10/09/2021
Se podrán imaginar cómo salta mi 💜 de alegría, cuando me llegan mensajes ✍️ como estos.
Muchas veces nos acostumbramos a convivir con el dolor, y lo hacemos por múltiples razones:
🔹Por falta de tiempo para asistir al médico.
🔹Porque apostamos a que nuestro propio cuerpo resuelva la situación.
🔹Porque no nos dan un diagnóstico acertado.
🔹Porque la medicación no es la adecuada.
🔹No nos proporcionan otros tipos de abordajes o ayuda para aliviar el dolor.
Y así va pasando el tiempo.
En la mayoría de las cirugías el tejido blando sufre 🥴, por el tipo de cicatriz, o la cantidad de capas que deben atravesar para llegar al punto crítico, y si no se trabajan esos tejidos, a la larga el cuerpo se mantiene en desbalance 🚫, generando más problemas en vez de soluciones 🙄.
Y esto le pasó a Lilian, le colocaron una prótesis de cadera, hace unos cuantos años atrás, pero hay cosas que no se hicieron en su momento, y ahora el cuerpo pide ayuda 🆘. Ella llegó a pensar que ya era hora de reemplazar la prótesis, y para suerte 🍀 de ella, no era ese el problema.
Eran sus tejidos blandos, y como hemos venido trabajando en la situación real, es por eso que ella me escribió ✍️ esas líneas.
Ahora está mucho más tranquila 💁🏼♀️ porque su preocupación (el reemplazo de la prótesis) aún no está en los planes a corto plazo 📅.