13/02/2026
El otro día entré a Facebook y me encontré con esta foto, me la tomaron sin saber, tendria unos 20/21 años, junto con mis compañeros de Rotaract solíamos ir los findes de semana, festejabamos el cumple de los niños "del hogar" (Inau), jugábamos a la pelota, pintábamos murales, merendabamos juntos, lo hicimos por varios años, recuerdo que un día llevé a mi madre y le dieron con la pelota en la cabeza 🤣. Fue un tiempo muy bien invertido. Haberme reencontrado con esta imagen me reafirmó que dar amor genuino es el acto humano más profundo que conocí y conoceré, porque aunque casi no conocíamos la historia de esos niños, conectabamos con ellos desde un lugar amoroso, que además me recuerda que cuando fui niña recibí el amor y cuidado necesario para formar las bases de la persona que soy hoy y con el deseo que ese circuito virtuoso sigo vivo.