01/23/2026
No, hoy no es un día especial. No es un cumpleaños, no es una apreciación pastoral, no es una fecha marcada en el calendario. Pero la verdad es que no hace falta un día especial para honrar a quien honra se merece.
Esta mujer que ven aquí es mi pastora, y también tengo el privilegio de llamarla mi hermana. Hoy quiero dedicar mi muro a una de las personas que ha invertido en mi formación espiritual, que continúa formándome y apoyándome constantemente, y que sin duda es una de las bendiciones más grandes que Dios ha puesto en mi vida. Para mí es importante tomar un momento y expresar agradecimiento de manera pública, darle gracias por todo lo que hace, por permitirme florecer, y por ser un instrumento para que el Señor continúe formándome y convirtiéndome en la mujer que hoy soy y seré.
Quiero aprovechar para decir algo que siento bien fuerte en mi corazón: no es saludable caminar solos en la fe. La cobertura pastoral nos ayuda a mantener orden, dirección y cuidado espiritual. Los pastores son personas que Dios ha puesto aquí en la tierra para cuidarnos. Y esto no es solo una opinión, esto es bíblico.
La palabra nos recuerda en Hebreos 13:17:
“Obedezcan a sus líderes y sométanse a su autoridad. Ellos cuidan de ustedes como quienes tienen que rendir cuentas. Obedezcan para que su trabajo sea una alegría y no una carga, pues lo contrario no sería de ningún provecho para ustedes.”
Por eso es tan importante entender el valor de someternos a esta cobertura y de ser enseñables. Porque si realmente queremos alcanzar todo lo que el Señor ha dicho sobre nuestra vida, es poco lo que vamos a lograr si no honramos a aquellos que dan tanto de sí para que nosotros crezcamos.
Para algunos esto puede verse mal o innecesario, pero en mi corazón no es así. Siento que hay una gran falta de honra en el pueblo de Dios. Y mientras crecemos y somos formados bajo cobertura pastoral, entendemos que no solo se trata de darle gracias a Dios por sus vidas, por su ayuda y por la dirección espiritual que nos brindan, sino también de demostrar ese agradecimiento con acciones reales hacia ellos.
Y te lo digo con mucho amor: si tienes un pastor, un líder, alguien que realmente invierte en ti y derrama sobre tu vida, toma un momento para expresar agradecimiento. Los pastores también son humanos, y en ciertos momentos necesitan escuchar estas palabras y recibir esa motivación para continuar sirviendo y trabajando por el pueblo de Dios.
Asi que honra, agradece, respeta, sé fiel y leal, de frente y aun cuando no estén presentes. Todo esto no hace otra cosa que bendecir tu vida y acercarte al cumplimiento de lo que Dios ha prometido para ti.
Pastora Elizabeth, hermana: gracias a Dios por ponerte en mi camino. De verdad, solo aspiro a ser como tú cuando sea grande. 🤍
Te admiro, te honro y te respeto.
Solo puedo decirte, gracias ❤️