06/01/2026
¿Cuántas veces decís que sí cuando todo tu cuerpo está gritando que no?
Ese “sí automático” parece pequeño, pero se va acumulando en forma de cansancio, irritabilidad, dolores físicos y sensación de estar “cargada”. No es solo una agenda llena: es tu energía pidiéndote límites.
Los límites no son egoísmo, son una forma de amor propio.
Cuando empezás a honrarlos, algo se acomoda adentro: respirás distinto, descansás mejor y tus decisiones se vuelven más coherentes con lo que necesitás.
Este nuevo año nos da la posibilidad de empezar a hacer las cosas diferente.
💬 Contame en comentarios:
¿en qué situación de tu vida sentís que necesitás empezar a decir más que no?