22/05/2021
"De todo el universo sensorial posible la madre recorta algo y se lo señala al niño como algo a ser investido", dice Beatriz Janin.
Desde los primeros meses de vida de un niño, la madre lo invita a mirar sonriéndole y desviando su mirada para mirar con él; le da a tocar jugando, escondiendo, recorriendo el objeto con el pequeño; le da a escuchar deteniéndose, asombrándose, señalando el lugar de donde viene el sonido, haciendo gestos y poniendo palabras para dotar de sentido esas experiencias que se hacen atractivas...
Y así el niño va construyendo los objetos, el mundo, y va armando su posibilidad de interesarse, de enfocar la atención, de sostenerla, siempre con un otro amoroso que se interesa y se alegra con el niño y convoca con su presencia empática la posibilidad de conexión.
M. Laura Pons Estel y M. Inés dos Santos - Primeros Lazos
🎨Ilustración de Anita Klein