08/01/2026
🧠 “¿Por qué no me acuerdo de todo? ¿Cómo pude no verlo antes?”
💥 El proceso de recordar de a partes después de un vínculo narcisista
Muchas personas que han estado en una relación con alguien narcisista atraviesan un fenómeno muy común pero poco comprendido: la memoria emocional fragmentada.
Después de una ruptura o cuando el vínculo empieza a perder fuerza, no es raro que los recuerdos aparezcan en forma de piezas sueltas, como si alguien estuviera armando un rompecabezas sin saber bien la imagen final.
Y entonces vienen las preguntas:
• ¿Cómo pude olvidar esa escena tan grave?
• ¿Por qué recién ahora me doy cuenta de lo que me dijo aquel día?
• ¿Cómo pude defenderlo/a tanto tiempo?
La respuesta suele estar en algo muy profundo: la disonancia cognitiva.
🔄 ¿Qué es la disonancia cognitiva?
Es un estado interno de conflicto entre lo que vivís y lo que necesitás creer para sostener la relación.
Por ejemplo:
"Me humilla, pero me dice que me ama."
"Me ignora por días, pero después es dulce y atento."
"Me hace sentir culpable, pero dice que soy lo mejor que le pasó."
Como no podés sostener las dos cosas al mismo tiempo, tu mente —para sobrevivir emocionalmente— elige una parte de la historia y descarta el resto.
📦 ¿Y entonces qué pasa?
Guardás experiencias en un cajón mental. No desaparecen, pero quedan anestesiadas, protegidas bajo frases como:
• “No fue para tanto.”
• “Estaba enojado.”
• “Yo también lo provoqué.”
Hasta que un día, cuando ya hay más distancia emocional, ese cajón se abre.
Y empieza la avalancha:
• Recordás frases exactas.
• Te vuelve una escena que no habías pensado en años.
• Te cae la ficha de que algo que te parecía “normal” no lo era.
Esto no es un retroceso.
Es una señal de que estás volviendo a vos.
Que tu mente por fin se siente segura para mostrarte lo que antes no podía ver.
💬 Si estás pasando por esto...
🔸 No te enojes con vos por “haberlo olvidado.”
🔸 No es que te mentiste, es que estabas sobreviviendo.
🔸 Confía en que la verdad va apareciendo cuando estás list@ para sostenerla.
Y si hoy recordaste algo que te dolió…
Respirá.
Es parte del proceso.
No estás sol@