10/12/2025
Cumplir 30 años se siente muy diferente...
Cuando tenía 5 años, mi día a día era aislarme, esconderme abajo de los muebles, dibujar mundos que no existían, hablar con animales, perderme en mi imaginación y desaparecer cada vez que el afuera se volvía demasiado ruidoso.
Y si bien esto último no ha cambiado tanto a mis 30...
Hoy me doy cuenta que era simplemente mi alma buscando un lugar seguro para existir.
En mi familia no había espacio para emociones profundas,
Era una niña de pocas palabras, muy llorona, dramática…
cuando en realidad solo estaba sintiendo TODO.
Me tocó madurar demasiado temprano, ordenarme sola, hacerme la fuerte porque no había contención.
E incluso así, mi sensibilidad que parecía un lastre, buscó esconderse pero nunca se apagó.
Y acá estoy, a los 30, dedicando mi vida precisamente a eso,
a sentir, a escuchar, a leer lo invisible,
a transformar lo que una vez fue una carga para mi familia, en un lenguaje que hoy me sostiene.
Mi sensibilidad es mi forma de habitar el mundo ❤️🩹
La imaginación desbordada, la conexión con lo sutil, la necesidad de refugio, la capacidad de llorar por cosas que “no importaban”,
es hoy mi trabajo, mi brújula y mi propósito.
Y sí… hay algo del "retorno de saturno" en todo esto, ese eco que a los 30 te ordena por dentro, que te enfrenta con tus límites, con tu verdad, con lo que duele y también con lo que te hace libre.
Saturno vino a decirme que crecer no es endurecerse, es mi gran maestro, y a los 30 me dejó bien claro:
“Ok, basta. Ahora vas a SER quien realmente sos.”
Y entonces hoy miro a esa niña escondida abajo de los muebles y le digo:
“Lo hicimos.
No te imaginabas que tu sensibilidad iba a ser tu mapa, tu superpoder,
pero acá estamos.
Viviendo de lo que amamos.
Honrando la sensibilidad.
Usándola de puente para otros seres.
Convirtiendo lo que nos daba pánico en lo que hoy nos hace más libres que nunca.”
Feliz 30 vueltas al sol pequeña, lo logramos. ❤️🩹