04/08/2017
El amor implica una extraña dualidad: son dos personas que se convierten en una manteniendo su identidad. Cuando una de las dos personas se deja absorber, el amor deja de ser una fuente enriquecedora para convertirse en una dependencia emocional.
El amor "infantil" es egoísta y posesivo. El amor maduro implica una aceptación plena en la que uno no intenta cambiar al otro.