03/04/2026
Decreto de Dignidad y Luz
“Hoy reconozco que mi paz no es negociable y que mi bienestar es un acto sagrado.
Suelto la carga de intentar cambiar a otros y asumo la responsabilidad de amarme a mí. Bendigo mi camino y cada paso que doy hacia mi libertad, entendiendo que alejarse de lo que me hiere es la mayor oración de gratitud que puedo ofrecer a la vida.
Declaro que el amor verdadero no requiere mi destrucción, sino mi florecimiento. Elijo habitar en el respeto, porque ahí es donde reside mi chispa divina. Me libero del sacrificio que rompe y me abro a la paz que sana.
Soy digna, soy valiente y estoy a salvo en mi propia luz. Hecho está.”