09/10/2025
Creemos que crecer es avanzar sin detenernos, tener claridad todo el tiempo, saber hacia dónde vamos. Pero la verdad es que a veces se trata de detenerse, respirar y dejar que las cosas tomen su curso.
Hay etapas en las que la vida nos pide calma, en las que el movimiento exterior se detiene, pero internamente todo se sigue moviendo… Y aunque no sepamos bien qué es lo que se está transformando, podemos sentir que algo nuevo se está gestando.
Aprendí que acompañarme también es sostener la pausa, confiar en el proceso, darme permiso para no tener claridad todo el tiempo.
El alma no mide el crecimiento por lo que hacemos en determinado tiempo, sino por la presencia con la que habitamos el proceso de recordar quienes somos.
Hoy te invito a recordar que incluso en las pausas y silencios seguimos floreciendo. 💫🌸