01/03/2017
Estamos en un momento en el que la violencia a la mujer se hace cada vez más visible gracias a los movimientos feministas que cuestionan los supuestos básicos de nuestra cultura, que históricamente naturalizado y legitimaron el maltrato hacia la mujer.
Por otro lado, se le exigen al Estado políticas eficaces que contribuyan a erradicar las conductas violentas hacia las mujeres y que lleven a la equidad en derechos.
Ahora bien, por más reformas legales y penales que existan -que por supuesto son necesarias-, siempre estaremos actuando sobre lo sucedido, lamentando situaciones de abuso y maltrato, en ciertos casos extremos, como son los femicidos.
Es por ello, que es tanto o más importante que la creación de nuevas figuras penales, la revisión de las pautas de crianza y educación de niños y niñas, quienes serán los hombres y las mujeres del futuro.