22/01/2023
Yo no estaba preparada para todo lo que iba a precisar "reaprender" después de implantarme.
No es que imaginé otra cosa … ni siquiera pensé en esa etapa.
Y hoy, después de haberlo vivido sé que fue la parte crucial de todo el proceso.
Se precisa trabajar mucho, estar acompañado.
En mis primeros días de implantada oía fuerte y distorsionado. Todas las voces se parecían a la del “Pato Donald” y todos los sonidos (sí! todos) sonaban a monedas cayendo dentro de una máquina de casino... una musiquita infernal, aguda, que me arrastraba a un cansancio mental sin fin.
La única salida de todo este proceso es usar el procesador...usarlo y usarlo hasta lograr reaprender.
Trabajar para volver a identificar los sonidos, hacer rehabilitación, apoyarse en otros y observarse mucho para ir a las calibraciones con información de cómo se está oyendo y poder explicar qué se precisa ajustar.
Todo resulta muy personal pues como todo en el mundo de los implantados cada historia es única.
Hay quienes escuchan las voces de entrada y hay quienes no pero aún así no hay que desanimarse y continuar sin renunciar.
Es necesario hablar de todo esto con otros para que logren entender por lo que uno está pasando y puedan acompañar, abrazar y ayudarnos a soportar. Es un proceso invisible para los que nos rodean; ellos no oyen los sonidos locos o el ruido que no para y no imaginan cuanto uno lucha por mantenerse cuerdo en medio de todo este agotamiento mental.
Les dejo un fuerte abrazo,
Carlaoir "