13/11/2018
Hipotiroidismo y MTC
El hipotiroidismo es una enfermedad en la cual la glándula tiroides presenta una disminución de la síntesis y secreción de sus hormonas (t3 y t4), casi siempre acompañado de un incremento compensatorio de la TSH por parte del hipotálamo (hipotiroidismo primario)
Esta patología tiene una frecuencia alta que oscila según las series entre 0,6 y 7%, siendo mucho más frecuente en mujeres y aumentando progresivamente con la edad.
La clínica de esta patología es muy variable e inespecífica derivada de la deficiente acción de las hormonas tiroideas a nivel de los distintos tejidos. Pudiendo presentarse síntomas como astenia, somnolencia, falta de concentración y de memoria, depresión, mialgias, bradicardia, intolerancia al frio, estreñimiento, aumento de peso, dislipemia, resistencia a la insulina y anemia entre otros.
En cuanto a las causas de hipotiroidismo la principal causa conocida en el mundo es la autoinmne, representada en su mayor parte por la tiroiditis de Hashimoto, dejando un pequeño porcentaje a otras causas como la postquirúrgica y post-radiación y las congénitas como atrofia e hipotrofia tiroidea.
En la época que vivimos, en la cual la mortalidad por diabetes e indirectamente por la obesidad es tan alta, se han hecho toda clase de estudios en relación con estas patologías, donde se ha logrado evidenciar la existencia de una asociación entre hipotiroidismo y síndrome metabólico. Además se ha encontrado que la obesidad pudiera desencadenar por mecanismos distintos a la autoinmunidad, es decir sin auto-anticuerpos, un hipotiroidismo subclínico e incluso hipotiroidismo manifiesto.
Es importante resaltar q recientemente se ha asociado el hipotiroidismo con incremento del riesgo cardiovascular independientemente de la existencia de otros factores de riesgo ya establecidos, que pueden coexistir en los pacientes hipotiroideos, esto justifica el esfuerzo en hacer un tratamiento adecuado y precoz de esta patología que inicialmente no denotaba mayor relevancia.
Si abordamos el hipotiroidismo desde la perspectiva de la medicina tradicional china, veremos que la literatura distingue varios síndromes como causas principales del mismo, sin embargo comparten similitudes en cuanto a sus manifestaciones clínicas.
En primer lugar encontraríamos el déficit de Yang de Riñón que se caracteriza por astenia psíquica, impotencia, oliguria, edemas, ascitis, palpitaciones, respiración corta, tos, dolor lumbar y de rodillas, vértigos, hipoacusia, acufenos, mala memoria, cabello débil, frio en extremidades. Presenta una lengua con saburra blanca y fina y pulso débil, lento y profundo. Con una clínica similar pero asociando síntomas de déficit de yin renal como boca seca, o***a amarilla, cefaleas, mareos, insomnio, sueños múltiples, pulso sumergido y débil, estaría la insuficiencia de Jing de Riñón, el cual otros autores incluyen como causa del hipotiroidismo.
Luego encontraríamos el déficit de Yang de Bazo, el cual algunos textos colocan asociado con el déficit de riñón como una consecuencia del mismo, mientras otros autores lo ponen como una entidad independiente causante de hipotiroidismo. Este déficit de Yang de Bazo se expresa con la siguiente clínica: anorexia, astenia, facie amarilla, nauseas, vómitos, somnolencia, estreñimiento, lentitud, deseos de tumbarse, mala digestión, extremidades frías, dolor frio en epigastrio, hemorragias recurrentes (epistaxis, metrorragias, rectorragias, hematurias, equimosis), varices, prolapsos, ptosis, lengua grande, indentada, pálida con saburra blanca, granulosa. Pulso sumergido y lento.
También entre los cuadros causantes de hipotiroidismo la medicina china cita el déficit de Yang de Corazón que se manifiesta con palpitaciones, vacio u opresión en el pecho, fatiga, palidez y cara sin brillo, transpiración espontanea, frío en extremidades, asma, somnolencia, lengua pálida y cianótica, con saburra blanca, resbaladiza delgada. Pulso filiforme e irregular.
El déficit de Qi y de sangre general es otras de las bases fisiopatológicas consideradas como causa de hipotiroidismo, presentando cansancio y debilidad, pocos deseos de hablar. Lentitud, palpitaciones, tez marfil, heces sueltas, piel seca, amenorrea y frio en la extremidades, con una lengua pálida y un pulso agitado.
Igualmente la insuficiencia de Yin de Hígado y Riñón pudiera corresponder a otra de las causa manifestándose con cansancio, sensación de calor en la tarde/noche, sudoración nocturna, dolor de espalda, mareos, acufenos, temblor de manos, uñas frágiles, visión borrosa y sequedad de garganta. La lengua sería roja y pelada y el pulso flotante y vacio.
Por último encontramos un cuadro que en la medicina occidental correspondería al coma mixedematoso que en la medicina china se le cataloga como agotamiento del yang qi en este se produce una fatiga extrema que progresa hasta la perdida de la conciencia, con hipotensión, hipotermia, respiración débil, lengua palida hipertrófica y pulso imperceptible.
Cuando ahondamos en la fisiopatología del hipotiroidismo enfocándolo desde la medicina tradicional china, vemos que los síndromes de insuficiencia de Yang de riñón, insuficiencia de yang de bazo y su conjunción son las causas más frecuentemente descritas en la bibliografía del tema. Lo cual no casualmente coincide con los diagnósticos planteados de antemano en nuestra paciente.
Una de las teorías propuestas de la visión de la medicina china sobre el hipotiroidismo es el déficit de yang, que Chen y colaboradores evidencian en un grupo de 109 pacientes con enfermedad tiroidea, donde encuentran que aquellos pacientes con hipotiroidismo presentaban déficit de yang mientras los que tenían hipertiroidismo presentaban déficit de yin, evidenciando también que mientras que los pacientes con déficit de yin presentaban disminución de las células T4ok+ los que tenían déficit de yang tenían estas células incrementadas, traduciéndose esto en que la habilidad de auto reacción de los linfocitos estaba disminuida e incrementada respectivamente, aunque en ambos se encontraban elevados los auto anticuerpos en suero.
Huetal en 1993 publicaron los resultados de su estudio, en el cual trataron con moxibustión en los puntos 4 y 14 de DM, 23V y 4, 12 y 17 de RM a 71 pacientes con tiroiditis de Hashimoto, encontrando que posterior al tratamiento los pacientes presentaban un incremento de su función tiroidea con mejoría de los valores de T3 y T4 y disminución de la TSH hasta valores normales, por lo cual concluyen que la moxa además de ejercer un efecto benéfico sobre la función tiroidea también actúa regularizando la actividad autoinmune que genera la tiroiditis.
Maciocia ha dedicado un articulo recientemente a describir la visión china de las patologías autoinmunes y plantea que la respuesta inmune esta mediada por diversos factores como Wei Qi, Ying Qi, sangre, medula, riñones, Yuan Qi, JIng, y bazo estomago.
El Wei Qi es una manifestación yang del Qi y aunque se distribuya al cuerpo desde los pulmones (calentador superior) realmente tiene su origen en el calentador inferior, por lo cual se podría decir que deriva de los riñones. Sus alteraciones pueden conllevara a un sistema inmunológico deficiente, y se trataría a través de los siguientes puntos: P7, IG4, V12 y V13.
El Ying Qi o energía nutricia se origina en el calentador medio, en donde ocurre la absorción y metabolismo de los alimentos, a través de ella se mantiene la esencia (Jing) y a su vez también forma una unidad funcional con el Wei Qi, ya que estos mantienen el espacio subcutáneo con la permeabilidad justa para permitir la expulsión adecuada de patógenos, e impedir que penetren a tejidos más profundos. La alteración del Ying Qi acarrea propensión a ataques de viento y se trata con RM12, E36, V20 y V21.
De la sangre, aunque en la antigua china no se conocieran las funciones de los distintos componentes de la serie blanca, si se sabía que la misma tenía una importante influencia sobre la resistencia a la enfermedad y se justificaba por la estrecha relación entre ella y el Ying Qi. La misma se trata con los puntos V11 (mar superior de la sangre del Chong Mae), V17, RM4, R3, B6, E36.
Los Riñones, se sabe que el yang de riñón es el origen del Wei Qi, ya que yang es movimiento y es este movimiento constante es lo que permitir resistir a la enfermedad, además los riñones también son responsables de almacenar la esencia y producir el Yuan Qi y la médula. Cuando hay alteraciones se usa V23 y RM4.
La Médula ósea, es producida por Jing de Riñón y a su vez produce la sangre que como vimos anteriormente tiene una papel importante en cuanto a sistema inmune se refiere. Se trata con V11, VB39, V17 y V23.
Yuan Qi emerge de los riñones y da origen a los Zang , Fu y meridianos, también se describe como el Shen que protege contra los patógenos, por lo cual veremos que puede desencadenar un fuego yin, que es una de las causas asociadas a las enfermedades autoinmunes. Se trata a través de los puntos RM4, V23 y DM4.
Jing circula a través de los meridianos maravillosos por el espacio subcutáneo y por ello tiene funciones inherentes a la defensa del organismo de los patógenos invasores, al igual que el déficit de Ying Qi su insuficiencia puede generar calor latente y ser causante de enfermedades autoinmunes y alérgicas. Se usan los siguientes puntos para su tratamiento: Abrir Du Mai: ID3 con V62, V23, Du4, Du14, abrir Ren Mai: P7 con R6 y Ren4.
Finalmente Bazo y Estomago se consideran importantes para el sistema inmune, puesto que participan en la formación tanto del Wei Qi como del Ying Qi.
Maciocia refiere posteriormente en este articulo que las patologías autoinmunes pueden perfectamente ser abordadas y tratadas independientemente de su etiología, es decir sindrómicamente, ya que aunque las enfermedades autoinmunes tenga una etiología en común son tantas y tan dispares que no se pueden tratar a todas de la misma forma, por ejemplo existen una gran parte de ellas que derivan de un calor latente o fuego yin, sin embargo en otras como la tiroiditis, en la cual nos enfocamos ahora, la raíz es un déficit de Yang de Riñón, Yang de Bazo y acumulo de flema.
La enfermedad autoinmune es desde el punto de vista chino una patología compleja, insidiosa, que tiene su origen en un nivel profundo y que involucra también la parte yin del sistema inmune como la medula ósea, Jing, riñones y el Ying Qi, a pesar de que aparentemente la función inmune es yang por su cualidad de movimiento constante de vigilia, todos los elementos humorales pertenecen a la sangre y al yin.
Explica así mismo que la autoinmunidad de una forma general es causada por un déficit de Riñón que puede incluir tanto sus cualidades más Yin, más Yang o Jing, este déficit es el causante del calor latente anteriormente mencionado, ya que este se origina al entrar un patógeno sin producir síntomas agudos, debido a la incapacidad del Zheng Qi para reaccionar de alguna forma ante él, sin embargo nunca debemos olvidar tratar la inflamación, lo cual no siempre implica drenar calor, como podemos observar en la patología que nos atañe, la tiroiditis de Hashimoto la cual presenta síntomas de frio asociados a la inflamación de la glándula.
Es muy llamativo que tanto el tratamiento de sindróme del hipotiroidismo (déficit de Yang de Riñón y Bazo) como el tratamiento etiológico (autoinmunidad) coinciden en un gran número de resonadores.
Podemos ver como clásicamente los puntos sugeridos para el tratamiento del déficit de Yang de Riñón son: DM4 (tonificador de la fuente de la energía original), RM4 (moviliza gran cantidad de Qi y Yang original), V23 (Shu de Riñón tonifica su Riñón), VB25 (Mu de Riñón tonifica su Qi) y B6 (ayuda a mejorar el deficiente manejo de los líquidos).
Así mismo los puntos usados más rutinariamente en presencia de un déficit de Yang de Bazo:RM12 (Mu de Estomago), V21 (Shu de Estomago), E36 (He mar de Estomago), V20 (Shu de Bazo), H13 (Mu de Bazo) que contribuyen a mejorar el QI de Estomago y Bazo respectivamente.
Si observamos las descripciones comentada anteriormente sobre las alteraciones autoinmunes dependientes de Ying Qi, Yuang Qi, Médula, Jing, Riñón y Bazo-Estomago encontraremos que se emplean prácticamente todos los puntos recomendados para el déficit de Yang de Riñón y Bazo, esto nos da una perspectiva de la facilidad de integración de la terapia con acupuntura para el manejo de patologías complejas.
Podemos también hacer una revisión de las causas psico-emocionales que producen una enfermedad autoinmune como la tiroiditis. En el año 1993 un artículo publicado en las actas de endocrinología refiere que, los traumas emocionales afectan de forma especial a la tiroides. Pero ya desde la antigüedad en China el médico del emperador amarillo Ji Pa decía “Si las perturbaciones del psiquismo persisten, no se puede llevar a cabo ningún tratamiento, porque hay que tener el espíritu en paz, para que la energía defensiva funcione bien, por esto muchos los autores actualmente recomiendan en sus conductas terapéuticas iniciar el tratamiento de las patologías tiroideas, especialmente las autoinmunes enfocándose en la recuperación del centro, es decir identificar la causa de las emociones que puedan estar influyendo de manera negativa en el psiquismo del paciente y resolverlas, para luego completar el tratamiento abordando el síndrome diagnosticado.
Existen estudios que hacen referencia de que emociones como la tristeza (metal), miedo (agua) y obsesión (tierra) pueden producir una alteración del maestro corazón (fuego) quien al sobrecargarse de trabajo deja de trasmitir las ordenes del emperador (Shen) por lo cual se ve obligado a usurpar el lugar del mismo, apoyado por su acoplado el San Jiao quien como hemos mencionado anteriormente es responsable de la producción del Wei Qi en el Jiao inferior, alterándose el mismo y así la función inmune además de producir en el resto de los reinos una rebelión y ataque de estas entidades que se encuentran usurpando al emperador, siendo este el origen de la respuesta autoinmune.
Desde la perspectiva china la obesidad en la gran mayoría de los casos es un síndrome de déficit de Qi de Bazo-estomago que afecta al riñón, pudiendo llegar a un déficit de Yang de Bazo que ocasiona acumulo de humedad que se estanca y convierte en flema, otros autores describen que puede ser la manifestación de un bloqueo del Qi y estancamiento de sangre que conduce a calor en estomago e intestino.
Se proponen tratamientos usando los siguientes puntos: P6, E40, E21, R4, E36, E25, IG11. Otros con B15, RM3, RM9, RM7, RM12, H13, B18, B19, B5, B15, B6, TR2 y R926. Al respecto Abdi y colaboradores en el 2012 concluyen en su estudio realizado en 196 pacientes obesos tratados con acupuntura (E25, VB28, RM12, RM9, RM4, B6, IG11, E40 y B9) que este tratamiento es eficaz asociado a dieta para reducir peso así como para disminuir los factores de riesgo asociados a la obesidad como la dislipemia y la elevación de PCR, efectos que se mantienen en el tiempo luego de la terapia, sugiriendo además que la acupuntura ejerce su efecto a través de la interacción del sistema nervioso autónomo y el sistema inmune.
Así podemos observar que estos planteamientos relativamente recientes de la asociación de la obesidad y el hipotiroidismo son perfectamente reconocidos por la medicina china milenaria al pode ser causados ambos dentro de lo que corresponde a un déficit de Yang de Bazo. Por ello es válido acotar que sus tratamientos con acupuntura emplean resonadores en común como RM12 y RM4.
El mismo ejercicio aplicado a distintas pautas de tratamiento para las enfermedades autoinmunes y la obesidad nos muestra que igualmente existen varios resonadores en común empleados con buenos resultados para ambas (RM4, RM 6, RM12, B6 y E36).