Alba Porras

Alba Porras Evolucionando desde Wellzense para ofrecerte un espacio exclusivo de calma. Wellzense es una empresa de Hermosillo, México, fundada por Alba Porras en 2014.
(208)

Especialista en bienestar somático y regulación del sistema nervioso.
✨ Ayudo a mujeres con ansiedad, fatiga, o dolor a volver a sentirse en paz.
🎙️ Host de Inspira Podcast. Wellzense une 3 palabras : “Wellness” (Bienestar), Zen “Estado de equilibrio y paz”, “Sense” – Sentir , es decir, Wellzense es un espacio que te invita a sentir/conectarte con el estado de equilibrio, paz y bienestar que ha

y dentro ti. En Enero del 2014 iniciamos como un espacio físico holístico donde ofrecíamos herramientas para el cuidado de la salud física, mental y emocional. Después de 6 años de construir sueños, consolidar aprendizajes, y tener grandes experiencias de transformación al lado de nuestra maravillosa comunidad de clientes, el 31 de Enero del 2020 decidimos reformarnos para ofrecer más y mejores servicios que nos lleven a todos a un bienestar más integral. A raíz de esta evolución ahora ofrecemos un amplio currículo de clases, programas, talleres y certificaciones en línea y presenciales que te ayuden a conseguir un bienestar holístico e integral. El 09 de Febrero 2024, se relanza “Wellzense: Mind-Body Health Studio”, además de que nos mudamos a plataformas en línea. Buscamos que alcances tu bienestar holístico a través de un equilibrio entre el cuidado de tu salud física, mental y emocional. Deseamos apoyarte en todos los niveles y con ello darte herramientas útiles y eficaces que te ayuden a conectar con el verdadero bienestar y, por tanto, con la mejor versión de ti y si ya estás en ese camino queremos ser parte de tu equipo para impulsar este cambio que tanto necesitamos. Nuestra combinación única de terapias somáticas y experiencias de transformación vivencial, online y presencial, te permitirán utilizar tu cuerpo como medio de sanación, conexión y restauración. Por medio de clases o programas de: TRE (Trauma Releasing Exercises), Aeroyoga, Aeroyoga Terapéutica, Yoga somática, Yoga Nidra, Yoga para el estrés y trauma, Yin Yoga y yoga restaurativa, Yogawall terapéutica, Yoga terapéutica y un programa de ejercicios terapéuticos personalizados. Además tendremos retiros y más programas.

¡Bienvenidos a esta nueva etapa!

Me encantó esta tendencia porque me pareció una forma muy gráfica para mostrar cómo se ve la desregulación crónica del s...
05/29/2026

Me encantó esta tendencia porque me pareció una forma muy gráfica para mostrar cómo se ve la desregulación crónica del sistema nervioso cuando ya no es algo puntual, sino una manera de vivir.

Porque muchas veces no nos damos cuenta de que no estamos “siendo así” por personalidad. Estamos sobreviviendo.

A veces se ve como huida: hacer, correr, pensar, producir, anticiparte a todo, no poder parar.
A veces como lucha: irritabilidad, control, hipervigilancia, tensión, estar a la defensiva, sentir que todos están en tu contra.
A veces se ve como colapso: agotamiento, desconexión, niebla mental, apatía, postergación, sentir que ya no puedes más.
Y a veces se ve como fawn o complacencia: adaptarte de más, decir que sí cuando quieres decir no, priorizar a todos antes que a ti, evitar el conflicto y perderte de vista para sentirte segura.

Y quiero desmitificar algo importante: vivir regulada no significa estar en calma todo el tiempo.

No significa no sentir ansiedad, enojo, tristeza o activación.
Significa poder transitar toda esa gama de emociones sin quedarte atrapada ahí.
Significa poder activarte cuando lo necesitas, pero también descansar cuando tu cuerpo te lo pide.
Poder poner límites sin culpa.
Reconocer tus necesidades antes de llegar al desborde.
Conectar contigo, con otros y con el presente.
Y volver a ti, una y otra vez, con más conciencia y menos violencia interna.

La regulación no es rigidez.
Es flexibilidad.
Es seguridad interna.
Es poder moverte entre acción, pausa, conexión y descanso sin vivir en un extremo.

Si te viste en alguno de estos modos, no significa que estés rota.
Significa que tu sistema aprendió a adaptarse para protegerte y para sobrevivir.

Y eso que tu cuerpo aprendió, también puede desaprenderlo poco a poco, con apoyo, práctica y mucha compasión.

¿Cuál de estos modos sientes más familiar en ti: huida, lucha, colapso o complacencia? Te leo 👇🏻

05/27/2026

Si vives con dolor, tensión o fatiga crónica, y ya descartaste lo médico, esto es para ti 👇🏼

Cuando tu cuerpo lleva demasiado tiempo sobreviviendo, empieza a cambiarlo todo:
cómo duermes, cómo respiras, cómo piensas, cómo interpretas el dolor, cuánto aguantas, cuánto te exiges… y hasta qué punto has normalizado sentirte mal.

Ahí es donde el trabajo somático cambia las reglas del juego.

No porque te enseñe a “aguantar mejor”.
Sino porque te ayuda a entender qué está pasando de verdad dentro de ti.

A leer las señales antes del colapso.
A dejar de pelearte con tu cuerpo.
A dejar de tratar el síntoma sin mirar el estado interno que lo sostiene.
Y a empezar, por fin, a darle a tu sistema lo que más necesita: seguridad.

Porque un cuerpo que vive en alerta no necesita más exigencia.
Necesita menos peligro interno.
Menos sobrecarga.
Menos lucha.
Y más experiencias repetidas de calma, pausa y reparación.

Si sigues tratando tu dolor solo desde afuera, pero no cambias el estado en el que vive tu cuerpo por dentro, vas a seguir dando vueltas en el mismo ciclo.

No hay nada malo en ti. 🤍
Pero tu sistema sí puede estar pidiendo ayuda de una manera que nadie te enseñó a entender.

Sígueme si quieres aprender a entender el lenguaje de tu cuerpo, regular tu sistema nervioso y volver a sentirte segura dentro de él.

A veces son las ideas que aprendimos al crecer las que no sólo nos generan culpa y malestar, sino que también hoy nos ma...
05/25/2026

A veces son las ideas que aprendimos al crecer las que no sólo nos generan culpa y malestar, sino que también hoy nos mantienen lejos de nosotras mismas.

Este carrusel contiene 5 de las creencias más comunes con las que trabajo en sesiones, y nace para recordarte algo: no todo lo que te ayudó a sostenerte en el pasado te sigue haciendo bien hoy.

Hay creencias que te hacen seguir, producir, resolver y aguantar. Pero también te cansan, te tensan y te desconectan de ti y de tu cuerpo.

¿Cuál de estas creencias sientes más presente en ti hoy?

05/22/2026

Esta no es solo una lista de libros, fue el comienzo de mi camino de regreso a mi y a mi cuerpo.

Empecé a buscarlos cuando mi cuerpo ya estaba hablando muy fuerte: enfermedad crónica, agotamiento, dolor y una duda constante de mí misma. Necesitaba respuestas porque sentía que vivía en modo supervivencia y no sabía cómo volver a sentirme segura dentro de mí.

Estos fueron algunos de los primeros libros que me ayudaron a entender que mi cuerpo no estaba fallando. Solo estaba pidiendo ser escuchado de otra manera.

Y esa búsqueda personal, con el tiempo, también se convirtió en camino profesional.

Me certifiqué como proveedora de ejercicios de liberación de estrés y trauma. Profundicé en la relación entre trauma, sistema nervioso y enfermedad crónica. Estudié Indagación Compasiva con el Dr. Gabor Maté, me formé en Experiencia Somática después de descubrir el trabajo de Peter Levine, también me formé con Jessica Maguire en un enfoque informado por sistema nervioso, y he seguido entrenándome en movimiento somático, prácticas somáticas y abordajes informados por sistema nervioso.

No hice todo eso solo para entenderme a mí.
Lo hice también por cada mujer a la que acompaño.

Porque sé lo que es vivir cansada, con dolor, en alerta, intentando funcionar como si nada pasara. Y también sé que cuando aprendes a escuchar tu cuerpo y a devolverle seguridad, puedes recuperar paz, claridad y energía de una forma real y sostenible.

Por eso hoy mi trabajo une ciencia somática, trauma informado y herramientas prácticas para ayudarte a salir del modo alerta, reconectar con tu cuerpo y volver a sentirte en paz dentro de ti.

Para que no tengas que seguir callando el dolor, tomando otro café y sobreviviendo en automático.
Tu cuerpo no es un obstáculo. Puede convertirse en tu guía.

Si incluso en calma sigues acelerada o con sensación de que algo va a salir mal, esto es para ti.La ansiedad no signific...
05/20/2026

Si incluso en calma sigues acelerada o con sensación de que algo va a salir mal, esto es para ti.

La ansiedad no significa que algo esté mal en ti. Muchas veces es un cuerpo que aprendió a anticipar peligro… y que todavía no ha reaprendido seguridad.

Lo que hoy tu sistema hace en automático, también se puede reentrenar.

Visita el link de mi perfil y accede a mi guía gratuita de regulación del sistema nervioso con 5 prácticas para salir de momentos de ansiedad.

05/18/2026

Un cuerpo en alerta no puede sostener una mente en paz.

Si por fuera sigues funcionando, pero por dentro te sientes agotada, abrumada, ansiosa o al borde del colapso… no estás exagerando, no estás fallando y no estás sola.

Sostenerlo todo por tanto tiempo tiene un precio.
Seguir resolviendo, cuidando, produciendo y estando para todos mientras tu cuerpo vive en tensión, en cansancio y en modo alerta, también pesa.

Y muchas veces no necesitas “pensar más positivo”.
Necesitas ayudar a tu cuerpo a sentirse seguro otra vez.

Porque el estrés no solo se piensa.
También se siente en el cuerpo.
Y un cuerpo cansado, saturado o en alerta no puede soltar pensamientos de miedo como si nada.

Si hoy estás atravesando una tormenta, empieza por lo simple:
baja el ritmo,
respira,
haz una pausa,
vuelve a tu cuerpo.

Guárdalo para esos días en los que sientas que todo te supera.

05/11/2026

Hay días en los que el cuerpo y la mente te dicen: “Basta”.

Días donde el dolor de cabeza, la tensión en el cuerpo y el agobio te hacen sentir que el mundo se derrumba y no puedes sostener nada más.

Para esos días, hacerte un espacio de 5 minutos para salir del modo supervivencia es clave. Y ojo, no necesitas “esforzarte” en relajarte, porque a veces eso puede generar aún más malestar.

Necesitas algo sencillo y efectivo que vaya directo a trabajar con tu sistema nervioso.

Esta es mi postura de rescate: Piernas a la pared (Viparita Karani).

En esos días donde siento que me quiebro, 5 minutos de esto me resetean por completo y me devuelven la energía para seguir. No es magia, es biología.

¿Qué le pasa a tu cuerpo en estos 5 minutos?

1️⃣ Estimulas tu nervio vago:
Al elevar las piernas, le envías una señal directa a tu cerebro de que “estás a salvo”, bajando drásticamente el cortisol (la hormona del estrés).

2️⃣ Apagas el modo alerta:
Tu sistema nervioso cambia del modo “Lucha o Huida” al modo “Descanso y Digestión”. Bajas las revoluciones al instante.

3️⃣ Liberas la tensión acumulada:
La gravedad quita toda la presión de los músculos de la espalda baja, alivia la pesadez de las piernas y calma tu mente.

¿Cómo hacerla? Acércate a una pared, recuéstate y eleva las piernas apoyándolas en ella. Suelta los brazos, cierra los ojos (si te es comodo) y solo respira. (Un cojín debajo de las caderas la hace aún más suave. Una cobija sobre tu cuerpo, y música de relajación o de esa que te levanta el ánimo, la hacen todavía más efectiva. Eso si, fuera teléfono, date esos 5 min para ti).

(Nota de cuidado: Si estás embarazada, tienes glaucoma, presión ocular o presión arterial alta no tratada, consulta a tu médico antes de probarla).

No tienes que sostenerlo todo sola. A veces, lo más sanador y productivo que puedes hacer es pausar 5 minutos para que tu cuerpo y mente vuelvan a sentirse seguros.

Sí experimentas fatiga, ansiedad o tensión corporal, sígueme. Te acompaño a regular tu sistema nervioso para que encuentres calma, energía y claridad 🌿

¿Te pasa que justo cuando algo bueno empieza… una parte de ti se tensa, duda o espera que algo salga mal?Y entonces te d...
05/08/2026

¿Te pasa que justo cuando algo bueno empieza… una parte de ti se tensa, duda o espera que algo salga mal?

Y entonces te dices:
“por qué no puedo simplemente disfrutarlo”
“qué me pasa?”

No es que haya algo mal en ti o que estés haciendo algo mal…

Es que tu cuerpo aprendió hace tiempo que relajarse no era seguro.
Que ilusionarte podía doler.
Que bajar la guardia podía costarte caro.
Que sentirte bien… no siempre duraba.

Por eso, cuando hoy llega algo bonito, tu sistema nervioso no siempre lo vive como paz.
A veces lo vive como amenaza.

Y desde ahí aparecen los pensamientos de siempre:
“seguro esto no va a durar”
“algo va a salir mal”
“mejor no me confío”
“no soy suficiente para sostenerlo”

Porque la mente muchas veces cuenta historias según cómo se siente el cuerpo y las memorias guardadas en el.

Cuando el cuerpo está en alerta, la mente interpreta desde el miedo.
Cuando el cuerpo colapsa, la mente piensa “no puedo”.
Cuando el cuerpo empieza a sentirse seguro, la mente también empieza a soltar.

Por eso no basta con pelearte con tus pensamientos o repetirte afirmaciones si por dentro sigues en supervivencia.

La raíz no siempre está en pensar distinto.
Muchas veces está en ayudar a tu cuerpo a sentirse seguro otra vez.

Y ahí cambia todo:
ya no te crees cada pensamiento tan fácil,
ya no te arrastra la misma urgencia,
ya no sientes que estás fallando por sentir lo que sientes.

Empiezas a entenderte.
A tratarte con más compasión.
A volver a ti.

Comenta CALMA y te envío mi guía de técnicas de regulación del sistema nervioso para empezar a trabajar desde la raíz.

05/06/2026

Si llevas años sosteniendo todo, es muy posible que tu mente no esté hablando desde la calma… sino desde supervivencia.

En colapso, el pensamiento suele sonar a:
“no puedo con nada”
“no soy suficiente”

En lucha, suena a:
“todos están en mi contra”
“tengo que defenderme”

En huida, aparece como urgencia:
“haz más” “no pares”
“apúrate”

Muchas veces esto es un guion automático que aparece según cómo se siente tu cuerpo.

Cuando empiezas a mirar tus pensamientos desde la lente del sistema nervioso y trabajas con el cuerpo primero, algo cambia: 🤯

Dejas de creerte todo lo que piensas.
Tienes más espacio.
Más elección.

Tu cuerpo no está en tu contra.
Está intentando protegerte.

Y cuando tu cuerpo empieza a sentirse un poco más seguro, ya no te crees todo lo que piensas tan fácil.

Empiezas a darte cuenta de que muchos de esos pensamientos no son “la verdad” sobre ti, sino una respuesta automática de protección. Y desde ahí, poco a poco, tu historia deja de mandar sobre cómo se siente tu cuerpo.

Si esto te resonó, guárdalo o envíaselo a esa mujer que necesita entender que lo que le pasa tiene sentido 🤍

05/03/2026

🌿 Si últimamente te sientes cansada, en alerta, irritable, desconectada de ti o como si tu cuerpo no terminara de recuperarse…

quizá no te falta fuerza.
Quizá te sobra peso que no te corresponde. 🤍

Estas son 10 cosas que pueden estar dejándote en modo supervivencia:

Escuchar a tu jueza interna en lugar de a tu cuerpo.
Esa voz que te dice: “no seas floja”, “aguanta”, “tú puedes con más”… mientras tu fisiología lleva rato gritando: “ya no puedo”. ⚠️

Hacerte pequeñita para pertenecer.
Ceder tu espacio, tu voz y tu energía por miedo a incomodar, hasta que terminas olvidando qué es lo que realmente necesitas tú.

Creer que jugar o disfrutar es perder el tiempo.
El disfrute no es un lujo. Es una de las vías biológicas más rápidas para sacar a tu sistema nervioso de la alerta y devolverle seguridad. ✨

Quedarte en la incomodidad por miedo a fracasar.
Aguantar relaciones, trabajos o rutinas que te apagan, solo para no decepcionar al resto. Te fallas a ti para no fallarles a ellos.

Sentir que eres responsable de todo y de todos.
Ese papel de “yo lo sostengo todo” pesa demasiado. Agota, endurece y muchas veces te llena de un resentimiento silencioso.

Minimizar cada paso que das.
Si vives corriendo hacia la siguiente meta sin darte valor, el proceso se vuelve invisible y, cuando por fin llegas, el logro se siente vacío.

Pensar que tu salud física, mental y emocional van por separado.
La ansiedad habla en el cuerpo. El dolor también. El cansancio crónico también. No eres partes sueltas: eres un todo. 🫀

Vivir como si hubiera otro momento para habitar tu vida.
Como si luego fueras a descansar. Luego a sentir. Luego a priorizarte. Pero el tiempo pasa… y hay momentos que no vuelven.

Medir tu valor por tu nivel de productividad.
Si crees que solo vales por lo que haces, el descanso siempre te va a generar culpa. Pero tú no vales por lo que produces. Vales por existir. 🤍

Vivir adelantada al miedo y hacerte las preguntas equivocadas.
Tu cuerpo también reacciona a tus pensamientos. Si vives preguntándote “¿por qué me pasa esto?” o “¿qué estoy haciendo mal?”, tu sistema se desregula todavía más.

Muchas veces no estás solo cansada.

Estás cargando cosas que ya no te corresponden.

La calma se entrena.
La paz se entrena.
Sentirte segura en tu cuerpo también se entrena. 🌿

Y muchas veces todo empieza cuando sueltas lo que te pesa,
lo que te duele,
lo que resentiste,
lo que llevas cargando por costumbre…

y empiezas a decirte que sí a ti.

Cuando dejas de abandonarte en lo pequeño.
Cuando, en vez de exigirte más, te preguntas:

¿Qué necesito hoy?
Y te atreves a dártelo. ✨

Comenta Calma y te comparto mi guía gratuita para empezar a salir del modo alerta.

No solo creciste.También aprendiste a adaptarte.Aprendiste a callarte.A no molestar.A ser fuerte antes de tiempo.A segui...
04/30/2026

No solo creciste.
También aprendiste a adaptarte.

Aprendiste a callarte.
A no molestar.
A ser fuerte antes de tiempo.
A seguir aunque estuvieras cansada.
A darte después.
A ganarte el descanso.
A creer que jugar, disfrutar o parar eran cosas “menos importantes”.

Y muchas veces eso no se queda en la infancia.
Se convierte en la forma en la que hoy vives dentro de tu cuerpo.

Por eso, a veces, no te sientes mal solo por lo que te pasa.
Te sientes mal por cómo has aprendido a relacionarte contigo misma.

Cuando no te das descanso, tu cuerpo no siente seguridad.
Cuando no te das juego, tu sistema nervioso no encuentra salida de la alerta.
Cuando no te das ternura, tu diálogo interno se vuelve más duro.
Cuando no te das permiso para sentir, tu cuerpo termina sintiendo por ti.

Y aquí hay algo importante:

tu niña interior no solo vive en tus recuerdos.
También vive en tus reacciones.
En la culpa que aparece cuando paras.
En el miedo a decepcionar.
En la necesidad de hacerlo todo bien.
En lo difícil que a veces se siente simplemente descansar y disfrutar sin explicarte.

A veces creemos que sanar a nuestra niña interior es recordar el pasado o hablar bonito de ella.
Pero muchas veces se ve más simple, más cotidiano y más real.

Se ve así:

darte permiso para descansar sin tener que colapsar primero.
dejar de exigirte cuando lo que necesitas es sostén.
hacer espacio para el disfrute sin sentir culpa.
escucharte antes de seguir respondiendo a todo el mundo.
preguntarte qué necesitas hoy… y tomarte en serio la respuesta.

Porque bienestar no siempre empieza con una gran transformación.
Muchas veces empieza con pequeñas experiencias de seguridad repetidas en el tiempo.

Un rato sin exigencia.
Una respiración profunda.
Una caminata lenta.
Una canción que te haga sentir viva.
Pintar, bailar, reír, tocar agua, mirar el cielo, acostarte cinco minutos sin tener que “merecerlo”.

Eso también es regulación.

No porque mágicamente borren lo que sientes,
sino porque le enseñan a tu cuerpo que no todo es presión, tarea, rendimiento o peligro.

Y quizá ahí está una de las partes más profundas de este trabajo:

aprender a darte hoy lo que un día no supiste, no pudiste o no recibiste.
No para culparte.
No para vivir mirando atrás.
Sino para dejar de seguir abandonándote en el presente.

Si hoy te cuesta descansar, disfrutar o sentirte a salvo dentro de ti, no significa que estés haciendo algo mal.
Muchas veces significa que tu cuerpo aprendió a sobrevivir muy bien…

Así que hoy no te quiero dejar solo con una reflexión.
Te quiero dejar con una práctica pequeña:

haz una pausa.
Pon una mano en tu pecho y pregúntate:
Si mi niña interior pudiera hablar hoy, ¿qué me diría que necesita de mí?

Y si hoy necesitas que alguien te lo recuerde:

no estás llegando tarde a ti.
No se te fue la oportunidad de volver.
No perdiste para siempre tu capacidad de sentir calma, disfrute o ligereza.

Esa parte de ti sigue ahí.
No está perdida.
Solo ha estado esperando sentirse vista, sostenida y escuchada 🤍

Feliz dia a tu niña interior

̃ointerior

Address

Tempe, AZ
85281, 85282, 85283, 85284, 85285, 85287

Alerts

Be the first to know and let us send you an email when Alba Porras posts news and promotions. Your email address will not be used for any other purpose, and you can unsubscribe at any time.

Contact The Practice

Send a message to Alba Porras:

Share