25/11/2025
La violencia contra las mujeres no siempre deja marcas en la piel.
Muchas veces se esconde en gestos cotidianos, en comentarios disfrazados de humor, en controles que se justifican como cuidado, en silencios obligados y en culpas inventadas.
La violencia invisible es aquella que se naturaliza, que parece “normal”, que no suena a grito ni golpe, pero lastima igual o más que la violencia física.
Se disfraza de amor, de preocupación, de tradición, de costumbre.
Y por eso cuesta tanto reconocerla y nombrarla.
Frases como:
“Estás exagerando.”
“Yo manejo la plata porque soy más responsable.”
“Si me amaras, lo harías.”
“¿Para qué vas a estudiar?”
“No seas histérica.”
💔 También son violencia.
La violencia económica, psicológica, sexual coercitiva, digital, institucional y simbólica existen, pero el silencio las vuelve invisibles.
Hablar, nombrar, reconocer y acompañar es el primer paso para transformarlo.
Si te sentis identificada, no estás sola. Existen redes de apoyo, espacios seguros y profesionales dispuestas a acompañarte.
Porque lo que se calla, no se cura.
Y lo que se visibiliza, se puede cambiar.
💜 Gracias por acompañarme en este espacio de salud sexual.doctora