soldado que está siendo
atravesado por siete espadas, las cuales vienen desde las esquinas acompañadas de manos
misteriosas.
— Este será tu presente, a tu alrededor hay personas que quieren hacerte daño, una de ellas
será la causante de tu futuro desgraciado, ten cuidado él o ella tiene sed de venganza, hará lo
imposible por causarte daño, aunque eso ponga en riesgo tu vida.
Sus palabras erizan el bello de mis brazos pese a que esté con un abrigo. Escojo la
tercera carta y esta es un esqueleto escarbando en la tierra y desde ella se ve un par de manos.
— Esto señala tu pasado, alguien está escarbando en tu pasado y traerá problemas
con ello. Ahora corazón, escoge tu última carta; el amor.
Escojo mi última carta y en esta se ve una pareja dividida por una espada.
— ¿Y esto?— pregunto agitada— ¿qué significa la espada?
— Hay dos opciones, tu amor te salvará o te hundirá hasta lo más profundo. Lo
pondré de la siguiente forma; para que una balanza esté en equilibrio, ambas partes deben
aportar la misma cantidad, un lado aporta el amor, y el otro los problemas. Una balanza
representa tu relación cielo, pero llegará un día en que los problemas aportarán más que el amor
y es ahí cuando su amor estará en riesgo, se dañaran tanto uno al otro que solo si queda algo
vivo dentro de ustedes podrán superarlo, de otro modo, sus vidas tomarán caminos diferentes y
será para siempre.
Sus palabras me descolocan. Será...¿será cierto? ignoro sus absurdas predicciones
y me despido rápidamente de ella. Ha sido una perdida de tiempo, jamás debí aceptar. Ella no
sabe absolutamente nada acerca de Matt y yo, lo nuestro es muchísimo más fuerte que cualquier
obstáculo.
— Cariño— grita la anciana— cuídate del hombre con la inicial S, y... girando en la
esquina encontrarás el regalo indicado. Suerte.
¿Inicial S?, asiento levemente y giro donde indicó. Ni siquiera sé por qué le obedecí,
creo que mi parte curiosa ganó a la racional. En la calle siguen tiendas de joyería, la primera no
llama mi atención pero la siguiente hace detenerme. En la vitrina descansan dos colgantes, uno
es negro, a simple vista parece ser la pieza de un rompecabezas y el otro, un corazón plateado
con el espacio perfecto para que encaje la pieza anterior. Sonreí y recordé mis palabras hace un
tiempo atrás, «pero la cuestión es que Matt no se parece a ninguna pieza de mi rompecabezas y
eso es lo que precisamente lo hace perfecto, no necesito más piezas si lo tengo a él»
Ingresé a la tienda y pedí aquellos dijes para llevar. Había encontrado el regalo
perfecto y no me dejaría llevar por las absurdas suposiciones de aquella anciana. Matt me amaba
y yo a él, y nada ni nadie podría separarnos.
Mi móvil vibra en el bolsillo trasero de mis vaqueros y sonrío al ver la pantalla. «Ya
te extraño, desearía que estuvieras en mi departamento, junto a mí» respondo a su mensaje
citando que viniera por mí.
A los cuarenta minutos tenía a Matt estacionado a las afueras de un café. Baja de
su jeep nervioso pero ignoro su extraña reacción, solo me concentro en su divertido gorro gris de
lana.
— yo eh...te extrañaba— dice y un leve rubor sube a sus mejillas.
Me besa reclamándome pero a su vez con ternura. La burbuja malex se hacía
presente y el efecto Dawson anulaba por completo todos mis sentidos. Ninguna idea racional
podía salir desde mi cabeza. Posiblemente, si Matt me pidiese irnos a China, me iría sin pensar
en las consecuencias. Se aparta de pronto cuando su móvil vibra en sus vaqueros.
— Vamos, detengámonos a comer algo o ¿quieres un café?
— Un café me encantaría, pero en otro lugar no quiero aquí, ¡podría ser en el café
de tobby!
Asiente y toma mi mano para cruzar la calle hasta su jeep. Una vez que subimos
deja su móvil sobre la guantera y enciende el motor. Cuando estacionamos en el café de tobby,
baja a comprar los café. Mientras lo espero juego aburrida con mis pies, hasta que un ruido
proveniente del móvil de Matt me alerta.
No lo hagas, la confianza es lo primero, me digo a mi misma. Un segundo sonido
pone mis nervios de punta, observo si Matt viene y cuando noto que no está cojo el móvil con
rapidez. El móvil está con contraseña así que solo puedo leer el último mensaje que ha llegado,
pero es lo suficiente como para que la bilis me suba por la garganta.

Desconocido.
Date prisa, ella no notará que estuve aqui.

Continuará…..
Creditos a sus autoras ✍️

Elefante Rosa En La Luna 🌙

Address

Mendota, IL
61342

Website

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Elefante Rosa En La Luna posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Share

Category